Morales acusó a sus opositores de "conspirar" contra el Estado
LA PAZ.- Las protestas de departamentos rebeldes al Gobierno boliviano, donde se concentran las principales riquezas gasíferas, tienen al país al borde de una crisis energética y alimentaria, en una situación calificada por el presidente Evo Morales de "golpe civil".
La escasez de gas licuado de petróleo y diésel comenzó a hacerse evidente en las ricas zonas gasíferas de los departamentos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija -vecinas de Paraguay y Argentina-, donde las rutas están cortadas desde el lunes de la semana pasada en protesta contra el Gobierno de La Paz.
Morales afirmó ayer que en el Oriente del país perviven mentalidades "dictatoriales y golpistas" y aseguró que su Gobierno hará respetar las instituciones ante las protestas de los opositores.
El presidente boliviano también acusó a los prefectos (gobernadores) opositores y a los dirigentes cívicos de esas regiones de "conspirar" abiertamente contra el Estado al anunciar que no permitirán que se celebre en sus territorios el referendo sobre la nueva Constitución del país convocado para diciembre. (AFP-EFE)
Hora GMT: 06/Septiembre/2008 - 05:03
