Cambios en la política exterior

Washington. El presidente de los EEUU, Barack Obama, envió un mensaje conciliador a Irán la noche del jueves pasado, en el que asegura querer poner fin a 30 años de tensiones si la república islámica deja las amenazas.
La Casa Blanca distribuyó el mensaje en video con ocasión de la festividad iraní de Noruz o Año Nuevo. En él, el presidente estadounidense insta a los dos países a superar sus diferencias.
"En este momento de nuevos comienzos, me gustaría hablar claramente a los líderes iraníes", declara el presidente estadounidense, quien añade: "Contamos con diferencias que se han agrandado con el tiempo. Mi Gobierno está comprometido con una diplomacia que aborde todos los asuntos pendientes entre nosotros, y con la búsqueda de lazos constructivos entre los Estados Unidos, Irán y la comunidad internacional".
No obstante, el mandatario estadounidense advierte que cualquier proceso entre los dos países no podrá avanzar si las autoridades iraníes insisten en usar "la amenaza" como mecanismo de presión.
"Ustedes tienen que tomar una decisión. Queremos que la República Islámica de Irán adopte el lugar que le corresponde en la comunidad de naciones", concluyó Obama.
El llamado del presidente de los Estados Unidos fue recibido con beneplácito por la comunidad internacional. El responsable de la política exterior de la Unión Europea (UE), Javier Solana, dijo que los países comunitarios confían en que las palabras provenientes de los EEUU puedan "abrir un nuevo capítulo en las relaciones con Teherán".
Por su parte, el Gobierno iraní aseguró que el mensaje conciliador es recibido con "buena fe" , aunque considera que lo ideal es pasar de las palabras a los hechos.
"Recibimos el mensaje de buena fe, pero las palabras no son suficientes. La administración de Obama debe actuar de forma concreta para resolver un problema que tiene raíces históricas", señaló el asesor de la Presidencia de Irán, Ali Akbar Javanfaker, hombre muy cercano al presidente Mahmud Ahmadineyad.
Los Estados Unidos e Irán rompieron sus lazos diplomáticos en abril de 1980, una vez que se concretó la revolución islámica que derrocó la monarquía pro occidental del último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahlevi.
Sin embargo, las raíces del conflicto se remontan a 1953, fecha en la que un golpe de Estado ejecutado por la CIA, en colaboración con servicios secretos británicos, desalojó del Gobierno al primer ministro nacionalista Mohamad Mossadegh.
Las relaciones entre ambos países empeoraron en 2002, en el Gobierno de George W. Bush, después de que la oposición iraní denunciara que Irán mantenía un programa para la adquisición de armas atómicas. (EFE)
Hora GMT: 21/Marzo/2009 - 05:06
