Ayer fue el Día Internacional de los Refugiados. Este terrible drama que viven millones de seres humanos llegó también a América Latina en el siglo pasado, con las dictaduras en la década de los setenta.
En los últimos años, la guerra interna en Colombia ha provocado el desplazamiento de 3 millones de colombianos, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados; de este inmenso grupo, 550 mil personas se han movilizado a otros países, y el grupo más numeroso ha pasado al Ecuador. El país ha concedido el estatus de refugiado a 16 500 colombianos; ha recibido la solicitud de refugio de 55 mil y 180 mil más tienen necesidad de este.
Desplazados y refugiados en territorio ecuatoriano sobrepasan los 500 mil, según cifras de fundaciones y diversas ONG que trabajan a favor de ellos.
El Ecuador ha tenido una actitud humanitaria abierta para recibir a los refugiados y desplazados. Por supuesto, siempre quedará corta la concienciación general para derribar prejuicios y generar todos los valores de solidaridad y apoyo.
Afrontar el drama de los refugiados exige el auxilio de la comunidad internacional, pero también del propio Gobierno de Colombia.
En la complejidad del conflicto del país vecino, la tragedia de los desplazados y refugiados pide la atención humanitaria de todos, pero exige que el Gobierno colombiano no deje en abandono a sus ciudadanos, ni se olvide de los esfuerzos del país vecino por acogerlos y solventar sus necesidades.
Hora GMT: 21/Junio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
