Jefe policial reconoce que uno de los indicadores importantes que afectan al tema de la seguridad es la violencia, y que en ello mucho tiene que ver el crimen organizado
Frente al incremento de la violencia, inseguridad y el accionar de la delincuencia común y organizada en el país, cuya evidencia son las estadísticas de la misma Policía, el jefe de la Unidad de Lucha contra el Crimen Organizado (Ulco), Juan Rueda, advirtió que es un problema que involucra a todos y no solo a esa unidad y a la Policía.
BLANCO Y NEGRO evidenció que la inseguridad no es solo una percepción, sino que es real. Así, en Guayaquil los homicidios subieron 101% de enero a agosto de 2009 (333), respecto a ese período en 2008 (167).
En cambio, a escala nacional, de enero a julio, la tasa de homicidios subió de 1 470, en 2008, a 1483, en 2009; las violaciones, de 993 a 1 000 (aumento del 0,82%); robo de motos (que generalmente se las usa para el asalto o sicariato) de 1 928 a 2 706 (incremento del 40,85%), etc.
Para Rueda, afrontar este fenómeno no compete solo a la Ulco, sino a todo el sistema estatal, policial, de justicia y compromiso político. Dijo que están haciendo esfuerzos por robustecer la Dirección General de Inteligencia con recursos, tecnología, estructuras orgánicas y cooperación internacional, pues indicó que el crimen organizado no tiene límites o fronteras.
Respecto al apoyo internacional, señaló que se lo hace en el orden financiero para desarrollar operaciones y el intercambio de información para, de manera especial, frenar modalidades como el narcotráfico, que es una preocupación permanente y común.
Destacó que, además, el Ecuador tiene un serio problema con el contrabando de combustibles y en el ámbito del narcotráfico, con el contrabando de precursores químicos y el lavado de activos. Esto último afecta y distorsiona a la economía, porque detrás de ello hay un negocio criminal de proporciones, sostuvo. También indicó que muchas veces el dinero sucio producto de esos crímenes se "invierte" en no dejar pistas del origen ilícito de esas actividades.
Reconoció que uno de los indicadores más importantes que afectan al tema de la seguridad son los que hablan sobre la violencia, que se consolida en determinados lugares ante la falta de una estructura estatal sólida.
En ese sentido, dijo que se están desarrollando esfuerzos en las provincias de Esmeraldas, Carchi, Sucumbíos y Orellana, como una forma de decir aquí está el Estado. Y que algunos cantones limítrofes con Colombia se han medido los niveles de violencia por muertes, sicariato, flujo de comercio ilícito.
CRIMEN TIENE RECURSOS. Rueda dijo que el Estado busca consolidar su presencia en zonas antes olvidadas, pese a que el crimen organizado tiene recursos, poder y capacidad de mover voluntades de forma ilegítima o por su capacidad corruptora para penetrar sistemas de justicia e institucionales.
Para él, los grupos criminales tienen el poder de comunicaciones al instante; el poder económico y fáctico de la violencia, intimidación, chantaje, secuestro, asesinatos y sicariato; poderes para corromper el sistema económico y lavar dinero y activos, y tienen una legislación que los protege, por lo que se dice que se debe desarrollar una legislación sólida y fuerte para combatirla y sancionarla. (NST)
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Hora GMT: 13/Octubre/2009 - 05:04
