Los argumentos esgrimidos por los dirigentes de Alianza País, movimiento en el Gobierno, para intentar justificar el aporte voluntario de los burócratas para esa agrupación política han traído a la memoria de los ecuatorianos los discursos de los viejos partidos políticos ecuatorianos.
En efecto, el PRE de Bucaram y a su turno Sociedad Patriótica de Gutiérrez, por solo nombrar a dos de los más recientes actores de la política, dijeron exactamente lo mismo cuando los medios descubrieron que los burócratas entregaban aportes voluntarios para esos partidos, aduciendo lo mismo que dicen hoy: Con el sueldo de uno se puede hacer lo que uno quiera.
Estas acciones y declaraciones contradicen no solo el discurso de AP, que intenta ser renovador, sino que ubican a la dirigencia en el poder en condiciones idénticas a la de los viejos políticos ecuatorianos, a quienes ellos creen haber sepultado para siempre.
La engañosa práctica, porque tiene la aparencia de voluntaria, salió a la luz por una denuncia de los funcionarios de la Superintendencia de Compañías, en la que daban cuenta de que el titular de esa institución exigía, justamente, el voluntario aporte de los empleados en el país.
El tema es delicado, el asambleísta León Roldós ha hablado de una posible extorsión, y eso amerita la intervención de las autoridades de control.
No es compatible hablar de revolución y al mismo tiempo hacer lo mismo de siempre en temas de tanta trascendencia : exigir diezmos.
Hora GMT: 02/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
