Ambato. 5 jul 98. Mientras en Ambato la reubicación de la zona
de tolerancia se estancó, en Riobamba el proyecto está listo.

Sin embargo, la reubicación de los clubes nocturnos y de las
trabajadoras sexuales es la principal dificultad.

En Ambato, más de 30 trabajadoras sexuales deambulan por el
centro de la ciudad, en los sectores del Mercado Central y
Parque 12 de Noviembre, pero se estima que hay 102 sin el
control sanitario y que trabajan clandestinamente.

Durante los feriados (lunes, miércoles y viernes) frente a las
pensiones Astoria y Nacional, desde las 09h00, comienzan su
labor. Sus clientes son jóvenes, desde los 17 años, en
adelante.

Margarita, (no reveló su nombre real), presidenta de las
trabajadoras sexuales de la zona central de Ambato, aseguró
que desde hace 10 años, las autoridades quieren reubicarlas
fuera del perímetro urbano. "Pero no hay garantías para la
administración, vigilancia, dispensario médico, habitaciones
de trabajo y vivienda decentes para nosotras y nuestros hijos.
Somos más de 35 trabajadoras, pero el número aumenta en los
feriados con personas de la Costa, Quito y Cuenca. Por el ir y
venir, muchas veces no hay tiempo para hacerse el control
sanitario".

En la Intendencia de Policía de Tungurahua están registrados
dos cabarés: Molino Rojo y Tabú, ubicados dentro de la ciudad.
Hay también clubes privados (La Oficina, por ejemplo),
hoteles, pensiones, discotecas y bares donde se hacen las
citas.

El denominado Comité Interinstitucional, según Byron Mena
-director de Control Sanitario Municipal- propuso 4 sitios
para ubicar la zona de tolerancia, dos de ellos en la vía a
Píllaro (norte de Ambato); otro en la vía Tangachi y en la vía
a Baños. "La falta de colaboración de los usuarios, las
amenazas de los moradores de incendiar la zona de tolerancia
dejaron el proyecto estancado".

Por ello, los miembros del Concejo Municipal de Ambato no
toman una resolución y casi ya no hay coordinación con las
autoridades involucradas. Este Diario intentó dialogar con un
grupo de trabajadoras sexuales en el Mercado Central, pero
amenazaron con romper las cámaras y con un linchamiento. "No
estamos solas", dijeron.

Rodrigo Ortega, director de Salud de Tungurahua, aseguró que
es muy difícil llevar el control sanitario de las trabajadoras
sexuales que deambulan en diversos sitios.

"Encontrar un lugar donde ubicar los cabarés y centros de
diversión también ayudaría al control de las enfermedades
sexuales. Hoy eso se hace en los tres centros de salud".

A estos centros van las trabajadoras semanalmente con su carné
de salud. Ortega aseguró que aún no se registran casos de
SIDA; "pero sí de enfermedades provocadas por parásitos y
bacterias que originan chancro, sífilis y gonorrea. En los
últimos tres meses se presentaron 8 casos, que ya fueron
tratados".

En Riobamba, el proyecto para definir la zona de tolerancia
está listo. Rodrigo García, presidente de la Comisión de
Higiene y Medio Ambiente del Municipio, aseguró que el sector
escogido está frente al barrio El Carmen, en la parte oriental
de la salida a Baños.

Allí la zona de tolerancia tendría un área de 7.000 metros
cuadrados suficientes para seis establecimientos,
parqueaderos, áreas verdes, comedor, departamento médico, PAI,
estacionamientos y para edificar dos establecimientos
adicionales. Cada propietario utilizará 300 metros cuadrados.

"Este problema ha permanecido sin definirse durante los
últimos 12 años. Pero esta vez la solución se reafirma, más
aún con el acuerdo de los seis propietarios de los clubes
nocturnos que laboran dentro del perímetro urbano riobambeño".


Se estima que en esos locales laboran más de 150 trabajadoras
sexuales, la mayoría costeña. El proyecto fue un esfuerzo
conjunto entre el personal del Municipio, Dirección Provincial
de Salud, Dirección Provincial de Educación, de los 16 barrios
afectados, Policía Nacional, Iglesia, Casa de la Cultura,
universidades y de otras 25 organizaciones e instituciones.

En Riobamba

Los usuarios * Rodrigo García, presidente de la Comisión de
Higiene y de Medio Ambiente del Municipio de Riobamba, aseguró
que el 80 por ciento de los clientes de las trabajadoras
sexuales no es permanente. "Son hombres que están de paso en
la ciudad".

350 millones * El Municipio de Riobamba comenzará a construir
la zona de tolerancia con una inversión inicial de 350
millones de sucres. El Municipio aportará con el Dispensario
Médico, el costo de las expropiaciones y el PAI.

Un riesgo permanente * García aseguró que quienes se oponen a
este proyecto son los traficantes de tierras.

"Ellos intentan que la población de El Carmen se oponga, pero
nadie ignora que esta población ya ha vivido con el problema
de los prostíbulos más de 20 años.

"Recibimos amenazas, pero lo que más nos importa es la salud
de la gente porque si sigue esta situación habrá un aumento
considerable de enfermedades de transmisión sexual". (Texto
tomado de El Comercio)