DHAKA.- Los equipos de emergencia se apresuraban hoy en las zonas más aisladas del sudoeste de Bangladesh para rescatar a los cientos de miles de supervivientes del ciclón Aila, que dejó al menos 180 muertos.
La mayoría de los muertos fueron niños, que fallecieron ahogados a causa de las olas de hasta cuatro metros de altura desencadenadas por el ciclón Aila.
Esta tempestad dejó además 250 mil personas sin casas y destrozó los cultivos, pueblos y vías en el litoral meridional, donde soldados y socorristas civiles distribuían desde el martes víveres, agua potable y carpas.
"Disponemos de los recursos suficientes para proporcionar ayuda y trabajaremos el tiempo que sea necesario para llegar a todos los que fueron afectados" por el ciclón, aseguró el ministro encargado de la Gestión de catástrofes, Abdur Razzak.
En la provincia de Koyra hay "gente con poca comida, o sin nada que comer", comentó el jefe de la provincia, Arif Pasha.
"Es una crisis enorme: no hay agua potable porque los pozos y los estanques están llenos de agua salada", explicó Pasha.
En otros lugares, como en el corazón del famoso delta de Sundarbans, un inmenso bosque de manglar, unas 100 mil personas quedaron atrapadas en refugios anticiclónicos donde se refugiaron el lunes cuando los vientos empezaron a azotar las costas del país. (AFP)
Hora GMT: 27/Mayo/2009 - 13:16
