LA PAZ.- El gobierno de Bolivia, que suspendió unilateralmente las tareas de la DEA en este país, afirmó que no rechaza la cooperación antidroga de Estados Unidos y que al contrario la exigirá pero sin que se desvíe a otros objetivos y con respeto a la soberanía, informan hoy diarios locales.
"No rechazamos la cooperación antidrogas de Estados Unidos, la demandamos y la exigimos" señaló el ministro de Gobierno (Interior) Alfredo Rada.
El funcionario dijo que "finalmente (Estados Unidos) junto a la Unión Europea son los mercados más grandes de la droga".
El ministro boliviano insistió en que se exigirá la cooperación antidroga estadounidense pero "bajo un enfoque de corresponsabilidad" y que el único pedido es que "no se desvíe a otros objetivos y que respete nuestra soberanía nacional".
Rada reveló que tras la decisión del Ejecutivo de suspender las actividades de la DEA en Bolivia, la embajada estadounidense solicitó una reunión con su despacho que se realizará "más adelante".
También confirmó que Bolivia presentará ante los gobiernos de la región un plan para regionalizar la lucha antidrogas y que cabildeará personalmente con autoridades de varios países, comenzando el miércoles con las de Brasil.
El régimen de La Paz plantea su nueva estrategia para luchar contra las drogas, tras la decisión del presidente Morales, ideológicamente adverso a Washington, de ordenar hace dos semanas toda operación de la DEA y demandar su salida, acusándola de complotar contra su gobierno.
Previamente Morales había decidido la expulsión de territorio boliviano del embajador norteamericano, Philip Goldberg, acusado de confabulación contra su gobierno. (AFP)
Hora GMT: 11/Noviembre/2008 - 20:15
