Democracia, gobernabilidad, acuerdo y desafío fueron los cuatro conceptos en los que estuvieron enmarcados los primeros debates de la X edición del Foro de Biarritz, inaugurado ayer en el Teatro de la Nacional de la Casa de la Cultura, al centro norte de Quito.
Alrededor de 800 invitados participan en la cita internacional, un espacio de encuentro entre América Latina y Europa, impulsado por la ciudad francesa de Biarritz, la Corporación Andina de Fomento (CAF), el gobierno del País Vasco y la Corporación Escenarios.
Como es la tradición en el Foro, el presidente de la nación anfitriona inauguró el evento. Además de dar la bienvenida a senadores, diputados alcaldes, ex presidentes y demás personalidades, el mandatario ecuatoriano Rafael Correa habló de "la memoria subversiva" al recordar los 200 años de la revolución quiteña, uno de los motivos por los que se escogió a la capital como sede del evento.
Tras el acto inaugural, Correa y el alcalde capitalino Augusto Barrera abandonaron la sala, "por ocupaciones propias a sus cargos".
La sesión estuvo dirigida por Didier Borotra, alcalde de Biarritz, quien hizo las veces de anfitrión. Junto al burgomaestre francés, compartieron Andrés Rugeles de la CAF, José Ignacio Salafranca, diputado del Parlamento Europeo, Rodrigo Borja, ex presidente ecuatoriano y Freddy Ehlers, secretario de la Comunidad Andina (CAN).
Las ponencias hablaron de voluntad política, de cambio, de futuro. Sin embargo, Borja sorprendió a los asistentes con su frontal intervención.
El ex presidente propuso a los asistentes europeos y latinoamericanos luchar contra la corrupción, "que se expande como un cáncer"; poner un freno al "dispendio en gastos armamentistas que los países pobres de América Latina pagan a las potencias, entre ellas, Francia". Al decirlo, Borja pidió excusas al alcalde Borotra.
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Hora GMT: 02/Octubre/2009 - 01:30
