WASHINGTON. El domingo pasado, se registró la alarma de una posible fuga cerca del pozo averiado en el golfo de México. En respuesta, el Gobierno de los EEUU pidió a la firma British Petroleum (BP) que vigile de cerca la situación y que se prepare para la posible reapertura del pozo, que permance sellado hasta ahora.
Thad Allen, almirante y supervisor de la limpieza del golfo, envió una carta al director de BP, Robert Dudley, en la que señalaba que era primordial observar el suelo marino tras la alarma de una fuga presentada cerca del pozo, así como anomalías no determinas en el mismo.
La carta pide a BP que notifique al Gobierno cualquier fuga en el plazo de cuatro horas de su detección. Allen solicitó también a BP que envíe al Gobierno por escrito un plan para reabrir el pozo de confirmarse que existe una fuga de hidrocarburos.
Pese a que la compañía británica anunció el pasado jueves que se logró contener la filtración de petróleo, mediante la colocación de una campana de contención, las autoridades estadounidenses están preocupadas porque se ha detectado gas metano cerca del pozo, lo que puede significar una fuga de crudo.
Al detectar este problema, el Gobierno de los EEUU pidió que se iniciarán las correcciones necesarias e indicó además que, si no se lo hacía, se debía abrir el pozo inmediatamente. Sin embargo, después de un análisis el Gobierno autorizó a BP mantener sellado el pozo en el golfo de México durante otro día, después de que la multinacional se comprometió a vigilar de cerca la posible aparición de fugas en el suelo marino. (EFE-DVM)
Hora GMT: 20/Julio/2010 - 05:02
