Asunción. Las autoridades paraguayas atribuyeron hoy al autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) el ataque con explosivos que produjo destrozos anoche en una emisora de radio de una zona rural del departamento de Concepción, al noreste de Asunción.
El viceministro de Seguridad Interna del Ministerio del Interior, Javier Ibarra, ofreció una rueda de prensa en la que atribuyó al EPP el ataque perpetrado contra la sede de la radio Guyra Campana, de la localidad Horqueta, en Concepción.
Aseveró que los miembros de esa banda criminal, que opera en las regiones boscosas del noreste del paÃs, actuaron de esa manera porque "se sienten acorralados, principalmente porque la campaña de recompensa" que ofrece el Gobierno "está teniendo éxito".
La explosión, tras la que no se reportaron vÃctimas ni heridos, causó destrozos en equipos y mobiliario de la emisora.
Ibarra precisó que los especialistas está realizando los análisis para determinar qué tipo de artefacto fue el utilizado en el ataque y que por el momento no pueden dar mayores detalles sobre la investigación.
Remarcó, además, en declaraciones recogidas por la agencia pública IP Paraguay, que la lucha contra el EPP requiere un tratamiento especial, según él, debido a la complejidad del grupo.
"La lucha contra grupos organizados o bandas estructuradas necesariamente llevan su tiempo, que a veces no satisface a la opinión pública", mencionó el viceministro, quien calificó el ataque como un "acto cobarde" que, a su juicio, "se trata de una demostración más de debilidad que de fortaleza".
Dos supuestos cabecillas del grupo armado expresaron a través de videos difundidos en internet a finales de septiembre pasado que el EPP "es una organización guerrillera marxista-leninista" que se erige como el "brazo armado" de los pobres y defiende la eliminación de la propiedad privada en el paÃs.
El EPP es un pequeño grupo armado que tomó ese nombre en 2008, aunque su acción más sonada fue el secuestro tres años antes de MarÃa Edith Bordón, esposa de un empresario paraguayo, por el que sus presuntos responsables llevan años encarcelados.
La FiscalÃa, que ofrece recompensas por informaciones que conduzcan a la detención de los miembros de esa banda criminal, le atribuye varios otros casos de secuestro, asesinatos de policÃas, colocación de explosivos y atentados a haciendas e instalaciones policiales. (EFE)
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