La provincia del Azuay es más que una zona llena de murales pintorescos, iglesias, arquitectura colonial museos y deliciosos dulces.
Aunque sus ciudadanos la han promocionado con esa imagen, su demarcación ofrece muchos espacios para disfrutar de actividades llenas de pura adrenalina.
A través de su maravilloso sistema montañoso, perteneciente al sector septentrional de la cordillera andina, la Fundación Municipal de Turismo para Cuenca invita a los visitantes nacionales y extranjeros para que conozcan sus rincones naturales.

En un circuito aproximado de tres días, el público puede disfrutar de unas fantásticas "vacaciones verticales" (escalada), pero también realizar caminatas, recorridos en bicicleta y hasta acampar.
En Cojitambo, 25 km al noreste de Cuenca, puede experimentar la emoción de alcanzar cumbres con el rappel, que consiste en escalar superficies verticales.
En Girón, en cambio, se puede practicar boulder (ascender a través de roca o por paredes) mientras disfruta de una hermosa caída de agua, 40 km al suroeste de Cuenca.
El miedo se queda en el monte conocido como Cabeza de Perro una vez que se decide practicar parapente. Los expertos aseguraron que la sensación del viento golpeando en la cara es única. La asistencia es permanente y el equipo es muy seguro ya que resiste hasta 200 libras.
Si quiere desafiar la gravedad, nada como el "puenting", cuya practica se generaliza en el país. Finalmente, los experimentados encontrarán en el río Tomebamba, un nicho ideal para el kayak.
Las ofertas se adaptan a todos los gustos. Lo único que necesita son las ganas de pasarla bien. (GCA)

La vista es impresionante desde el cerro Cojitambo. Daniel Carrión, Pablo Morán, Xavier Montezuma, Carla Tosi y Nicolás Aguirre practican la escalada en el lugar
"Puenting" y Kayak
Adrenalina en agua y en aire

El kayac se empieza a practicar en las aguas del Tomebamba. Los expertos tienen esta opción
Saltar desde un puente es un reto al miedo acompañado de pura adrenalina. Desde hace un año, todos los fines de semana, el grupo Sigsig Jatunñan (Gran Camino) acude al Puente de la Unión para ofrecer el popular "puenting".
Los decididos aventureros se impulsan a una altura de 30 metros de alto, sostenidos por cintas de anclaje kevac, un material sintético con el que se elaboran los trajes para astronautas.
Para llegar al puente se coge la autopista Cuenca-Azogues, se desvía en Guangorcuchu para tomar la vía Gualaceo. Desde ahí se toma la vía a Chordeleg y se camina a Sigsig.
El kayak en el río Tomebamba también gana adeptos. Sin embargo, es una rutina exclusiva para deportistas con experiencia. El recorrido se realiza en el tramo del centro histórico, desde el Puente del Bado hasta el Puente Roto.

Julio Mendoza desafió a la gravedad en el puente de La Unión en Sigsig, en Azuay
Estar cerca de Dios es posible con el parapente
El turista recibe asistencia

La velocidad en el aire alcanza 25 km por hora. El vuelo dura alrededor de 10 minutos
"Todo vale la pena cuando las casas se ven pequeñitas desde arriba, mientras el viento abraza el cuerpo y la lluvia acaricia el rostro".
A Pablo Rodas le sobran los argumentos para describir la sensación que vive cuando hurga las nubes desde su parapente.
El deporte conduce a los turistas a la montaña denominada Cabeza de Perro, en el cantón Paute, uno de los lugares donde se puede volar en parapente.
Rodas forma parte del club Adrenalina de Paute. El grupo hace recorridos con turistas, alquilan el equipo y les explican cómo deben saltar y aterrizar.
El parapentista tiene que correr "como diablo" y de cara al viento, así el parapente se levanta por encima del cuerpo e inicia el planeo.
El vuelo dura alrededor de 10 minutos. El planeo tiene una velocidad de 25 km por hora y se llega a una altura de 600 metros sobre la montaña que se encuentra a 2 780 msnm.

Turistas suben al cerro con el equipo. La caminata toma 20 minutos
El Cojitambo duerme y los turistas practican rappel
El clima es favorable todo el año

Daniel Carrión muestra los accesorios que utiliza para la escalada. La seguridad de turista es lo más importante para los expertos
El rappel es una de las múltiples opciones que ofrece el cerro Cojitambo, una de las montañas sagradas para los cañaris, ubicado a 25 km al noreste de Cuenca.
Con un altura de 2 900 metros y ubicado en la parroquia del mismo nombre del cantón Azogues, el lugar ha convocado a varios amantes de la escalada vertical.
Xavier Montezuma, director de Proyectos de la Fundación Municipal Turismo para Cuenca, explicó que ese deporte está orientado para todo el público, pero los jóvenes se sienten particularmente seducidos.
El cerro ofrece una imponente visión de 360°. En su verde cúspide se puede admirar la población de Cojitambo, los surtidos cultivos de maíz interrumpidos por un mosaico de árboles de eucalipto, también la ciudad de Azogues y la impresionante meseta de Pacha Mama. "Ver esos parajes es el mejor premio a tu esfuerzo", exclamó emocionada Carla Tosi luego de completar su ascenso, que duró cerca de 50 minutos.
"Lo que a mí me gusta es que mis amigos me alientan cuando subo de nivel", comentó emocionado Nicolás Álvarez, de 11 años.
El cerro se caracteriza por su natural estructura versátil. Sus habitantes cuentan que, si se lo mira por el norte, parece "un león dormido", pero desde Azogues luce como un perro sentado en sus patas traseras. Desde el sur, en cambio, tiene una forma piramidal.
Montezuma comentó que la refrescante temperatura (entre 14.°C y 24.°C) y la vegetación silvestre del lugar cautivaron a varios campeones mundiales del rappel como Daniel Dulac (Francia) y Adam Ondra (República Checa).
Si no cuenta con la indumentaria apropiada, en Cuenca hay operadores de turismo que ofrecen el equipo seguro.
También se organizan tours de escalada que cuestan entre $40 y $45. No importa si es principiante. Un equipo básico contiene un arnés (cinturón de seguridad), marimba (que controla la velocidad del descenso), mosquetón (en forma de anillo para maniobras de seguridad), casco, guantes y cuerdas. (GCA)
¿Cómo llegar?
Desde Cuenca, en transporte privado, es necesario tomar la autopista Cuenca Azogues hasta el desvío que indica la vía al pueblo de Cojitambo. Si se va en transporte público, en el terminal de Azogues se toma otro bus en dirección al Cojitambo. Allí, la caminata es corta hacia la base de la pared.
El boulder acaricia las gigantes rocas de Girón
El deporte es popular en jóvenes

Vanessa Rubio y Juan E. Jaramillo disfrutan de la adrenalina de este deporte
Las manos de Juan Esteban Jaramillo se deslizaban lentamente sobre las rocas que sobresalen de un mural de 10 metros de alto, ubicado en Girón, en el cantón San Fernando, a 40 km al sur oeste de Cuenca.
A sus escasos 10 años, es un campeón del boulder (ascender a través de bloques de roca o por paredes).
"Es plenazo venir acá. Cuando hay oportunidad llegamos para quedarnos todo el día", comentó el niño.
Además, durante el ascenso se puede apreciar el Chorro de Girón, una vertiente que tiene doble caída de agua y que es visible desde la carretera Girón-San Fernando.
El boulder requiere el mínimo equipo: los pies de gato (calzado de caucho ceñidos al pie), bolso de magnesio (polvo similar al talco) para que las manos no resbalen y una colchoneta, en caso de caída.
Varios jóvenes confesaron que es su gran pasatiempo, pero antes de practicarlo se preparan como si fuera un ritual. No se distraen por nada. Calientan las manos, estiran sus brazos y las piernas. Nadie empieza hasta que el resto del equipo esté preparado. "Hay que tomar todas las precauciones y no debes dejar que tus compañeros trepen solos la pared", añadió Pedro Corral (16 años), mientras colocaba unas colchonetas.
Vanessa Rubio acudió con gran entusiasmo para retar las ásperas piedras de Girón. "Cada uno desarrolla su propio estilo", dijo exhausta.
Para Pedro Montezuma, instructor de la Federación Deportiva de Azuay, otra de las ventajas de esta actividad vertical es el compañerismo. "No hay competencia entre ellos. Al contrario, todos se preocupan porque su amigo llegue a la cima. Si no lo hace, lo alientan".
También se puede practicar la tirolina. Se coloca una cuerda y con el soporte de un arnés, las personas se desplazan con un rulimán. A pesar de que Pablo Cisneros (18) sufrió una lesión en el tobillo no perdió la oportunidad de sentir el viento en su rostro. "Es como un vicio, no lo puedo dejar", dijo luego de llegar al otro extremo. En los alrededores se puede apreciar el ganado y cientos de verdes hectáreas, ideales para un día de campo.
¿Cómo llegar?
Se toma la carretera en dirección a San Fernando. Una vez en la vía se toma el desvío a mano izquierda aproximadamente a 2 km de Girón.
Se recorre unos pocos kilómetros en dirección al caserío, encontrando la roca de 10 metros, poco antes del puente sobre el río que baja del chorro.

Pedro y Xavier Montezuma tensan las cuerdas para practicar tirolina en Girón
No olvide
Uno o dos litros de agua: la actividad física puede deshidratar su organismo. Llévela consigo.
Botiquín: Es mejor llevar medicinas. Usted debe incluir termo, linterna con baterías y brújula.
Comida: procure abastecerse de enlatados, geles energéticos, frutas y dulces o chocolates.
Ropa: camisetas, pantalones ligeros, shorts, zapatos deportivos, chaqueta rompevientos, gorra.
Logística: si usted decide acampar, aparte de la carpa y la bolsa de dormir, lleve plásticos por si llueve.
Información: Fundación Municipal de Cuenca (07) 284 0383/ (07) 283 2415 o al sitio web cuencaecuador.com.ec.
Hora GMT: 22/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
