Los objetivos de la organización vasca son la Guardia Civil y el nuevo Gobierno regional del País Vasco, presidido por un socialista
BURGOS. Al menos 64 personas resultaron heridas luego de que una furgoneta bomba estallara junto a una casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos (norte de España), la madrugada de ayer, en un atentado atribuido a la organización separatista armada vasca ETA.
El ataque causó gran alarma entre la población y las autoridades españolas, dada su magnitud, pues el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, explicó que en el edificio dormían alrededor de 120 personas, de ellas, 41 niños.
Rubalca manifestó al diario español El País que fue "un atentado fallido que buscaba dejar víctimas mortales". Aclaró que no fue alertado con anterioridad como normalmente se caracterizan los ataques de ETA.
La Guardia Civil informó de que la explosión de la furgoneta se produjo a las 02:00 causando graves daños materiales no solo contra la casa cuartel, sino también a las viviendas aledañas y dejando un cráter en el suelo.
De acuerdo con El País, la furgoneta habría sido colocada afuera de edificio con 200 kg de explosivos, unas 14 horas antes, con placas falsificadas y parecidas a las de un vehículo similar que circulaba por el vecindario. Según se deduce, "la furgoneta habría venido desde Francia", recalcó el rotativo.
Los heridos no son de gravedad y recibieron atención médica en los hospitales cercanos. Fueron dados de alta con rapidez, puesto que presentaron heridas pequeñas y cortes.
Por otro lado, el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, enfatizó que ETA "será derrotada. Los que cometen este tipo de atentados terminarán todos donde tienen que terminar: en la Justicia y en la cárcel".
La Guardia Civil es el objetivo prioritario de ETA. Los últimos atentados contra una casa cuartel se dieron en agosto de 2007, en la localidad vasca de Durango (en que resultaron heridos dos agentes), y en mayo de 2008, en la casa cuartel de Legutiano, también en el País Vasco (en el que murió una persona).
El último atentado atribuido a ETA se produjo en la madrugada de 10 de julio pasado, cuando un bomba estalló delante de la sede del Partido Socialista de Euskadi (PSE), en la localidad vizcaína de Durango. Y el último atentado mortal fue el pasado 19 junio, cuando un policía murió al estallar una bomba colocada en su coche en Arrigorriaga, cerca de Bilbao. (AFP-VET)





