Hace una semana que Amparo Romero no encuentra consuelo: Kimberly, su hija, fue sustraída de sus brazos con engaños, cuando tenía 20 días de nacida, en la localidad de Sangolquí, en Pichincha, según denuncian los familiares de la menor.
La madre recuerda con nostalgía y entre lágrimas, la alegría y especial ternura que le infundía su niña, que nació prematura. Según dijo cumplió ocho meses de gestación y la tuvo, por lo que el médico recomendó cuidados especiales para la menor durante sus primeras semanas de vida.
La madre explica que el miércoles de la semana pasada, una mujer que se identificó como Verónica Salazar, a quien la conoció en la víspera, le invitó a un restaurante supuestamente de su propiedad, en Sangolquí.
Allí le brindó una gaseosa y a los pocos minutos perdió por unos momentos la conciencia. En ese lapso, dijo, la desconocida tuvo tiempo suficiente para huir con la criatura, sin que nadie se percate de lo que sucedía.
Ella describe que la raptora tenía entre 35 y 40 años, acento serrano, con un lunar en el lado izquierdo del rostro, de tez canela y aproximadamente medía 1,60. Desde el incidente, Salazar no se ha comunicado con la madre. (ET)
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Hora GMT: 06/Mayo/2009 - 02:48
