Último refuerzo del conjunto canario
El volante ecuatoriano Michael Arroyo firmó a préstamo por un año con Barcelona.
El guayaquileño admite que cometió errores en su pasado, pero asegura que actualmente se siente más maduro y anhela destacarse en el cuadro amarillo.
De aquel muchacho de 20 años, que dio positivo en una prueba antidopaje en 2007, y que posteriormente fue suspendido dos años, solo queda el recuerdo.
"Todo el mundo tiene inconvenientes, -dijo-. Yo tuve uno hace tiempo y la gente se agarra de eso para hablar mal de mí".
Con 25 años y algunos goles que le han dejado lecciones, Gambetita, como se conoce al jugador, se muestra más seguro, incluso, es más pausado a la hora de emitir un criterio.
Aseguró que tiene una idea clara de lo que desea para su carrera futbolística. "Estoy mentalizado y con muchas ganas de quedar campeón y hacer buenos torneos internacionales".
El San Luis FC de México fue su primera experiencia extranjera, luego de su etapa de formación y debut con Emelec, eterno rival del equipo torero.
"Los futbolistas somos profesionales y estamos donde nos contratan, salí de Emelec hace tiempo, ahora me pondré la amarilla y daré todo por Barcelona", dijo.
Sobre su salida del Atlante mexicano, Arroyo aclaró que en ningún momento fue por un acto de indisciplina. "En los tres años que estuve en México nunca tuve problemas con nadie".
Los documentos de la transferencia del jugador reposan en la Federación Ecuatoriana de Fútbol y esta tarde será inscrito y habilitado. "Estoy a las órdenes del entrenador". (DKO)
Ciudad Guayaquil






