Desde que EICA pasó a manos de la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), hace un mes, las ventas han bajado considerablemente, especialmente en Guayaquil.
Lo confirmó ayer Juan Carlos Montenegro, gerente de crédito de la empresa, aunque no precisó en qué porcentaje. Según él, es lógico que ello ocurra por la desconfianza que genera este tipo de acciones. En Quito y Machala no ocurre lo mismo.
La compañía, una de las empresas del grupo Isaías, se encuentra actualmente en conversaciones con todos sus proveedores para explicarles la situación de la empresa y evitar que se produzcan desistimientos, señaló Montenegro. Sin embargo, explicó que el cambio de administradores ha obligado a los proveedores del exterior, por ejemplo, a tomar sus precauciones. Es obvio, porque ellos contrataron una representación en el país y de repente aparece otra de la noche a la mañana, dijo.
Sobre el tema de las firmas, aseguró que este tema está solucionado. Reconoce que demoró un poco porque la figura del administrador temporal no existe en la legislación. Ello causó problemas operativos a nivel de ventas, con créditos bancarios, enfatizó Montenegro.
La empresa está administrada temporalmente por Luis Felipe Salas, quien se encuentra en Brasil tratando negocios de la compañía. Empleados se quejan porque este llevó a varios gerentes y jefes de área para un viaje de cinco días, cuando antes de la incautación nunca se daba esta situación, dijo uno de ellos.
Los empleados de EICA vienen trabajando en horario regular y cobrando sus haberes oportunamente. Sin embargo, existe incertidumbre, pues, temen que la reducción de las ventas afecte la estabilidad laboral y se produzcan despidos.
En Industrias Lácteas Toni y Plásticos del Litoral, dirigidas por María Gloria y Francisco Alarcón, respectivamente, la situación es distinta. Aquí las actividades productivas se desarrollan con normalidad.
María Gloria Alarcón, quien también es presidenta de la Cámara de Comercio de Guayaquil, dijo haber presentado varios recursos legales, para probar que ambas compañías nos pertenecen, enfatizó. En Maxigraf las actividades laborales también se desarrollan con normalidad. Sin embargo, la incertidumbre reina entre los empleados, sobre todo en lo concerniente a la estabilidad laboral.
En las cadenas TC Televisión y Gamavisión, las actividades se cumplen sin contratiempos. Seguros Rocafuerte, otra de las empresas del grupo Isaías, trabaja regularmente, aunque existe cierto retraso en la entrega de cheques a sus clientes por el tema de cambio de firmas. (DHG)
Los ex jefes devolvieron la tranquilidad
El retorno de los administradores originales de las empresas como TC Televisión, Gamavisión y Seguros Rocafuerte, devolvió la tranquilidad a las oficinas ubicadas en Quito.
Es más, en ninguna de ellas hay presencia de delegados de la AGD ni se mantiene el resguardo policial. Los policías estuvieron unos días, pero se retiraron, confirmó uno de los guardias en Gamavisión. Allí, el control administrativo regresó a manos de Nicolás Vega, quien volvió tras el llamado de la AGD.
En TC Televisión, la administradora designada por la Agencia, Gabriela Zurita, asistió las dos primeras semanas, según confirmó un reportero del canal.
De igual, forma la gerencia volvió a ser ocupada por Eduardo Torres. Todo está normal, nos garantizaron el pago de sueldos y vacaciones, relató. La única limitación que se impuso en TC fue en la presentación de las noticias de crónica roja: la idea es reducir el número de reportajes que se presentan en los noticiarios.
En Seguros Rocafuerte, las actividades se realizan con tranquilidad con el regreso de Pericles Gallegos a la gerencia. (IGF)
Caso Filanbanco
Tres ex deudores afirman que sí pagaron
Electroquil, Plastlit y Pesquera Santa Priscila, mediante certificaciones, aclaran que no son deudoras de Filanbanco en liquidación, como apareció en publicaciones del 5 y 6 de agosto de 2008, en este Diario.
Dichas publicaciones se basaron en el documento Anexo 1, Filanbanco S.A., remitido por la Junta de Acreedores de esa entidad y que no ha sido actualizada. El listado con los nombres de más de 50 empresas detalla los montos que cada una de ellas adeudaba a Filanbanco hasta el 30 de junio del año 2000.
Incluso, el presidente de la Junta, Óscar Ayerve, mediante carta dirigida al presidente Rafael Correa, respalda la acción de incautación de empresas del Grupo Isaías y pide que se cobre a los deudores, según esa lista, más de $ 300 millones.
Gustavo Larrea Real, presidente de Electroquil, dijo que en efecto esta empresa mantenía una deuda con Filanbanco, por un préstamo otorgado en 1996 por $ 29,3 millones. Larrea asegura que estos valores fueron cancelados oportunamente, tanto capital como intereses, sin atrasos o incumplimientos.
Prueba de ello, dice Larrea, es que Electroquil pagó anticipadamente el último vencimiento, el 29 de diciembre de 2001, aunque debía hacerlo en 2004, la suma de $ 11 millones, fecha en la que se celebró con Filanbanco un convenio de pago de obligaciones y cancelación de garantías....
De la misma forma, Plastlit, cuyo nombre consta en la lista de la Junta de Acreedores de Filanbanco como deudora, mediante una certificación emitida por Leyla Sánchez, del área de recuperaciones de Filanbanco, aclara que de conformidad con la verificación efectuada el 6 de agosto de 2008 en los registros que mantiene Filanbanco en liquidación, la empresa Plásticos del Litoral (Plastlit) no adeuda a la institución.
También Industrial Pesquera Santa Priscila, mediante certificado emitido en septiembre de 2006, señala que no consta en los registros de Filanbanco en liquidación como deudora. Es fiadora prendaria de Imerpesca y Pescarsa, que reportan obligaciones vencidas.... (MAB)
Hora GMT: 08/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario EXPRESO Ciudad Quito
