"Tuve los hijos que puedo mantener. La responsabilidad con mi familia me motivó a tomar la decisión", contó Francisco Herrera (50), quien hace cinco años se practicó la vasectomía en un hospital de Quito.
Desde entonces, el hombre aseguró que la calidad de vida con su esposa mejoró. "La cirugía me ayudó a estar más pendiente de ella en la intimidad, porque antes, el temor de volver a concebir era latente", relató.
La vasectomía se realiza desde hace 50 años en el mundo. Consiste en cortar los conductos deferentes, por donde viajan los espermatozoides que se producen en los testículos. Con ello, el hombre ya no puede concebir.
"El paciente recibe anestesia local. La incisión es en la parte superior del escroto. Luego se ligan y cortan los conductos. El procedimiento no va más allá de 30 minutos", explicó el urólogo Santiago Vallejo.
Según el experto, el número cirugías se incrementó en los últimos años. "En mi consultorio se realizan 20 intervenciones al año, es decir un 40% más que en 2003. Los padres se han preocupado por informarse sobre el procedimiento y la recuperación", aseguró.
Esa percepción se reafirma en la Asociación Pro Bienestar de la Familia Ecuatoriana (Aprofe). Juan Herrera, urólogo del organismo, informó que ahí se efectúan 25 ligaduras al año, de las cuales 12 son masculinas.
Manuel León, sexólogo, desvirtuó algunas dudas que el paciente tiene antes de ser intervenido. Ellos creen que se reducirá su líbido, que tendrán impotencia, que no podrán llegar al orgasmo e incluso sufrirán de ausencia de fluido seminal. "La vasectomía no es causa de esos desórdenes. Esas alteraciones responden a otros problemas.
En cuanto al fluido seminal, cabe señalar que apenas el 2% del contenido son espermatozoides. Por ende, la eyaculación será normal", sostuvo.
Otro factor positivo de la operación es que mejora la vida íntima. "Al no existir el riesgo de embarazo, la pareja empieza a disfrutar plenamente de su actividad sexual, lo que también mejora la comunicación y ese bienestar se transmite a la familia", comentó el sexólogo. Un requisito para la consulta previa es que acudan en pareja. "Procuramos que el paciente tenga entre 25 y 55 años, y que haya sido padre al menos una vez", informó el urólogo.
Aunque la cirugía es bastante segura, hay que tomar las precauciones necesarias de cualquier intervención de tipo quirúrgico.
Herrera añadió que las alteraciones en la presión arterial o inflamación en los testículos serían las únicas contraindicaciones para que el hombre se someta al proceso. (GM)
Con microcirugía puede revertirse
Según el urólogo Santiago Vallejo, una microcirugía puede revertir el procedimiento. "Aunque requiere de mayor precisión, es posible suturar los conductos deferentes y con ello se reanuda el paso de los espermatozoides", informó.
Sin embargo, aclaró que la efectividad disminuye a medida que pasa el tiempo. "Los dos primeros años la reversión es 100% exitosa; después de cinco años, las probabilidades son menores", añadió.
Esta intervención puede tardar de tres a cinco horas y su costo bordea los $3 000. Por otro lado, Manuel León, sexólogo, consideró indispensable la terapia en pareja antes del proceso quirúrgico. "Se recomienda al menos cinco meses de terapia para que juntos tomen la decisión.
Así se evita un arrepentimiento posterior", sostuvo. (GM)
Gráfico:El procedimiento suspende el paso de los espermatozoides"
Hora GMT: 26/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito

19/Marzo/2010 a las 08:32
Tengo 35 años y deseo hacerme la operación, pero porque tan costosa?? $ 3.000, si apenas dicen que dura 30 min. O es la microcirugía?. Soy afiliado al seguro, podría hacermelo ahi?? Que pasos tendría que realizar??
Gracias por su atención.