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Algo pasa en Irán

Publicado el 19/Junio/2009 | 00:11

Por Marena Briones Velasteguí

La hoy República Islámica de Irán se constituyó como tal en 1979, cuando la monarquía fue derrocada y, bajo el liderazgo del ayatolá Jomeini, el clero asumió el control de la vida religiosa y política del país. Se afirma que es la única república teocrática del mundo, con una organización política que combina elementos teocráticos islámicos con elementos democráticos.

El presidente, segunda autoridad de más alto rango, es elegido por votación popular; pero sus atribuciones están sujetas a la autoridad de los clérigos y sobre todo de la cabeza espiritual suprema, el ayatolá ungido para esa función. Este, que no tiene que rendirle cuentas a nadie y es designado por la Asamblea de Expertos, es quien nombra al jefe del sistema judicial, a la mitad de los integrantes del Consejo de Guardianes, a los comandantes de las Fuerzas Armadas, a los líderes oradores de los viernes y a los directores de radio y televisión.

El Consejo de Guardianes es el órgano plural con mayor poder. Está integrado por seis teólogos designados por el líder espiritual y seis juristas designados por la Función Judicial y el Parlamento. Le corresponde aprobar todos los proyectos remitidos por el Parlamento y asegurar el respeto a la Constitución y al derecho islámico, y puede vetar a los candidatos parlamentarios. La Asamblea de Expertos, por su lado, solo puede estar integrada por clérigos, que son elegidos popularmente en número de 86; pero, los aspirantes a ella pueden ser vetados por el Consejo de Guardianes. Además de ser el órgano que designa al líder supremo, tiene la atribución de controlar su desenvolvimiento y de destituirlo si lo cree incapaz de cumplir con sus funciones. El Parlamento es el otro órgano cuyos miembros son elegidos por votación popular.

Aunque motivos ha habido desde antes para seguirle la pista a esa singular sociedad, cuyo origen se remonta a una de las civilizaciones más antiguas –la persa-, la convulsión social causada por la proclamación de resultados electorales que le otorgan un nuevo triunfo al actual presidente Ahmadinejad y que la oposición "reformista" ha calificado de fraudulentos ha puesto al descubierto la división que existe incluso al interior del poder religioso iraní. Mir Hosein Mousavi, el gran perdedor "reformista" de los comicios celebrados el pasado viernes, que no ha cejado en el empeño de continuar con las protestas, es tenido por los analistas como un político –hombre de arte, también- hecho dentro del "establishment". Pero, no solo que terminó representando las aspiraciones de diversos sectores iraníes que, sin estar movidos por los mismos intereses, quieren un cambio profundo, sino que, además, ha recibido el abierto respaldo de algunos de los grandes ayatolás.

Asuntos como la economía, las libertades, las relaciones internacionales y hasta el propio sistema político-jurídico están en el núcleo del variado descontento. Los comentaristas no se arriesgan a predecir algún desenlace futuro en concreto. Y hay quienes sugieren observar el desarrollo de los acontecimientos con prudencia. El tiempo dirá cuán significativo es lo que está pasando en Irán.

mbriones@hoy.com.ec

Hora GMT: 19/Junio/2009 - 05:11

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Comentarios

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  1. 1 Luis Portalanza desde - gye

    Irán es una democracia que se ancla en el islamismo chií y en su practica confesional. Es cierto que siendo una república, en su organización difiere de las democracias republicanas de occidente. Esa diferencia, no la hace peor ni mejor a esas otras formas de gobierno.

    El desenlace que la situación puede tener y que teme prudentemente el artículo, es un producto de la desinformación de los medios occidentales. Como que se quiere deslegitimar el proceso electoral y el resultado que en las urnas dió como reelecto al presidente en funciones. No olvidemos que Irán está en la mira de USA-Israel, para una eventual pero injustificada acción de guerra de exterminio.

    Hoy sabemos que días antes encuestas realizadas por medios USA vinculada con la fundación Rockefeler, hizo un estudio en una muestra que cubrió todo el universo electoral de dicha nación y el resultado dió que el presidente iba a ser reelecto, pues, tenía una intención de voto que iba de 2 a 1 sobre su contendor que ahora, perdedor en los urnas, se muestra dirigiendo un proceso de reclamo que llega a pedir una nueva elección. Esto ya ha sido negado.

    Entonces, como sucedió en Irak, se empezaría a fraguar una segura intervención militar, con USA UE, por supuesto, para salvar la democracia iraní. Ojo que nadie se los está pidiendo. Pero como hace 6 años, en el camino se puede seguir manipulando que Iran, de eje del terrorismo mundial, tiene planes que empieza a desarrollar para una guerra atómica, por lo cual, USA debe sacrificarse e invadirlo, para salvar a ese pueblo sojuzgado por la tiranía.

    Para lograrlo empieza la campaña mediática planetaria pretendiendo justificar y legitimar esa intervención e invasión. Este es un buen comienzo. La CIA ya se sabe ha comprometido todo su esfuerzo financiero millonario por prender internamente en esa sociedad un incendio mediático, el que aparezca como que ha ocurrido un fraude y se ha conculcado la decisión del pueblo.

    Informaciones fiables nos permiten inferir que no se impondrá ninguna contra revolución dirigidas potencias extrajeras, -siempre la CIA USA-, de las llamadas de colores, como ocurrieron en otras sociedades, por ejemplo de la ex Unión Soviética, dirigidas hacia modelos libremercadistas y los máximos "democrátas" del planeta.

    Creemos en la cultura política de la democracia iraní y confiamos en la madurez de su pueblo, que podrá superar las propias contradicciones de todo sistema político, de las que no escapa ningún estado moderno.

    Si ellos son una república confesional islámica y son diferentes a nuestras concepciones occidentales eso, per se, no los hace ni mejores ni peores y menos los convierte en pueblos enemigos de nadie.

  2. 1 Patty desde - Chone

    Yo no entiendo por qué le causa tanta extrañeza a la señora periodista que suceda lo que sucede en Irán, muy poco conocemos, salvo en términos generales, la historia profunda, las tradiciones y la cultura persa, tan milenaria como pocas, para que nos atrevamos a juzgarla desde nuestra cultura "occidental y cristiana", por llamarla de una menera entendible. en ese sentido, considero que es muy importante guardar el debido respeto por la AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS, principio consagrado en la carta de las Naciones Unidas y frecuentemente olvidado por medio mundo y la mitad del otro. Sin ser una persona xenófoba ni cosa que se le acerque, no creo que desde nuestra "civilización" tengamos la autoridad moral y política para juzgar el comportamiento social de pueblos que han vivido cientos de años más que nosotros, bajo los parámetros de nuestra "prestadita cultura". Definitivamente considero que debemos ser un poquuito más humildes en nuestras apreciaciones y más equilibradas en nuestros criterios.

    Gracias por permitirnos espacios de diálogo como estos.

  3. 1 Diego desde - Quito

    ¡Que no les oigan los pueblos oprimidos de la tierra! cierto que lo de Irak estuvo mal, pero no se si habran escuchado de los 5000 kurdos asesinados con gas por Saddam Hussein, o del genocidio en la antigua Yugoslavia o Ruanda, o ... es tan larga la lista.

    Después de todo, los seres humanos, todos, somos parte de la aldea global y nadie puede quedarse callado ante ciertos hechos, que marcan nuetra existencia como seres civilizados y en la que TODOS estamos obligados a unos principios minimos.

    Las tiranias y los fraudes son nada más que eso sin importar de que color es su ideologia.

  4. 1 edgar desde - vitoria

    Presten atención: Las principales caraterísticas de un Estado islámico que se pueden deducir del Corán son las siguientes: 1) ninguna persona, clase o grupo, ni siquiera toda la población del Estado en su conjunto, puede reclamar la soberanía. Solamente Alá es el verdadero soberano, todos los demás son simplemente sus súbditos; 2) Alá es el verdadero legislador y la autoridad de la legislación recae sobre Él. Los creyentes no pueden recurrir a una legislación totalmente independiente ni pueden modificar una ley que Alá haya dictado, aunque el deseo de efectuar dicha legislación o de cambiar las leyes divinas sea unánime...
    Con este panorama ¿cómo nos podemos liberar o defender?

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