Congreso analiza futuro de director
Buenos Aires. El conflicto en el Banco Central subió nuevamente de tono desde hace tres días, cuando la Policía federal impidió el ingreso a su titular, Martín Redrado.
Este episodio aumentó la crisis institucional por la decisión de la presidenta argentina, Cristina Fernández, de despedir por decreto a Redrado, luego de negarse a usar reservas del Banco Central para la formación de un fondo por $6 569 millones destinado a pagar parte de la deuda externa de 2010, que suma $13000 millones.
El lunes pasado, Redrado presentó una denuncia penal contra el jefe del gabinete argentino, Aníbal Fernández, por haberle impedido realizar sus funciones y dijo que llegó la hora de atacar.
Aseguró tener un listado de los amigos del poder que supuestamente habrían comprado dólares.
Fernández enfureció y dijo que si Redrado no respalda sus acusaciones, lo acusará de encubrimiento.
Para el Gobierno, Redrado ya está destituido por un fallo judicial y reconoce en ese cargo a Miguel Ángel Pesce, quien hasta el viernes pasado era el vicepresidente de la entidad.
Ese mismo día, un tribunal de apelaciones ratificó el bloqueo al uso de reservas por parte del Gobierno de Fernández y ordenó no designar un nuevo jefe del instituto emisor hasta que el Parlamento tome cartas en el asunto. El fallo de la Cámara Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal dispone que debe ser el Parlamento el que decida sobre el destino de Redrado.
Ayer, una comisión bicameral con tres miembros que se formó en el Parlamento analizaba la situación para emitir un consejo al Gobierno sobre la situación de Redrado, a pesar de que la opinión de ese organismo no es vinculante para el Ejecutivo.
Cabe recordar que una decisión en este sentido también depende del vicepresidente argentino, enfrentado con la mandataria desde 2008. (AFP-EFE-VET)
Hora GMT: 27/Enero/2010 - 05:08
