Por Claudio Mena Villamar
cmena@hoy.com.ec
Gonzalo Ortiz Crespo, bienvenido a la Academia Ecuatoriana de Historia, ha manifestado en una entrevista con HOY que la "amnesia colectiva es una enfermedad". Sobre este punto, trataré de tocar brevemente ese tema de la memoria frente a los acontecimientos de una nación, el que ha sido tratado por algunos historiadores y filósofos de la historia. Ellos encontraron que en la sociedad humana existen tres modalidades de memoria: una generacional, una colectiva y una memoria histórica.
La memoria siempre aparece sobre un telón de olvido, porque son más numerosas las cosas que se olvidan que las que se recuerdan. Muchos acontecimientos que fueron desagradables los enviamos al olvido. La memoria generacional es aquella que une y es compartida por varias personas que han vivido juntas períodos importantes de sus vidas, como la etapa estudiantil, la vida de cuartel y en general aquellos períodos en los que varias personas compartieron con otras etapas importantes de sus vidas.
La memoria generacional se hace presente mediante el recuerdo. Los hechos que calaron hondo en el grupo se mantienen vívidos en el recuerdo y sirven para estrechar los lazos de unión de ese grupo, para hacer festejos y realizar ceremonias de recordación que fortalecen los vínculos que los unen. Esta memoria, obviamente, desaparecerá cuando desaparezca el último representante de la generación.
La memoria colectiva es más amplia que la generacional porque agrupa a sectores más amplios de la población, los que vivieron hechos ya no generacionales, sino que marcaron etapas en la vida de una nación. Como es natural, los hechos que permanecen en la memoria colectiva se referirán a un pasado no tan remoto, sino al que ha dejado algunos sobrevivientes que recuerdan acontecimientos que se guardan en esa memoria que ya no es unánime, porque puede tener puntos de vista diferentes. Por último, se tiene la memoria histórica, que se encuentra en las fuentes, o sea, en las huellas que se han dejado, generalmente documentos, que nos revelan hechos ocurridos en etapas ya no vividas por ningún contemporáneo por hallarse muy alejadas en el tiempo. La única herramienta que tiene el historiador para aproximarse a la verdad de lo ocurrido es la crítica histórica, para aplicarla al mayor número de fuentes que haya acumulado en su investigación. Esa labor le permitirá aproximarse a la verdad, porque los hechos del pasado no hablan por sí mismos, pues corresponde al historiador interpretarlos y darles sentido. La memoria histórica más que atacada por la amnesia (pues los hechos en cierta forma se recuerdan) está atacada por las tergiversaciones, las falsedades, los olvidos intencionados, etc. En otros lugares, he destacado que en la historia "patria" ha existido la tendencia a construir una historia heroica, jalonada de héroes, heroínas y acontecimientos célebres que se conmemoran periódicamente. En cambio, se ocultan, se olvidan o se tocan levemente las traiciones, las derrotas, los hechos que duelen en la conciencia, relacionados con esa identidad que llamamos patria. Recordemos aquella frase de Unamuno: "España me duele".
Hora GMT: 27/Marzo/2009 - 05:07

27/Marzo/2009 a las 07:14
Fraseología interesante que desgraciadamente sirve para divagar y alejar la atención pública de los hechos excecrables que suceden estos dias en Ecuador, cuando un oficialismo soberbio no acata las disposiciones del Colegio Electoral, cuando se desarma la unidad de investigación del tráfico de estupefacientes, cuando se hacen desaparecer informes de la misma, todo coincidentalmente con una relación de un exfuncionario público a quien la majestad del poder ejecutivo le pide disculpas públicamente. Amnesia colectiva es lo que conviene a la pleya de desvergonzados que nos gobierna y a los aulicos que aun a pesar de todas esas trafasias siguen entontecidos con el cacique de ojos claros.
27/Marzo/2009 a las 09:36
Amnesia Colectiva es el fin de la gran campaña mediatica del gobierno.....todo esta chevere, si hay algo malo es culpa de los otros......
27/Marzo/2009 a las 10:26
si ya olvidamos el negociado de los bonos con pativideos y todo, pronto olvidaremos las conexiones y coincidencias que benefician al narcotráfico. En el futuro entrará en la Historia Patria el héroe que nos rescató de las garras del imperio que nos obligaba a criminalizar a tanto compatriota por el solo delito de ganarse el pan con unas dos libras de polvo blanco.
27/Marzo/2009 a las 10:56
De acuerdo en muchas cosas en lo manifestado por el editorialista, pero no olvidemos que la historia que nos han hecho leer es solamente la que escribieron los "prelados y patricios de la Patria", los hechos investigados y relatados por otros historiadores como el caso de "Oswaldo Albornoz, Ayala Mora" no tienen la difusión, que debería ser obligatoria, para los análisis historiográficos de la vida republicana y anterior de nuestro País, y eso ha ayudado a aumentar la criticada amnesia colectiva que como dice Claudio Mena: "En cambio, se ocultan, se olvidan o se tocan levemente las traiciones, las derrotas, los hechos que duelen en la conciencia, relacionados con esa identidad que llamamos patria. Recordemos aquella frase de Unamuno: "España me duele". Y de paso cito palabras de Paco Ibáñez que dice "Debemos enterrar esos demonios, los que nos desunen" al relatar en sus canciones el sufrimiento colectivo de los bandos en conflicto luego de una guerra civil y la dictadura fascista de Franco, que dejó grandes y al parecer irreconciliables resentimientos en los actores actuales de ese país que lucha por dejar atrás ese pasado de terror y crímenes, que trata de enterrar esos demonios, y se nota en ese país que la amnesia colectiva no funciona ya que las heridas siguen abiertas y deberán pasar algunos años mas para que ese fuego que causó tanto rencor se apague y esa nación siga su buen camino.
Pero volviendo a nuestra realidad, se nota que la apetecida amnesia colectiva no se producirá tan fácilmente, ya que la mayor parte de ese pueblo de a pie, ha sabido desenpolvar su conciencia y se ha dado cuenta de las causas por la que se encuentra como se encuentra. Y esos recuerdos cercanos están en los gobiernos de los últimos treinta años que son los que engrandecieron el abismo brutal entre ricos y pobres, el desaparecer de la justicia, y el ver casi acabadas sus ilusiones de poder vivir dignamente en nuestro terruño.
No nos apasionemos en dar vida a esos demonios que en otros lados han acabado con procesos de paz de naciones enteras, a las que les costó y les cuesta ponerse en el andarivel del crecimiento de sus pueblos, que es lo primordial antes que las montañas de dinero.
27/Marzo/2009 a las 11:25
España le dolía a Unamuno--aquella desquiciada que enfrentó a padres e hijos, hermanos y hermanas. El odio visceral contra aquella república soñadora fue aplacado por las fuerzas reaccionarias y católicas del franquismo. Muerte, destrucción y miseria dejaron los años de guerra. Heridas que hasta aún no sanan. La España republicana y democrática no pudo contra la cruzada apoyada por terratenientes fascistas y nazis. Sí señor Mena Villamar, existe amnesia colectiva en las derechas asesinas que han usado estrategias legales o ilegales para "salvar la patria".
Mucho se equivocan quienes tachan de masas ignorantes y amnésicas a quienes cambiar el Ecuador.
27/Marzo/2009 a las 18:40
Puso mal hasta el apellido--nada extraño en este tipo de análisis.
Solamente alguien así puede confundir el nacional-socialismo con el socialismo (digamos el de la república de Weimar) pero claro, habría que haber estudiado historia y saber leer bien. Pabón, con B.