Dos campañas detectaron cómo el consumo de alcohol en adolescentes se ha incrementado en los últimos años



" Una de Zhumir y un maní con jugo de babaco, me gusta" o " Tomar es un vicio que nos da placer, pero a la vez nos daña la vida", son algunas de las respuestas escritas en el Facebook readecuado en los patios del Colegio Benalcázar (norte de Quito), hace un mes.

Como parte de la campaña de detección de bebidas alcohólicas impulsada por alumnos de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), se instaló un muro que simula ser un Facebook, donde a través de un marcador, los estudiantes escriben sus pensamientos respecto a 12 preguntas como: ¿Cuáles han sido tus peores experiencias con el alcohol? ¿Si te emborrachas una vez al mes, ya calificas de alcohólico leve?, entre otras.

Mediante una encuesta realizada a los alumnos de primero a tercero de bachillerato en este colegio se evidenció que el 30 por ciento de estudiantes tenía alcoholismo leve y un 10 por ciento moderado.

De ahí que la iniciativa fue crear un espacio informal para conocer qué piensan los adolescentes sobre el consumo de alcohol y sus consecuencias, afirmó Cecilia López, estudiante de la USFQ. "Recibimos respuestas positivas, donde incluso los estudiantes han escrito mensajes de ayuda a posibles problemas de alcoholismo", dijo.

Para Víctor Pérez, docente de Química del colegio Benalcázar, quien revisa a menudo el muro con los comentarios de los estudiantes, la iniciativa es positiva. "Es informativo y les sirve como experiencia para reforzar sus valores", comentó.

En una sociedad donde ingerir alcohol, es tan normal y donde se ha asociado la diversión con las bebidas alcohólicas, fue el detonante para que otro grupo de la USFQ, ponga en práctica actividades de concienciación sobre el alcoholismo.

Con el lema "Si tomo me prendo", se instalaron en la estación de la Ecovía, el pasado martes, dos monigotes para desmitificar que el alcohol no es parte de la diversión. " Al otro día la gente ni se acuerda de la fiesta", señaló Nadia Atala de la USFQ.

Este grupo de estudiantes primero realizaron investigaciones sobre la presión social que enfrentan los jóvenes para el consumo del alcohol, de ahí empezaron una campaña, donde colocaron afiches simulando un espejo desfigurado con la leyenda "Es este el mejor reflejo de tu última farra". Las respuestas fueron que el 30 por ciento eran consumidores activos, de los cuales solo pocos pedían ayuda. (GG)

Algunos datos

En 1998 el consumo de alcohol en estudiantes de educación media era de 53.9 por ciento. En el 2008 subió a 79.4 por ciento.

La prevalencia va del 71 por ciento en estudiantes menores de 15 años al 90 por ciento en estudiantes de 19 años y más de edad.

En términos de género el 46 por ciento son hombres y el 54 mujeres, determinando una razón de género de 85 hombres por cada 100 mujeres.