Centroamérica es la región de América considerada la más pobre. La crisis alimentaria y la escasez de productos, acompañados por la violencia y el narcotráfico, son los flagelos que caracterizan a esa zona, que linda con México, nación que parece estar dividida en dos: por una parte se aferra a los EEUU para desarrollarse y, por otra, a Centroamérica, con quien comparte tradiciones.
En la frontera sur de México se dice que es donde todo pasa, pero todos hacen como que no pasa nada. Para ilustrar esto, la migración de mujeres centroamericanas a la frontera sur, como de mexicanas hacia la del norte, está marcada por el tráfico de personas, en el que intervienen autoridades y pandillas.
Las cifras no existen y algunos estudios apenas permiten asomar el rostro más desconocido y perverso de la humanidad. Aunque cada país tiene sus reglas, el origen de la migración es la pobreza. Migrar es el último recurso ante la crisis, es la última frontera de la esperanza.
Al igual que las mexicanas en los EEUU, las hondureñas y las guatemaltecas en México y las nicaragüenses en Costa Rica, las fronteras convierten las esperanzas en pesadillas. Pero México es para Centroamérica la parte más estrecha del embudo. Muchas o casi todas las mujeres centroamericanas que cruzan de manera ilegal las fronteras sufren violencia sexual en su larga travesía hacia los EEUU.
Según diversas fuentes, en los últimos cinco años han muerto o desaparecido al menos 5 000 salvadoreños y más de medio millar de hondureños, al intentar atravesar uno de los cruces más difíciles del comienzo de la travesía: la frontera Guatemala-México. Ese camino no es nada fácil, como lo relata a la cadena británica BBC el padre Ademar Barilli, director de la Casa del Migrante y de la Oficina de DDHH de Tecún Umán, Guatemala.
A partir de los acuerdos de libre comercio entre México, EEUU y Canadá, se intensificaron las políticas antiinmigrantes. Se han establecido puestos de vigilancia en México, Guatemala y el resto de Centroamérica. Con eso los abusos de todo tipo contra los migrantes aumentan, dice.
Barilli va más allá y declara: Digo que en México comienza la pesadilla del sueño americano, porque en México se saca a los inmigrantes el poco dinero que traen. Se ha transformado en una frontera casi imposible.
Hora GMT: 20/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Polo Damián Rodríguez. Sección Internacional













