Opinión de HOY
Una investigación de la PolicÃa Judicial de Manabà revela que, de los 1 098 homicidios registrados en la provincia entre 2008 y 2011, el 95% no ha se llegado a esclarecer y que ni siquiera se ha detenido a sus autores, y esos crÃmenes permanecen en la impunidad. Esta realidad no solo es de ManabÃ, sino que, en general, se extiende a todo el paÃs.
Ya Philip Alston, relator de las Naciones Unidas sobre el tema de las Ejecuciones Extrajudiciales, tras haber estudiado la situación del paÃs, constató en su informe de 2010 que en los últimos 20 añosÂ
se habÃa duplicado la tasa de
homicidios en el Ecuador. En 1990Â Â
se registraban 10,3 homicidios por cada 100 mil habitantes; en 2009 se registraron 18,7 y para 2010 se estimaban 20 homicidios por cada 100 mil habitantes.
"No obstante, las estimaciones
proporcionadas por las autoridades gubernamentales -afirma el relator de la ONU- indican que solo el 1,3% de las muertes denunciadas a la PolicÃa terminó efectivamente en una sentencia condenatoria. Y es casi seguro que esta tasa está
sobreestimada. Según algunos estimados de inteligencia, la PolicÃa
en SucumbÃos recibe denuncias
de solo uno de cada tres o cuatro homicidios en la provincia. Esto
podrÃa llevar la tasa general a un nivel menor al 1% y darÃa a Ecuador una de las tasas más bajas de condena por muertes que he encontrado en paÃs alguno. El tema de fondo es que, hoy en Ecuador,
la posibilidad de ser condenado
por dar muerte a una persona es extraordinariamente baja".
La generalizada impunidad es,
sin duda, una de las causas de la violencia delictiva en el paÃs. La grave situación exige cambios estructurales en los servicios policiales, de tal modo que la investigación criminal dé una respuesta eficaz al incremento de los registros delictivos. Pero exige también que se perciban los cambios en el sistema de justicia, que tampoco ha dado señales de reducir la impunidad.
Ciudad Quito







