A ROMPERSE

Esta tarde se disputa el 177.° “Clásico del astillero” en la historia de los torneos ecuatorianos de fútbol. Barcelona lidera esta estadística con 57 victorias, 3 más que Emelec. Además, se han registrado 66 empates.

El partido corresponde a la decimotercera fecha del certamen local. Barcelona ocupa el primer lugar de la clasificación, con 21 puntos, mientras Emelec es cuarto, con 19. Ambos pelean fecha a fecha los puntos que les permitan clasificarse a la liguilla final del Campeonato.

Carlos Vera Rodríguez, juez con carné FIFA, dirigirá este compromiso; estará asistido por Luis Alvarado y Juan Cedeño. Unos 1 100 policías participarán en el operativo de seguridad del partido que paraliza a Guayaquil y a varias ciudades del país. (MCA)

Rosero: "Nunca pude marcarle goles a Emelec"

‘El Emperador’ jugó su primer ‘Clásico del Astillero’ en 1992. Fue uno de los referentes en el mediocampo del conjunto "canario"

Han pasado 9 años desde que Julio César Rosero se retiró del fútbol, pero sus recuerdos permanecen intactos en su memoria.

Aunque reconoce ser hincha de El Nacional, equipo en el que también jugó, no deja de ir al estadio Monumental. Escuchar a la Sur Oscura, entonar sus cánticos es algo que todavía lo llena de nostalgia y lo hace retroceder en el tiempo en busca de los momentos de gloria junto al equipo “canario”.

Fueron muchos los “Clásicos del Astillero” en los que actuó “El Emperador”, como también se conoce a Rosero, pero en ninguno pudo marcar con su potente remate de media distancia.

“Durante mi etapa en Barcelona me faltó únicamente marcarle un gol a Emelec. Paradójicamente estuve en El Nacional y tampoco le puede anotar a Barcelona”, recuerda, mientras recorre con su mirada las fotos de la época, que conserva en un rincón de su casa.

Estos partidos son los más recordados ahora que se dedica a la dirección técnica del Liceo Cristiano, equipo de segunda categoría de Guayaquil.

Después de un silencio de cinco segundos, empieza a escudriñar en su memoria e inmediatamente lo invaden los recuerdos de su primer “Clásico” con la camiseta de “canaria”.

“En 1992 llegué a Barcelona y me tocó jugar el primer ‘Clásico’ en el estadio Capwell. Ese día llovió muy fuerte, por lo que el árbitro suspendió el partido.

Nosotros regresamos al hotel y nos llamaron una hora después para seguir jugando. Gracias a Dios pudimos ganar 2-1 con goles de Insúa y del recordado Carlos Muñoz”, agrega.

Pero este no es el único partido que tiene presente Rosero. En su mente aún perduran las imágenes de aquel encuentro en el estadio Modelo en 1997, donde vencieron a su rival de barrio 2-1 con anotaciones de Anthony “El Pipa” De Ávila y Nicolás Asencio. “Gané muchos ‘Clásicos’, pero así mismo me tocó perder en varias ocasiones. Lo importante es que dejé todo en la cancha y siempre salí con la frente en alto”, acota.

Las concentraciones y los minutos antes de salir a la cancha son momentos que aún siguen vivos. Dice que nunca sintió nervios antes de un partido frente a Emelec, porque sentía mucha energía positiva. (LCH)


Concentraciones y cábalas "toreras"

"Había quienes ponían música tropical para animar el camerino. Otros recibían masajes, pero en lo particular, me sentaba a pensar en lo que debía hacer en el campo de juego. Las cábalas eran frecuentes. Pablo Galván una vez se puso una cinta roja alrededor de su cintura porque pensaba que estaba ojeado".




Smith aún recuerda el nerviosismo del clásico

El ex volante ‘azul’ dice que sus mejores amigos son Vidal Pachito y Enrique Verduga. Con ellos tiene una escuela de fútbol

Aunque va poco al estadio Capwell, Eduardo Smith reconoce ser hincha de Emelec y asegura seguir de cerca al “Bombillo”, principalmente cuando se acerca el “Clásico del Astillero”.

Su retiro del fútbol fue en 1999, pero aún recuerda el ambiente previo a este partido. “Nosotros vivíamos pendientes de los clásicos de otros países. Pero en ningún momento perdíamos la concentración. A medida que se acercaba la hora del partido, la emoción y el nerviosismo aumentaban, nadie quería quedarse fuera de la nómina”, recuerda.

Aunque concluyó su carrera con los “millonarios”, su primer “Clásico” fue con la camiseta de Barcelona en 1988, cuando apenas tenía 20 años de edad y recién se había inaugurado el estadio Monumental.

“Tengo gratos recuerdos. Tenía poca experiencia en el fútbol. Recuerdo que el estadio estaba repleto, pero fue importante la ayuda que me brindaron Carlos Luis Morales, Hólger Quiñónez y Mauricio Arguello. Fue uno de los mejores partidos que he jugado”, comenta Eduardo.

Solo dos años duró el “romance” entre Smith y los “canarios”, ya que después pasó a prestar sus servicios a Emelec. Con la camiseta “azul” también tuvo partidos memorables, como el que disputaron en 1996 en el estadio Monumental. En un rincón de su oficina conserva las fotos de aquel cotejo que aún permanece vivo en su corazón.

“Ganamos con un gol de Graziani. Veníamos de una paralización, ya que hubo problemas económicos en el club. Pero después llegamos a un acuerdo con los dirigentes y fuimos a jugar.

Todos decían que Barcelona llegaba como favorito, pero fue diferente en la cancha”, asevera.

Tres días después volvieron a ganar 3- 0 en el estadio Modelo con anotaciones de Augusto Poroso, Ivo Ron y Ariel Graziani.

Pese al nerviosismo, asegura Smith, el ambiente previo al “Clásico” estaba lleno de positivismo. En el bus nunca faltaban la música y las bromas de los compañeros.

Asimismo, las cábalas se apoderaban de la plantilla.

Aunque no irá al estadio esta tarde, espera que Emelec imponga su juego en la cancha del estadio Monumental y logre un resultado positivo que lo acerque a la liguilla final. (LCH)

Adversarios difíciles de marcar

Así como recuerda los partidos frente a Barcelona, tampoco ha olvidado a los hábiles volantes y delanteros que los "toreros" tenían en aquella época. "Me costó mucho marcar en el mediocampo a Gilson y Eduardo "Tanque" Hurtado por su potencia; Anthony de Ávila y Alfaro Moreno eran una verdadera pesadilla", dice.