Mientras la Policía confirma la detención por robo de un tanque de gas y la retención de la camioneta, parientes defienden honestidad del ajusticiado
Una llamada telefónica a las 02:00, del 26 de julio, para solicitar los servicios de transporte de Ángel Gilberto Molina, de 41 años, fue el inicio de lo que horas después sería uno más de los casos de ajusticiamiento en Cuenca y sus alrededores, en los últimos dos años.
Sentada en un viejo sillón de la sala de la casa de construcción mixta, que está a medio terminar, en Totoracocha, Rosa, una de las hermanas del victimado, contó que era una buena persona y que tenía el aprecio de todos sus vecinos. "Si no me cree, pregunte", dijo insistentemente.
Latonero de profesión, según contó su hermana, Ángel enviudó cuando era joven y no tuvo hijos. Nunca volvió a casarse y por eso Rosa lo acogió en su hogar, hace tres años. Contó que nunca tuvo quejas de él. Al contrario, se habría ganado el cariño y consideración de todos.
Para redondear sus ingresos, porque no siempre le iba bien en la mecánica, Ángel realizaba carreras. Por eso, cuando en la madrugada del lunes recibió una llamada telefónica, se vistió, subió a su camioneta, que por la falta de garaje propio permanecía estacionada en la calle a la entrada de la vivienda, se subió al vehículo y se fue.
Rosa no volvió a saber nada de su hermano sino hasta las 21:00, del mismo lunes. A esa hora fueron a su trabajo para decirle que los canales de televisión locales informaban que una persona fue "quemada viva por robar los cilindros de gas".
En ese instante, conocidos le preguntaron por el paradero de Ángel y ella respondió que no sabía dónde estaba. Entonces le comentaron que él había ido a realizar una carrera por Baños. Inmediatamente, fueron a la morgue y encontraron ahí el cadáver de su hermano.
Lo sucedido fue una noticia difundida a escala mundial, dijo Rosa, inclusive en Estados Unidos, en donde ella tiene un cuñado. La mujer afirmó que en un canal local de Cuenca han pasado las imágenes de las personas que le pegaron y echaron gasolina a su hermano y festejaban el ajusticiamiento. Por eso, pide a las autoridades que soliciten el video para que hagan un análisis y se haga justicia.
'No es delincuente'. Según el comandante de Policía de Cuenca, Edmundo Merlo, Ángel no registra antecedentes penales, pero sí una detención por contravención, por robo de un tanque de gas.
Otra información de fuentes policiales, que pidieron mantener la reserva de su identidad, señala que el vehículo del "ajusticiado" fue detenido para investigaciones, porque detectaron irregularidades. Para no entorpecer la indagación, los uniformados dijeron que no podían detallar las anomalías detectadas en torno al automotor.
Rosa insiste en que su hermano Ángel no era delincuente. "Eso es mentira, ya que jamás fue detenido y durante el tiempo que vivió conmigo, en mi casa, no vi que de sus carreras nocturnas, trajera objetos robados".
La hermana no cree en la versión dada por los habitantes de la comunidad La Unión Alta, que lo señalan como la persona que en su vehículo recogía los cilindros de gas que previamente eran sustraídos de las viviendas por una banda de delincuentes. "Nosotros somos damnificados de La Josefina, y vivimos mucho tiempo en el sector de la Luxemburgo. Usted pregunte ahí si conocían a Ángel", acotó Rosa. (MP)
Ajusticiamiento Quingeo
Uno de los casos de ajusticiamiento de los últimos años se produjo el 4 de enero de 2009. Este se dio en San Vicente de Quingeo (a una hora de distancia de Cuenca). En ese lugar se atrapó a José Reinaldo Sigcha Sánchez, de 38 años, luego de una persecusión en la cual se estima que participaron alrededor de 250 personas, a bordo de 12 vehículos.
Según los testigos, que eran moradores de 11 comunidades, cuando lo detuvieron le preguntaron si regresaría a robar y, en tres ocasiones, habría dicho que sí. De ahí que los presentes, al considerarlo un delincuente, lo quemaron vivo.
Sigcha dejó cuatro hijos, dos de ellos menores de edad, en la orfandad. (MP)
Segundo linchamiento en Cuenca en 2009
Otro caso de ajusticiamiento ocurrió el 7 de enero e involucró a Segundo Rosendo Vargas Rodríguez (34 años). Fue en horas de la madrugada, en el sector de Miraflores, en las calles Pasacalle y Pangor, cuando los vecinos del sector encontraron al sospechoso en el interior del vehículo Volkswagen de placas GIF-117 que intentaba robar, de propiedad de Elizabeth Rengel.
El supuesto antisocial se presume que se encontraba bajo los efectos del alcohol y, en su intento por huir de los vecinos, chocó contra un poste.
La víctima recibió varios golpes que lo dejaron inconsciente y provocaron graves lesiones, por lo que fue trasladado por la Policía hasta el hospital Vicente Corral Moscoso, en el que intentaron operarlo. Ahí, sufrió un paro respiratorio que lo dejó en coma profundo. Horas después de haber ingresado al hospital, murió.
Hora GMT: 09/Agosto/2010 - 05:22
