Los menores serán vacunados contra la gripe A en abril

El registro de personas que serán vacunadas contra la gripe A en el país continúa sin mayores contratiempos.
En el hospital pediátrico Baca Ortiz de Quito se ha determinado el grupo de pacientes que será inmunizado desde el mes de abril, de acuerdo a la disposición gubernamental que será implementada a través del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI).
Según funcionarios de esta casa de salud, este grupo comprende a los pacientes con problemas respiratorios entre los que se incluyen asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, tuberculosis, o malformaciones broncopulmonares, displasia broncopulmonar y hemosiderosis.
Además, los menores con problemas cardíacos (antecedentes de infarto, cardiopatías congénitas, insuficiencias cardíacas o hipertensión arterial) podrán ser vacunados sin mayores inconvenientes.
Otro grupo de riesgo, integrado por pacientes con problemas metabólicos, como obesidad, diabetes, insuficiencias renales, enfermedades metabólicas congénitas y fibrosis quística, también recibirán la dosis para la gripe pandémica.
A estos, se suman los enfermos con VIH que acoge el Baca Ortiz, unos 60, según explicó la doctora Greta Muñoz, líder de la clínica de VIH de ese centro hospitalario.
"Tenemos 60 niños con tratamiento para VIH y todos presentan al momento una buena respuesta inmunológica, por lo que todos van a recibir la vacuna", manifestó.
Un quinto grupo identificado para este procedimiento es el de pacientes con problemas degenerativos, como cáncer o problemas neurológicos, excepto los que estén en fase aguda o descompensados, con deterioro cognitivo, según aclaró una funcionaria del hospital.
"En el paciente con VIH, el virus consume las defensas. Con el tratamiento adecuado, esas defensas se recuperan y el momento que el niño o la niña recibe la vacuna, va a generar defensas frente a la influenza pandémica", explicó Muñoz.
La experta agregó que una vez que el paciente con estos problemas ingresa al registro para la vacunación es revisado por el profesional respectivo y este es quien decide si esa persona aplica o no para una dosis de los biológicos.
"Al ser un hospital pediátrico, atenderemos pacientes de hasta 15 años", agregó Muñoz. (MB)
Hora GMT: 09/Marzo/2010 - 05:03

09/Marzo/2010 a las 13:04
La primera pregunta: ¿Están seguros que esos 60 niños tienen Sida? Todavía hay una recompensa de 18.000 libras esterlinas para quien demuestre que el VIH no es una ficción pseudo científica. La segunda pregunta: ¿Por qué vacunar contra una no pandemia de gripe porcina A? En estos aspecto se sabe si un gobierno, más allá de la retórica, es o no es revolucionario. Parece que no, porque hacerle el juego a la OMS y a su burocracia ligada a las grandes farmacéuticas es más de lo mismo. Ojalá el ministerio de Salud Pública del Ecuador publique completo el protocolo de vacunación de estos niños en estado crítico, con su respectiva prueba de vigilancia de efectividad inmunológica.
09/Marzo/2010 a las 17:09
“Cuatrocientos niños españoles van a arriesgar esta semana su salud y su vida para que dos multinacionales se enriquezcan con una vacuna absolutamente innecesaria. Y eso sólo es posible porque a los padres no se les ha contado la verdad ya que de lo contrario jamás habrían accedido a que sus hijos hagan de cobayas humanas”.
Quien de forma tan contundente se expresó fue José Antonio Campoy, director de la revista Discovery DSALUD (www.dsalud.com) y actual presidente de la World Association for Cancer Research (WACR), en septiembre 24 de 2009, ante la inminente vacunación masiva e innecesaria contra la no pandemia de la gripe porcina A. Una vacuna además que no cumplió los requisitos mínimos para ser usada en seres humanos, y que recibió por parte de las ministras de Salud de Francia y Estados Unidos, la señoras Bachelot y Sebelius, licencia para matar. Son vacunas que tienen como preservante el timerosal -Novartis- y como adyuvante el escualeno -Glaxo-, el primero responsable de daños neurológios severos e irreversibles y el segundo agente probadamente causante del síndrome de la primera guerra del golfo, 1990.
Pero la excepción confirma la regla, la Ministra de Salud de Polonia, Ewa Kopacz, se opuso terminantemente a comprar y peor vacunar a su población.
Tal parece que la ministra Chang está claramente del otro lado de la razón.
Yo no creo en las brujas pero que las hay las hay, por aquí cuento hasta tres. Tal vez el 9 marzo debería ser el declarado el día internacional de las brujeres.
09/Marzo/2010 a las 17:19
Alguien con las defensas altas no va a contraer nunca una gripe. Ni la gripe común ni la gripe A. Alguien con las defensas bajas sí la contraerá. Aunque se haya vacunado. Y es que la creencia de que las vacunas funcionan, que tienen carácter preventivo, NO HA SIDO CIENTÍFICAMENTE DEMOSTRADO JAMÁS. Y lo singular es que hay ya numerosísimos artículos científicos y libros que lo denuncian. En detalle. Con datos constatados. Luego, ¿por qué se sigue creyendo en ellas? Pues porque hoy casi nadie lee ya libros técnicos o complejos. Ni siquiera las autoridades sanitarias o los médicos. ¡Y para qué hablar ya de los periodistas! Éstos se han convertido en meros transmisores de lo que les dicen “los que saben” sin entender que en realidad éstos tampoco saben. O sí saben... pero mienten porque forman parte de quienes viven del negocio de la enfermedad. Volvemos a insistir: las vacunas no previenen enfermedades. Ninguna ha demostrado jamás eso. En cambio sí pueden provocarlas. Las mismas para las que se supone inmunizan. Y otras muchas. Tanto por la sinergia de los distintos virus que a veces se agregan a ellas –está demostrado que virus que en solitario no son peligrosos al unirse entre sí resultan hasta letales- como por las sustancias que se usan como adyuvantes –unas de carácter preservativo y antiinfeccioso, otras como “potenciadoras” de la reacción del sistema inmune, pero todas con efectos secundarios graves a corto, medio o largo plazo-. Jose Antonio Campoy.
09/Marzo/2010 a las 17:24
El médico canadiense Andrew Moulden -experto en Neurología, Neuropsicología y Neuropsiquiatría- que ha decidido enfrentarse ya abiertamente a quienes defienden las vacunas y su utilización masiva afirmando que todas ellas -desde las que se ponen en la infancia hasta las que se administran en la vejez- pueden causar miniaccidentes vasculares cerebrales y terminar provocando a medio y largo plazo numerosas patologías neurológicas. “He descubierto -afirma Moulden- que las vacunas provocan deterioros en el flujo sanguíneo en forma de isquemias que afectan tanto al cerebro como al resto del organismo causando desde situaciones clínicamente silentes hasta la muerte”. Y agrega: “Tengo motivos para creer que todos hemos sido afectados por las vacunas y que TODAS ellas han contribuido y contribuyen al abrumador aumento de casos de autismo, trastornos específicos del aprendizaje, trastornos de déficit de atención, muerte súbita del lactante, demencia, convulsiones, algunos tipos de cáncer y muchas otras patologías”.