Análisis de HOY
Resulta admirable la oportunidad con la que actúa la Contraloría en algunos temas que no le topan al Gobierno. Hasta ahora no ha logrado fiscalizar, peor entregar informe alguno sobre las innumerables contrataciones de emergencia realizadas sin ningún control; y ha emitido un solo informe parcial e incompleto sobre las irregularidades en el Ministerio del Deporte, cuyo ex titular se halla desde hace poco preso no por acción oportuna de la Justicia o del Gobierno, sino por las denuncias de la prensa independiente. Ahora, en forma muy ágil, aprovechando el inicio de la campaña electoral, acaba de hacer público, para consumo de los precandidatos a la Alcaldía de Quito, un informe sobre el nuevo aeropuerto, que es utilizado por una guapa concejala para brillar en el ambiente preelectoral, y por algunos aspirantes a suceder a Paco Moncayo, con la satanización de la principal obra que el Municipio ha impulsado para el desarrollo urbano de la capital. La Corpaq ha rebatido claramente ese informe en el que se evidencia la falta de cuidado de la Contraloría para formular las observaciones que plantea a los contratos de construcción del nuevo aeropuerto y al manejo del actual.
Los ciudadanos que juegan a la política en el país, no logran hasta el momento armar sus campañas con ideas renovadoras, liderazgo que comprometa a acciones positivas, sino que buscan el escándalo que los proyecte fácilmente en la mente ciudadana, como salvadores de valores, cuando lo único que buscan es el crecimiento de su popularidad.
Como la obra ya está bastante avanzada, según se ha informado (48%), ya no se reclama mayormente por las condiciones aeronáuticas que, según decían, eran más difíciles que las del aeropuerto actual, sino por los supuestos sobreprecios, comparando, como hace la Contraloría, con los costos de la pista aérea de Guayaquil, sin mencionar que su terminal fue en gran parte el objeto real de construcción.
La insistente campaña que, desde hace tiempo, organizó esa concejala apoyada por información conseguida del grupo que maneja el aeropuerto de Guayaquil y grandes centros comerciales, se ha reavivado con el objetivo de resucitar sospechas y malos entendimientos.
Los empresarios atrás de esta nueva arremetida tienen sin duda como su gran objetivo lograr que, con la revisión de los contratos existentes, puedan quedarse con el gran negocio, cual es el de administrar el aeropuerto por 10, 20 ó 30 años. Esta es la típica deformación de la política, cuando politiqueros en busca de brillantez se unen a empresarios interesados en repartirse cada uno un pedazo del pastel.
analisis@hoy.com.ec
Hora GMT: 13/Enero/2009 - 05:10

13/Enero/2009 a las 00:52
Señores del Diario Hoy, no sé por qué en su editorial mencionan tanto al aeropuerto de Guayaquil, qué tiene que ver el uno con el otro? Cada ciudad fue responsable de la ejecución de su respectivo aeropuerto. El uno ya está funcionando de manera eficiente y clara desde hace año y medio, cobrando tasas que se ajustan a nuestra realidad y de las cuales el municipio de la ciudad portuaria recibe más del 50%. Mientras el otro está a medio hacer y según informes de Contraloría, al parecer tendría serios cuestionamientos técnicos, económicos y ambientales, son los representantes de Quiport, de la alcaldía capitalina y todos los que participaron en el contrato, los que deben despejar cualquier duda de su aeropuerto, nadie más.
13/Enero/2009 a las 04:26
Tres observaciones a este "editorial": 1.- Existe un marcado contenido machista al referirse a la "guapa concejala" que tiene serios cuestionamientos sobre este aeropuerto. Independientemente de que sea guapa o fea, mujer o hombre, es una concejal del municipio cuyos cuestionamientos deben ser comprobados por las instituciones encargadas de hacerlo.
2.- Si la institución estatal encargada de hacer las investigaciones y comprobaciones de estos hechos como es la COntraloría, se la irrespeta y no se acepta sus conclusiones, entonces de qué democracia estamos hablando, si no se respeta sus acciones vigilantes?
3.- El serio cuestionamiento de que peligra al menos UNA SOLA VIDA HUMANA es suficiente para que se detenga esa obra que no significaría ninguna pérdida porque los quiteños ya hemos pagado con ese injusto impuesto lo que ha costado y mucho mas.
13/Enero/2009 a las 09:45
Facil para el burgomaestre de Quito, se cura en sano no va para la reelección y busca la elección de asambleista para lograr inmunidad parlamentaria. Linda manera de pretender librar sus responsabilidades ante semajante barbaridad cometida en su administración que estoy seguro es a causa de su igenuidad y candidés. Pobre Paco como Cristo cricificado en medio de dos ladrones.
13/Enero/2009 a las 17:50
Cada vez estoy más convencido que Ecuador es una sociedad inmadura, simple problemática y con falta de visión. Realizando negocios en China, pude ver que el aeropuerto de Pekín contaba con más de 200 mangas con una inversión alucinante de alrededor de 3600 millones de dólares.
En Ecuador la mayor inversión extranjera en la historia de Quito y que da trabajo a 1300 familias en el nuevo aeropuerto, recibe criticas de personajes que no cuentan con la técnica para comentar sobre una operación aeroportuaria (Proyecto tecnológico no solo de construcción) y quizá tampoco para opinar de finanzas y proyectos internacionales como este. ( operación de asosciatividad pública - Privada modelo BOT)
Y es que todos hablamos de todo y todos difamamos a cualquiera, que sociedad tan venida a menos que se entusiasma con los fracasos de otros (yo pierdo pero el pierde mas), donde la técnica vale menos que la política, que se opone a todo, se aísla al mundo y que avanza lento con dirección a ningún lado.
13/Enero/2009 a las 21:01
José:
Parece que usted no vivió en Quito antes, pues a las mujeres bonitas no hay por que no decircelo, lamento su falta de percepción y eso no es machismo es buen gusto que parece que no lo tiene, la segunda es que en Quito ya se cayeron varios aviones, en los que ya murieron no solo pasajeros, también murieron residentes de la ciudad, eso es más peligroso y caro que construir un aeropuerto fuera de Quito, además que es muy necesario y no hay cosa más cara que las que no podemos conseguir. Y si hay que REVISAR LA CONSECIÓN, pero no detener la construcción.
13/Enero/2009 a las 22:42
No concuerdo que decir "guapa concejala" sea malo. Despues de todo, este es un medio impreso - por el cual no hay forma de ver si es guapa o no -. Quizas el error esta en que el diario tuvo que haber sido mas sutil - o sarcastico - al respecto, ya que es innegable que el empaque ayuda a vender el producto.
Es una lastima que desde que inicio esta obra han habido criticas. Quito como capital de Ecuador necesita un aeropuerto digno del mismo, pero es escalofriante ver que ahora el problema son los costos y no la aeronavegabilidad?? Caramba! o sea que cuando ocurra una desgracia por algo que todos sabian...que va a pasar?
Es cierto, como dice un editorialista de este diario, que con las maravillas de ahora es posible mejorar los problemas...pero las leyes de la fisica (aeronautica, vientos, principio bernoulli) son universales, las del clima son probabilidades, y tirar montanas abajo es cuestion de plata.
Haber como termina este chachullo...
14/Enero/2009 a las 04:40
Estebanrv, a ver si lo publican al día siguiente para que lo lea. Si en Quito, Guayaquil o cualquier otra parte del mundo existen mujeres bonitas, no existe alguna duda, y para ello estan las revistas de moda o los concursos de belleza,para que valore su buen gusto o mal gusto, pero para un personaje que ostenta un cargo publico, la belleza no tiene nada que ver, el funcionario publico representa al estado y por lo mismo lo que interesa saber cuales son sus planteamientos en beneficio del mismo, por lo tanto que si es guapo o feo no viene al caso.
Por lo demás, he oído a la sra. Consejal Macarena Valarezo, que el nuevo aeropuerto no cumple con las mínimas garantías de seguridad, por lo que me imagino se está refiriendo a la seguridad de las personas o no? si es así, grave el asunto, por lo que espero se valore estos anuncios alarmantes y luego no tengan que lamentar por no haber tenido la prudencia de impedir algo que por mas que se han gastado millones, no vale tanto como la vida de personas.