Por Felipe Burbano De Lara
Sería muy difícil imaginar un triunfo del Partido Republicano en las elecciones presidenciales de hoy en los Estados Unidos después del desastre que ha significado el Gobierno de George W. Bush. La herencia que deja es muy pesada como para admitir que el Partido Republicano no saldrá muy golpeado de la tenebrosa experiencia de sus ocho años en el Gobierno: crisis del liderazgo mundial de los Estados Unidos, crisis financiera y económica nacional y global, y un desastre político y humanitario con la guerra de Iraq (la guerra de las grandes mentiras y de los grandes intereses corporativos de quienes estuvieron con Bush). Los analistas norteamericanos no dudan de un triunfo de Barack Obama: se preguntan si el resultado infligirá una derrota humillante a los republicanos.
Más allá de las críticas que se le pueda hacer a la democracia norteamericana es impresionante el proceso político vivido por los Estados Unidos en el último año. Parte de ese proceso impresionante fueron las elecciones primarias en el Partido Demócrata con el triunfo de Barack Obama. Hemos podido presenciar cerca de 10 debates en los que ha participado Obama, primero para imponerse sobre la pareja Clinton, y luego a lo largo de la batalla presidencial contra John McCain. De esos debates la imagen de Obama ha sorprendido por la sobriedad de su estilo político, por la seriedad con la que asume la política, y con su tranquila fuerza carismática. Su triunfo sobre Hillary y Bill Clinton fue extraordinario: abrió la posibilidad de renovar de manera profunda la política norteamericana y global desde una renovada plataforma demócrata.
El ascenso de Obama puede mirarse como un silencioso ingreso al corazón de la política norteamericana de alguien que viene desde los márgenes: un afroamericano cuya experiencia vital se formó en los barrios pobres de Chicago. Obama es un producto de las transformaciones políticas vividas por los Estados Unidos desde los años sesenta con el movimiento por los derechos civiles. Expresa no la radicalidad de ese movimiento sino su plena maduración política en el contexto de la democracia y las instituciones norteamericanas. Su ascenso político tendría que llevarnos a reafirmar la confianza en las capacidades de inclusión y transformación de las democracias políticas allí donde sus principios se sostienen con firmeza: la palabra de Obama tiene tanta fuerza precisamente porque recoge una trayectoria exitosa de cambio democrático. ¿Quién sino él podría reafirmar y renovar en este momento la democracia norteamericana tras el desastre de Bush?
Cuando se compara a Obama con Sarah Palin su verdadera contrincante desde la derecha- los contrastes no pueden ser más visibles y dramáticos: Palin expresa a la más rancia derecha republicana: inculta, parroquiana, amante de las armas, guerrerista, ultraconservadora en temas religiosos y sexuales, salida de los confines del planeta (Alaska). Obama es un respiro para las aspiraciones democráticas de un mundo atormentado por las intolerancias políticas, culturales y religiosas. La impresionante sobriedad del candidato demócrata, la elegancia de sus palabras, la paciencia y serenidad de su argumentación, su origen étnico y racial, y la propia sonoridad de su nombre Barack Obama son signos alentadores en tiempos de incertidumbre global.
fburbano@hoy.com.ec
Hora GMT: 04/Noviembre/2008 - 05:12














04/Noviembre/2008 a las 03:37
Estimado Felipe, te felicito por la forma frontal de establecer una opinión de Obama para la Presidencia de los Estados Unidos. Alguien dijo, Obama y John McCain son los mismos, vienen del mismo imperio.
Un abrazo
Manolo Palacios P.
04/Noviembre/2008 a las 08:04
Obama no se crió en los barrios pobres de Chicago, sino con su abuela blanca en Hawaii. Ella se sacrificó por su nieto abandonado por su madre hippy. Su padre, de Keny (murió alcohólico y en la miseria), impregnó a la madre cuando tenía 17 años y la abandonó. Esta volvió a casarse con un musulmán y ambos fueron a Indonesia. Allá llegó Obama más tarde y estudió en una madrass musulmana. Obama es de la elite, estudió en Harvard y su mujer en Princeton. Es mulato, pero jamás lo menciona y peor acepta, para explotar la condición de que es negro. Los radicales extremos votan por él porque piensan de los Estados Unidos igual que él y que tú, como la causa de todos los males del mundo. Los negros votan por él porque es negro, no por su carácter o personalidad, como aconsejaba Martin L King. La retórica de Obama no es elegante, es populista y mentirosa, tal como la de Correa, a quienes tantos apoyaron y siguen apoyando en el Ecuador, creo que tu eres un arrepentido. No hay espacio para refutar tus afirmaciones sin fundamento sobre WBush y su elección y reelección. Repites clisés que ya cansan.
Saludos y que sigas gozando de Correa y, si gana, de Obama, que es otro Correa. Saludos,
Santiago Jervis.
04/Noviembre/2008 a las 09:06
Pobres incautos, los que esperan que con Obama America Latina tenga algún lugar en la agenda de Norteamericana, NUNCA UN DEMOCRATA DIO IMPORTANCIA A AMERICA LATINA; MAS ALLA DE UNA BUENA PALMADITA EN LA ESPALDA, los que han dado algún apoyo a Latino America han sido los republicanos, claro que nosotros nos hemos encargado de desaprovechar todo apoyo recibido. Y para este Sr que escribe este articulo Obama es el mesías, bueno la educación recibida por profesores del MPD ha dado sus frutos.
04/Noviembre/2008 a las 14:22
Obviamente el articulista está impresionado por la sobriedad demostrada por Obama en sus discursos. Pero, como reconoce uno de sus cercanos asesores, el candidato demócrata tiene une mano de hierro dentro de un guante de seda. Obama auspiciará políticas mas fuertes contra la inmigración, revisará los acuerdos comerciales en los que EEUU pierde competitividad (Con Canadá, por ejemplo), cortará ayudas humanitarias que representen altos gastos, disminuirá la presencia americana en oriente medio, etc, etc.
No entiendo porqué tanta euforia de los latinoaméricanos en particular y del resto del mundo en general, con el eventual triunfo de Obama. Frío y calculador, éste abogado conservador, educado en Harvard, miembro de una iglesia de tintes extremistas y racistas, acaba de declarar que su tía, inmigrante ilegal, debería ser deportada.
Por otro lado, McCain ha sido por años crítico frontal del manejo político de George W. Bush, estuvo a punto incluso de abandonar el partido republicano. No es muy bueno para los discursos pero, para mi forma de ver, inspira mas confianza que su "sobrio" contendor.
04/Noviembre/2008 a las 14:36
Si los republicanos hubieran hecho un buen gobierno seguro Obama hoy no tendría chances aunque sea todo lo brillante que dices que es; si la mayoría de los electores así lo consideran, él será presidente; gústele o no, a quien sea; así es la democracia.
04/Noviembre/2008 a las 14:46
Los señores que me han antecedido y han comentado han hablado tantas piedras que es menester aclarar. La mama de Obama no era hippie ni le abandono como opina Santiago Jervis y los Republicanos nunca han dado apoyo a ningún país latinoamericano que no lo han sabido aprovechar, sino todos los gobiernos de turno se han llevado nuestros recursos naturales y han invertido en el país porque sabía que por cada sucre (en el tiempo de los sucres) que invertían sacaban millonarias ganancias y NO PAGABAN UN CENTAVO DE IMPUESTO, es decir se alzaban con el Santo y la limosna
18/Enero/2009 a las 19:19
Pienso que toda persona antes de hacer un comentario sobre un país, los partidos, su sociedad, su cultura,su política y también sobre una persona pública, debería estar bien informado y sobre todo, tener un nivel académico que le permita tener credebilidad. Creo que lo mejor y más inteligente que le ha podido pasar a los Estados Unidos es haber elegido a Barack Obama como su Presidente, es muy inteligente, tiene una historia llena de amor y también repleta de vicisitudes, su mamá era ante todo, una excelente madre en todo el sentido de la palabra. Por qué hablar del color, eso no tiene ningún significado especial para tomar una decisión; pienso que él tiene todas las condiciones y posibilidades de dirigir a este gran país para salir de la situación extremadamente difícil en que está hoy, y de lo cual son responsables muchos y no sólo el Presidente. Estoy convencido que Obama es que inaugura una nueva etapa en la historia de Estados Unidos y la mayoría de los norteamericanos y los que residimos permanentemente en este país confiamos en este futuro que nos promete, sabemos que no es mago, pero tiene muy buenas y realistas ideas y capacidad suficiente para llevarlas a efectiva realizacion.
El que no pueda aportar nada nuevo y constructivo le recomiendo que se calle o se instruya.