Cuando Borat se estrenó en los EEUU en noviembre de 2006 empezaron a llover las demandas y acusaciones desde todos los posibles flancos. Por un lado estaba el gobierno de Kazajstán, que contrario a lo que muchos piensan, es una nación real, no un invento de la película. Este pequeño país en Asia Central, que formó parte de la Unión Soviética hasta 19991, hizo pública su indignación cuando la película retrata a los kazajos y sus costumbres como bárbaros e incivilizados. Luego también hubo grandes quejas dentro de diferentes grupos de los EEUU: la iglesia cristiana de Pentecostés, las feministas, los judíos entre otros que se sintieron humillados por el contenido de la película.
La película cuenta la historia del viaje de Borat, un reportero kazajo, a los EEUU. Este personaje inocente, hasta el punto de la ignorancia, de modales toscos y cuyos comentarios están siempre fuera de lugar y enfocados a un contenido sexual, documenta brevemente las costumbres de su hogar en Kazajstán, donde los hombres del pueblo son una mezcla entre violadores y personas con retraso mental, y las mujeres compiten por un premio a la mejor prostituta del año. A continuación, Borat anuncia que irá a los EEUU, la mejor nación del mundo, para poder hacer un documental sobre sus costumbres y así traer de vuelta a la gloriosa nación de Kazajstán algunas enseñanzas. Desde su llegada a Nueva York, Borat no hace más que ofender a todo el que se cruza en su camino con su inocencia atolondrada. Bebe agua del inodoro, acosa a las mujeres en las calles, se masturba frente a una vitrina de lencería y besa a todos los que pasan por la calle. Luego, Borat se desvía de su objetivo de hacer el documental cuando descubre en la televisión a la actriz Pamela Anderson y decide ir a buscarla en California para casarse con ella.
El viaje de carretera incluirá críticas mordaces y agresivas contra judíos, mujeres, negros, homosexuales, religiosos y mucho más. Esta película filmada como si fuera un documental es para muchos una sátira poderosa y con intenciones muy específicas, e incluso estuvo nominada al Óscar a Mejor Guión Adaptado. Sin embargo, va mucho más allá de ser una comedia crítica y se convierte en una película viciosa, plagada de un humor escatológico innecesario. Más que satirizar humilla a todos los grupos a los que se propone caricaturizar. Resulta casi sospechoso que semejante despropósito de película tenga tanto éxito y es que la polémica en torno a Borat ha generado un interés casi mórbido en los espectadores que tanto en Inglaterra, como en los EEUU y Kazajstán compran el Dvd masivamente. (PST)
Datos curiosos
El Dvd de la película fue recientemente lanzado en el mercado en Kazajstán y ha tenido un gran éxito entre los espectadores. Pese a que los ciudadanos de dicho país son el objeto de burla del filme, el Dvd se ha vendido masivamente hasta el punto que por la promoción que ha representado al país, las autoridades han decidido reconsiderar su demanda al actor británico Sacha Baron Cohen, en el papel de Borat.
El personaje de Borat ya existía en la televisión británica y es un invento del actor Sacha Baron Cohen, quien decide llevarlo al cine a contar anécdotas plagadas de vulgaridad.
La película contiene algunas escenas que sí son efectivamente improvisadas a manera de documental, el resto son actuaciones.
Algunas de las personas que aparecen en la película protestaron afirmando que se le había engañado con cámaras ocultas para hacerles decir lo que decían. El actor Cohen no se solidariza con esas personas por que asegura que no había cámaras ocultas sino más bien dos cámaras grandes frente a las que ciertas personas hablaban libremente de forma racista y antisemita.
En la serie de televisión original apareció alguna vez la actriz Pamela Anderson por lo que se sabe que las escenas filmadas con ella no fueron improvisadas, sino que ella estaba al tanto.
Cinéfilos
Caricatura desagradable
La película quiere aprovechar las diferencias culturales entre dos países opuestos para crear situaciones divertidas. Sin embargo, a mi me resultó vulgar, desagradable y la caricatura del país de Kazajstán muestra a una sociedad medio salvaje y poco urbanizada que no me resultó precisamente graciosa. Es una de esas películas en las que una no sabe si llorar o reírse.
Cristina Rendón, 30 años
Crítica contundente
Desde luego, no es para todos los públicos: tiene su razón de ser en la polémica y la controversia. Se trata de uno de los productos más críticos, contundentes y demoledores de los últimos años, desarrollado con una estrategia genial.
Miguel Delgado, La Butaca
Hora GMT: 14/Marzo/2007 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
