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Antenas de muerte

Publicado el 27/Junio/2009 | 00:12

Por José López Hurtado

América Latina está poblada de antenas por doquier. Río, Caracas, Quito, Lima, Bogotá, así como pequeñas y medianas ciudades parecen estar sembradas de las gigantescas torres que parpadean inocentemente en las noches. La gran cruzada de la tecnología de punta, dirían sus apóstoles. La inevitable ofensiva del adelanto científico, con sus efectos devastadores, en algunos casos letales, dirían sus detractores. Lo cierto es que en el asunto están comprometidos millones de dólares de las multinacionales de la comunicación, lo que sugiere que cualquier batalla que se emprenda, está perdida. Pero no necesariamente. Nadie desconoce las bondades que representa el avance de las telecomunicaciones que convirtió al mundo en un pañuelo y que permite que el planeta pueda ser llevado en el bolsillo. Pero mantener silencio frente a los efectos nocivos que esa tecnología conlleva no parece ser la opción en el inmediato futuro. Estudios en Alemania e Israel revelan, en relación con las antenas de telefonía, un incremento de la incidencia de cáncer en un área con un radio de 350 metros a la torre metálica y un incremento de 4,15 veces más de casos de cáncer para quienes durante más de tres años vivieron en el l interior del perímetro señalado. Las mismas investigaciones señalaron un incremento de riesgo de padecer leucemia en niños cerca de las antenas de telefonía móvil. Irritabilidad, tendencias depresivas, mareos, dolores de cabeza, insomnio, inapetencia, problemas de la piel, fatiga, dificultad para la concentración son algunos de los síntomas denunciados por personas que residen cerca de las estaciones emisoras. En Chile, se han constituido comités de estudio y defensa del medio ambiente y de la salud pública. Un documento (La guerra de las antenas, Comité de Defensa contra las Antenas, El Quisco, julio 2008), revela: "El problema es que hoy la mayoría de los científicos con una base biológica está de acuerdo en que los peores efectos no son térmicos: son mucho peor que eso, porque estas radiaciones ionizantes -emitidas por las torres- actúan a niveles bajísimos y en forma totalmente imperceptible, van perturbando genes, deteriorando células y alterando los sistemas nervioso e inmunológico, de modo que en forma solapada vamos acumulando nuevas tasas de enfermedades muy graves". Otro estudio efectuado en California concluyó que la leucemia en niños, cáncer cerebral en adultos, problemas cardíacos y suicidios tenían como factor de causa-efecto las radiaciones electromagnéticas y que el uso del celular no debía aconsejarse para menores de 18 años, pues su radiación traspasa la corteza cerebral (Chile: Contaminación electromagnética", Arnaldo Pérez, enero 2006). En Colombia, el "principio de la precaución", desarrollado por las Altas Cortes, que se opone al de la certeza científica , argumentado por las multinacionales, y que debe ser aplicado de preferencia, cuando se trate de la instalación de esas estructuras, simplemente es un "canto a la bandera", que niega el derecho de las personas a su salud y a disfrutar de un sano ambiente, que esté desprovisto de los invisibles mensajeros de la muerte, que se movilizan en la atmósfera.

analisis@hoy.com.ec

Hora GMT: 27/Junio/2009 - 05:12

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Comentarios

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  1. 1 david Gaviria desde - Bogota, Colombia

    Señor Editor : Muy complacido de leer el estupendo editorial del analista José López Hurtado en el dia de hoy, por cuanto representa el inusitado auge y poderío de las multinacionales de la comunicación. Ya lo había previsto Alvin Toffler hace algunas décadas en sus libros.El avance sí,portentoso de la ciencia y tecnología, pero a costa de la salud de todos los ciudadanos,que desconocen éstos pormenores. Muy bueno sería que a nivel internacional,al menos de nuestra región, Ustedes promovieran un serie debate sobre el asunto y se invite a los gobiernos a que no permitan que se burlen las pocas leyes de contención que existen en esta materia.Cada vez más, nuestro compariota,intelectual y reputado tratadista,Dr. López Hurtado,en un estilo impecable, diáfano y claro,ventila temas de un profundo impacto social.David Gaviria

  2. 1 Jeanneth Villarroel desde - Quito

    Estimados: José López Hurtado
    Con mucha atención he leído su artículo y me pregunto cuál es el rol de las autoridades municipales y claro el MAE (Ministerios de Ambiente de Ecuador) en estas circunstancias. Con frecuencia se puede mirar en los periódicos la "Notificación Pública del Estudio de Impacto Ambiental de estas antenas" y que "nadie ha presentado oposición", por su puesto quien puede oponerse a lo que desconoce. Las consultas a la ciudadanía deben ser con una información seria, responsable y lo más objetiva posible, ese deber ser el trabajo de las autoridades antes de tomas una decisión ya que seguramente las empresas de telefonía móvil no están interesadas en perder sus ingresos haciendo estas consultas y debates.
    El principio de precaución (ART. 346) inscrito en la actual constitución nos llama a adoptar medidas de cuidado sobre los impactos ambientales sean éstos conocidos o supuestos y nosotros también somos parte del ambiente; además debe ser tarea permanente de la población y nuestras autoridades velar por la Salud Pública actual y a largo plazo.
    Agradezco su artículo sobre este tema porque llama a la atención a la opinión pública sobre un aspecto de la modernidad muy poco discutido en el país.

  3. 1 Pedro Abad Terán desde - Cuenca

    Señor editor: Aquí se afirman cosas que el mundo científico reconocido desmiente totalmente. Si el autor de ese artículo conociera la verdad de las investigaciones serias hubiera elegido el título “Antenas de progreso”. Como profesional de las Telecomunicaciones y, sobre todo como ciudadano ecuatoriano responsable y comprometido con mi gente ecuatoriana, me siento en la obligación moral y ética de aclarar sobre el tema.
    Para tranquilidad de la ciudadanía la Fundación para las Telecomunicaciones Telecom XXI (www.telecom21.org), presenta al público en general lo que actualmente concluyen algunas de las más importantes instituciones científicas del mundo.
    1. La Organización Mundial de la Salud: “No hay ninguna prueba científica convincente de que las débiles señales de RF procedentes de las estaciones de base tengan efectos adversos en la salud”.
    2. Universidad Ludwig-Maximilians (LMU), de Munich:
    “La exposición individual a emisiones de radiofrecuencia de la telefonía móvil, no muestra influencia alguna en el bienestar de los niños y adolescentes”.
    3. Ministerio Federal del Ambiente de Alemania:
    “Los límites actuales son suficientes para proteger apropiadamente al público contra los riesgos conocidos de la emisión móvil”.
    4. Departamento de Servicios Humanos y de Salud de los Estados Unidos:
    “La evidencia científica no asocia a los teléfonos celulares con ningún problema de salud”. (FDA).
    5. Fundación para las Telecomunicaciones del Ecuador Telecom XXI:
    “Las antenas de estaciones base de la telefonía móvil no son riesgo para la salud de las personas, siempre y cuando se cumpla con la normativa vigente de Protección de Radiaciones No Ionizantes”.
    6. Reporte Anual 2008 de Los Países Bajos (Holanda):
    “La conclusión a partir de datos científicos de “buena calidad” es que no hay relación entre la exposición a los campos electromagnéticos y la ocurrencia de síntomas”.
    Recuerde que todas las aseveraciones serias deben estar fundamentadas científicamente. No podemos dar oído a afirmaciones antojadizas que podrían dejarnos en un retardo tecnológico, impidiendo el desarrollo de nuestra querida patria, de esa patria que tanto anhelamos.
    La Organización Mundial de la Salud afirma que “nada hace pensar que la exposición a campos de RF de estaciones de base y redes inalámbricas tenga efectos en la salud”. Este es el cuadro que emerge a partir de más 25 mil (25.000), experimentos serios, experimentos denominados de “buena calidad” y, que si son reconocidos por la comunidad científica internacional.
    Los beneficios a la salud por el uso de celulares son inmensos:
    1. Respuesta más rápida a llamados de emergencia y socorro
    2. Asistencia en situaciones en que no hay otras formas de comunicación
    3. Monitoreo de niños, ancianos y discapacitados
    4. Aplicaciones en la atención médica (telemedicina)
    5. Ganancias de productividad y de salario. Se puede acceder a mejores condiciones y servicios de salud
    Nuestra patria altiva y soberana siempre salvaguardará la vida, el ambiente y la salud, pero al mismo tiempo siempre estaremos listos a progresar y mejorar las condiciones de vida de ecuatorianas y ecuatorianos. El Ecuador SÍ cuenta con leyes y reglamentos que deben ser cumplidos por todos los ecuatorianos y ecuatorianas, y con varios entes de regulación y control, justamente para progresar en un ambiente sano.
    El lector interesado encontrará información clara y precisa en www.telecom21.org

  4. 1 Claudia Castañeda V. desde - Cali, Colombia

    Señor Director: Definitivamente acertado lo que postula el Analista López Hurtado.Lastimosamente las personas desconocen esos riesgos y dejan que impunemente se atropellen sus derechos.El hecho de que las consecuencias sobre los organismos humanos no se manifiesten de inmediato, no significa que ellas no se produzcan con el tiempo, como comienzan a registrarlo los boletines médicos de varios paises.Como probablemente adelantaremos una tesis de grado, sobre ese tema, le agradecería me facilitara algunos datos para entrar en contacto con el destacado analista. Claudia Castañeda.

  5. 1 Miguel Angel desde - Guayaquil

    Lamentablemente la internet es publica y no tiene censura, por lo que cualquier persona puede publicar lo que quiera con unos cuantos dolares en su propia página o gratuitamente en los famoos blogs.

    Si pudiéramos investigar los conceptos básicos y la historia de las comunicacions inalámbricas así como de las ondas electromagnéticas veremos que tenemos 70 años utilizando en nuestras casas radios, televisores, etc y nunca se ha probado daño alguno a la salud.

    La telefonia movil tiene 30 años desde que se comercializó a todo el público, dado que en sus inicios se manejó como un sistema privado de comunicaciones y como indica el Sr Abad en su comentario (este si con datos científicos y fuentes oficiales) tampoco se han encontrado incidencia en la salud.

    El principal emisor de radiación en todo el mundo es el sol y lo tenemos desde hace millones de años.

    La ubicación mas cercana a los poblados de las antenas de telefonia movil son justamente para reducir la potencia y cubrir cada vez un area mas pequeña por el incremento de usuarios de este servicio.

    Es verdad que falta mas difusión acerca del funcionamiento de este servicio para eliminar los prejuicios pero tambien es deber de la ciudadanía informarse en fuentes oficiales y no en lo primero que encuentran en la internet.

    Saludos a todos

    Miguel Angel

  6. 1 Jeannette de Nieto desde - Guayaquil

    El Ecuador si cuenta con leyes para la instalación de estaciones base celular, la Superintendencia de Telecomunicaciones controla constantemente y publica en su página web los resultados de dichas mediciones, además atiende personalmente al público que tiene dudas sobre algún sitio en particular y da charlas informativas basadas en fuentes confiables.

    Por otra parte la gran mayoría de Municipios cuenta con Ordenanzas Municipales para regular la implantación de estaciones celulares. El Ministerio del Ambiente del Ecuador recibe y evalua los estudios de impacto ambiental de este tipo de proyectos.

    Todo lo anterior lo pueden encontrar en las páginas de la Superintendencia de Telecomunicaciones, revisar en las páginas oficiales de los Municipios de Quito, Guayaquil, Cuenca en lo relacionado a Ordenanzas.

    Es precupante que un ártículo titulado así no cuente con respaldos científicos de lo informado porque crea temor en la población sin motivo real.

  7. 1 Eduardo Victoria desde - Popayán-Colombia

    Sr. Director, felicitaciones por sus columnistas y dar cabida a opiniones sobre sus artículos. El planteamiento sobre los peligros que encierran estos adelantos en las comunicaciones, hecho por el Dr. López, son dignos de tener en cuenta, pero como somos libres de adquirirlos o no, está en nuestras manos si queremos exponernos a los riesgos que encierran al comprarlos o privarnos de esos avances tecnológicos y tratar de durar sanos un poco más por su no uso, de todas maneras nos vamos a ir más tarde o más temprano, pero nos vamos todos, en cuanto a las antenas es fácil escoger sitios para su instalación que no tenga viviendas aledañas, no sólo por el peligro de sus irradiaciones sino por una posible caída de las mismas sobre los inmuebles, como ya ha ocurrido, con víctimas lamentables. De paso felicito al Dr. López por su magnífica redacción y ortografía, tan descuidada por estos tiempos.

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