Opinión de diario HOY
Hoy se cumple un año del ataque militar colombiano al campamento clandestino de las FARC en territorio ecuatoriano. El bombardeo en el que murió Raúl Reyes y más de una veintena de integrantes las FARC fue rechazado como una violación de soberanía por los presidentes del Grupo de Río y cancilleres de la OEA. Ese ataque ha representado la más profunda herida en las relaciones entre ambos países que, desde entonces, se mantienen rotas en el plano diplomático.
Tras el condenable incidente se desataron cruces verbales y acusaciones mutuas entre los gobiernos de los dos países, que han mantenido las tensiones, sin crear el clima de confianza para restablecer las relaciones diplomáticas. La herida no restañada de Angostura puso en evidencia dos visiones contrapuestas. Para el Ecuador, el conflicto colombiano es un problema interno que debe ser resuelto por Colombia y cuyas consecuencias golpean injustamente al Ecuador, sobre todo en la seguridad en la zona fronteriza. Para Colombia, es un conflicto que rebasa lo nacional, la solución es regional y compromete a los países vecinos.
La escalada militar contra la narcoguerrilla en Colombia causa diversos desplazamientos, tanto de población del país vecino que se refugia en el Ecuador, cuanto de grupos armados irregulares, redes de narcotráfico y delincuencia.
El Gobierno de Colombia ha sido insensible a los esfuerzos ecuatorianos en atender a la población desplazada y al cuidado de una frontera difícil de preservar solo desde un lado. Tras Angostura y todas sus secuelas, se ha evidenciado también la falta de voluntad de los dos gobiernos para restablecer las relaciones diplomáticas. Sin embargo, ni a los dos pueblos, unidos por lazos históricos y una amistad tradicional, ni a los gobiernos que los representan, ni a una solución de paz al conflicto interno colombiano conviene mantener distanciados a los dos países. Es hora de adoptar una solución.
Hora GMT: 01/Marzo/2009 - 05:13

01/Marzo/2009 a las 11:14
Muy calibrado el articulo, conciliador, reflexivo; pero recordemos que el narcotrafico es una hidra de cien cabezas que no respeta ideologias, detras del rostro guerrillero guevariano y su solidaridad bolivariana, las farc-eln son bandas de malandros , extorsionistas, secuestradores y que pueden contaminar a cualquier pais con su malefico narcotrafico. En Europa Espana ha tenido que lidiar con los terroristas de ETA durante decenios; pero ha recibido siempre la colaboracion de Francia y Portugal, donde frecuentemente son apresados y entregados a las autoridades espanolas.