Los Estados Unidos votaron ayer para elegir a su nuevo presidente, en medio de la expectativa de todo el mundo. Desde las primeras horas de ayer, millones de estadounidenses hacían cola para ejercer su voto en unas elecciones en las que se esperaba una participación sin precedentes. La victoria del demócrata Barack Obama se vio fortalecida en varios estados clave conquistados por Bush en el año 2004. Chicago vivió una fiesta, tras escuchar al nuevo mandatario
PHOENIX.- Estados Unidos eligió ayer al primer presidente negro en su historia, que representa un símbolo de cambio no solo para los estadounidenses sino también para el mundo.
En los conteos preliminares recogidos por la prensa del país norteamericano, el demócrata Barack Obama consiguió una amplia ventaja frente a su rival republicano John McCain, quien incluso reconoció su derrota y llamó a felicitarlo.
El flamante mandatario también recibió una llamada del aún presidente de los EEUU, George W. Bush: "qué fantástica noche para usted, su familia y sus seguidores. Laura y yo lo llamamos para felicitarlo", dijo Bush, quien será reemplazado el 20 de enero de 2009 por Obama.
"Prometo que está será una suave transición. Usted va a comenzar una de las etapas más importantes de su vida. Felicitaciones y disfrute", concluyó Bush.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, tampoco se quedó atrás y se comunicó inmediatamente con el vencedor de las elecciones.
Obama, de 47 años, obtuvo su victoria con unos 333 votos electorales en 23 estados, mientras que McCain registraba 146 votos en 18 estados. Entre las zonas ganadas por el demócrata se encuentran algunas consideradas clave como Pensilvania, Nuevo México y Ohio, mientras que McCain venció en Texas, abundante en votos electorales, y en varios otros estados del sur.
Y mientras los medios de comunicación del mundo anunciaban los resultados, hacían sus proyecciones y recogían reacciones de la gente común y de los analistas, en el parque de Chicago (Illinois) "Grant Park", al borde del lago Michigan, unos 70 mil simpatizantes de Obama explotaron de alegría y emoción enarbolando banderas de Estados Unidos y pancartas con la consigna "Yes we can" (Sí, podemos), cuando los parlantes lo anunciaron como vencedor.
El flamante presidente electo llegó a Chicago y pronunció su primer discurso como mandatario electo en el que destacó que "el cambio ha llegado a los Estados Unidos".
Obama afirmó que con su victoria los estadounidenses "han enviado un mensaje a todo el mundo. Que no somos una colección de estados rojos (republicanos) o azules (demócratas). Somos y siempre seremos los Estados Unidos de América".
El demócrata agradeció a su esposa e hijas y declaró que extraña a su abuela, que murió el pasado lunes.
Obama, que apareció tranquilo y relajado, tras una campaña electoral que para muchos parecía eterna, no vaciló una sola vez durante sus 16 minutos de discurso.
El senador recordó las dificultades a las que se enfrenta el país, envuelto "en la crisis financiera más grave de hace un siglo", y a los estadounidenses que están desplegados en Iraq y el Afganistán.
Obama terminó su discurso acompañado por el vicepresidente electo, Joe Biden, y con el tradicional "que Dios bendiga a Estados Unidos".
Instantes después, las familias de los dos candidatos ya elegidos, subieron al estrado.
Así, Obama logró hacer realidad el sueño del líder de los derechos civiles Martin Luther King, y crea esperanza de ayuda para África, aunque pocos analistas predicen una política favorable a ese continente. "Aunque su elección pueda tener un impacto emocional o psicológico positivo para África, en la práctica su apoyo al continente estará limitado por la política internacional de EEUU", subrayó el analista político Daniel Silke. (AFP-EFE-VET)
Ver especial: Elecciones Estados Unidos








05/Noviembre/2008 a las 08:19
!QUE RARO! NO SOLAMENTE UN PAIS TERCER MUNDISTA COMO EL ECUADOR HA QUERIDO EL CAMBIO.
05/Noviembre/2008 a las 13:35
!QUE RARO! NO SOLAMENTE UN PAIS TERCER MUNDISTA COMO EL ECUADOR HA QUERIDO EL CAMBIO.
05/Noviembre/2008 a las 14:39
!QUE RARO! NO SOLAMENTE UN PAIS TERCER MUNDISTA COMO EL ECUADOR HA QUERIDO EL CAMBIO.