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'Adjetivación es forma de pobreza mental'

Publicado el 25/Enero/2010 | 00:06

Por Thalía Flores y Flores
Subdirectora de Información

Entrevista


Javier Darío Restrepo


Quién es experto en ética Periodistica, con 40 años en prensa y 25 en tv. profesor de las universidades javeriana y de los Andes, en Colombia

¿Cuál es su diagnóstico del papel de los medios en la región?
Tienen que dar con mayor intensidad la palabra a la población, que se está quedando sin ella, absorbida por la gran potencia que tiene la voz de los gobiernos, que quieren presencia omnímoda en los medios.

Ocurre lo mismo en el Ecuador, Bolivia y Venezuela, ¿una suerte de franquicia?
Es muy propio del ejercicio del poder, que no se conforma con que otros tengan la palabra. El ejercicio de la palabra está vinculada a las élites, incluso en tiempos tan remotos como los griegos: no permitían que los esclavos hablaran, estaban condenados al silencio, allí estaba en germen la idea de que quien tiene el poder tiene la palabra.

Un absurdo en Gobiernos que se llaman revolucionarios, cuyo contenido debe estar en la presencia ciudadana.
Existe el divorcio entre la acción y la palabra. Cuando las acciones son difíciles, y las acciones que se proponen los revolucionarios son extremadamente difíciles porque tienen que cambiar el disco duro a la sociedad y, particularmente, a los que tienen el poder económico y el poder de las armas, cuando eso sucede, necesitan complementar esa dificultad de la acción con la prepotencia de la palabra. Las palabras entran a reemplazar las acciones prometidas e incumplidas

Si la palabra reemplaza a la inacción, es manipulación.
Es manipulación, porque la palabra auténtica es la que reemplaza la acción; es decir, el verbo se tiene que hacer carne, eso no solo en los términos teológicos de San Juan, sino que ha sido siempre la naturaleza de la palabra; la palabra tiene que estar inyectando la acción, no se pueden desvincular a ninguna de las dos, pero cuando se las divorcia, allí comienza la manipulación de la palabra. Eso viene de antes, pero se ha intensificado hoy en la dictadura de los publicistas, y tú sabes que la publicidad es una manipulación de la palabra para inducir acciones, manejar la libertad de las personas.

Más grave con la apropiación de los recursos del Estado mediante el pautaje en los mismos medios de comunicación, una perversión de la democracia...
Ahí estás tocando otro tema distinto, pero muy vinculado a la manipulación de la palabra. Un problema que también hay en América Latina: la manipulación de la información por la vía de la propaganda oficial, o sea, el Estado tiene unos dineros que son para difundir sus acciones y mantener contacto con la población. Ese dinero, a través de la publicidad oficial, se ha convertido en la forma de manipular la prensa, muy grave, pero plantea una coyuntura positiva para los periodistas.

¿Cual sería?
Los periodistas están descubriendo que si no son independientes frente a ese poder, su periodismo no vale la pena. El único periodismo que vale es aquel que es independiente de todas las presiones, y una de las presiones más elementales es la presión del dinero.

Si un periodista dice: "Estoy con el Gobierno", ¿es una contradicción?
Desde luego que es contradictorio, porque estoy con toda la sociedad o no estoy con nadie.

En el Ecuador, el presidente usa una fraseología que afecta la sensibilidad del periodista frente al ciudadano.

En el ágora griega, había siempre alguien que tenía por función detectar las mentiras, las contradicciones de los oradores, se llamaba "heraldo", y este heraldo era insobornable y denunciaba a cualquiera que dijera algo inexacto. Creo que en ese heraldo estaba ya prefigurado el papel del periodista, que no puede ser un adherente del presidente, del cardenal o del general. Él es leal a su receptor. Los gobernantes acuden a veces a una especie de chantaje al decir que el periodista que no está de acuerdo con ellos y su Gobierno traiciona a la patria. A lo mejor lo has oído aquí, nosotros lo hemos oído Colombia, se oye en todas partes.

Aquí se dice que "la patria ya es de todos", pero se excluye a los pelucones y a la prensa se la llama "prensa corrupta".
La adjetivación es una forma de pobreza mental porque, cuando tienes que apelar a un adjetivo y no a un verbo ni a un sustantivo, es decir, a un hecho, es porque quieres engañar. La publicidad está llena de adjetivos porque la publicidad es a medias verdadera y a medias mentirosa; la parte mentirosa es la que corre por cuenta de los adjetivos. Lo mismo sucede en los discursos públicos. Como periodista, uno se acostumbra, porque son reglas del oficio, a desconfiar del adjetivo. Cuando estoy escribiendo mi artículo o mi crónica y veo que tengo que utilizar muchos adjetivos, tengo que desconfiar de mi información porque debe ser demasiado pobre para que utilice adjetivos. Asimismo, cuando un político o un gobernante habla siempre en términos de adjetivación, pero no presenta hechos, es porque está engañando.

¿Cómo tiene que reaccionar frente a eso el periodista?
Tiene que reaccionar en defensa de la verdad, de los hechos. Para los periodistas, la gran arma que tenemos son los hechos, no tanto las palabras ni mucho menos los adjetivos.

Cuando un periodista sabe que una espada de Damocles pende sobre su cabeza y tiene miedo, ¿debe cambiar de profesión?
Si se siente incapaz de presentar la verdad que ha conocido y asumir las consecuencias, puede ser mejor que se vaya a hacer otras cosas, ya que hay muchas profesiones, y esto lo digo pensando en el periodista mal pagado que esgrime como excusa: "A mí, me están pagando mal, y por eso le hago relaciones públicas al político y estoy metiendo por debajo de la mesa su información, porque me da unos pesitos, porque necesito vivir", son casos muy graves.

Un grave riesgo, rompe la ética.
El periodista tiene que tener claro que lo suyo es el servicio a la sociedad, y que esta es una profesión que tiene costos y tiene costos de vida personal. Eso lo ve muy bien el periodista que recibe amenazas, y llegará un momento en el que no tenga escondederos o tendrá que resolver o la profesión o prefiere una vida tranquila.

Tiempo atrás, en Radio Visión, usted habló de la arrogancia periodística. ¿En qué momento el periodista llega a creerse que tiene la verdad en sus manos?
Cuando el periodista cree que tiene la verdad en sus manos es porque tiene poca experiencia en reportería. La reportería le enseña a uno que la verdad siempre es provisional, y uno tiene que estar complementándola. Tú publicas hoy en el periódico tu información; si retomas el tema de mañana, seguro vas a tener que agregar algo o cambiar algo. Eso es lo que nos distingue a los periodistas que somos eternos buscadores de la verdad.
El poder sostiene que los periodistas manipulan.
Todo aquel que considere que tiene la última verdad está equivocado. Todo aquel que juzga a los demás y no se juzga a sí mismo está equivocado. Todo aquel que esté poniendo en cabeza de los otros las equivocaciones, los errores e, incluso, la corrupción y no mira en sí mismos está equivocado. El poder ejerce sobre las personas algo muy parecido a una enfermedad cerebral, llegan a creer que es la verdad; así como se sienten la patria, sienten que es la verdad, que es la libertad, que es todo en la sociedad.

¿Una patología del poder?
Sí, una patología del poder. No siempre se dan cuenta de eso. El gran peligro que tiene hoy la sociedad de América Latina es que permita que se concentren los poderes en una sola mano. América Latina cree que tiene o mesías que van a salvar todo o cree que son estatuas de barro que se pueden derrumbar fácilmente si no se apoyan en la población.

¿Ha fallado la prensa en explicar que los mesías son falsos, que se necesitan contrapesos o el Estado tiene más poder sobre la gente?
El gran contrapeso es el conocimiento, y el periodista tiene que compartir conocimiento. El deber del periodista no es solo presentar la verdad, sino crear las condiciones para que se la crean, los medios deben tener credibilidad.

¿Más que objetividad?
Esa credibilidad está ligada a su independencia. Un medio que pierde independencia, pierde credibilidad. Puede ser que el poder tenga múltiples cadenas, ediciones que se distribuyan gratuitamente, pero la pregunta es: ¿lo creen?

¿Cómo se mantiene la independencia cuando un medio necesita recursos económicos?
Tiene que examinar cuáles son las dependencias económicas que están atentando contra su esencia, su naturaleza de medio de comunicación. No todos los avisos que te ofrecen los puedes publicar. Si a ti te traen a tu periódico un aviso bien pagado de cómo construir bombas atómicas, es muy seguro de que no lo publiques porque sabes que eso le hace daño a la sociedad.

Cuando el gobernante dice que tal o cual persona es buen periodista, ¿qué está pasando?
El periodista tiene que desconfiar. Eso es lo peor que le puede decir a uno, no solo el gobernante, sino cualquier persona que sea fuente. Yo voy ante el banquero a hacer una entrevista sobre asuntos económicos, y si el banquero me recibe diciendo: "Qué maravilla que viniste tú, porque sí entiendes estas cosas, eres inteligente", el periodista con alguna sabiduría, no digo inteligente, desconfía de cuál es el costo que tengo que pagar por esta inflación de mi ego.

¿Qué piensa de Ignacio Ramonet y su filosofía del quinto poder?
Me parece que es alguien del que hay que aprender mucho. Personalmente, he mirado su obra: Le Monde Diplomatique, y veía que siempre estaba tirando línea. Tirar línea significa no dar todos los elementos de juicio, sino los que coinciden con mi criterio. En Colombia, retiré mi suscripción.

En materia de medios, parece el ideólogo de Chávez, Correa y Morales, que se han hecho de radios, periódicos y canales de TV
La información es un bien público y tiene que ver con el contrapeso frente a los gobernantes que tienen los monopolios con el dinero, las armas, las leyes. Los medios no deben estar en manos del Estado.

Audio:

-Entrevista a JAvier Darío Restrepo

Hora GMT: 25/Enero/2010 - 05:06



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hoyenlinea - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Comentarios

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  1. 1 pedro perez desde - quito

    BASTANTE PARA APRENDER, OJALA Y LEAMOS ESTO, MUCHOS, BASTANTES. BUENOS ARGUMENTOS
    GRACIAS POR ESTOS ARTICULOS.
    LASTIMA QUE EN PAIS LOS QUE TENEMOS ACCESO A LA PRENSA ESCRITA SEAMOS UN NUMERO LIMITADO, OJALA Y ESTAS ENTREVISTA SE LAS PASARA POR RADIO TAMBIEN, QUE CREO ES EL MEDIO AL QUE MAS ACCESO TIENE EL PUEBLO.
    O EN BASE A ESTOS ARGUMENTOS SE HICIERAN DISCUSIONES, PARA QUE TODOS PODAMOS APORTAR, QUE DE SEGURO HAY MUCHO.
    QUE NUESTRA HISTORIA Y NUESTRA VIDA NO SEA MONOLOGOS SABATINOS , NI PASQUINES REPARTIDOS GRATUITAMENTE EN AREOPUERTOS Y ESTACIONES DEL TROLE.

  2. 1 Carlos Landeta desde - Guayaquil

    Seria democrático que la señora Flores también nos haga conocer que dicen al respecto otros ciudadanos que no son afines de su ideología.

    Además, las expresiones del entrevistado, no dejan de ser mas que un comentario respetable que se subyuga al gran respaldo popular que tiene el Presidente y que ha sido demostrado por seis ocasiones en las urnas.

  3. 1 alfonso desde - Ibarra

    Excelente entrevista, sería bueno que la lea Jorga Ortiz, que se cree dueño de la única verdad posible.

  4. 1 Diego Villacrés C. desde - Quito

    Bastante didáctica la entrevista de Doña Thalía, pero cae en el mismo pecado que cayó Ortiz cuando Ecuavisa despidió a Vera, el periodista le hace la entrevista al periodista y los referentes perdieron peso, es como que dos mismos jugadores de un equipo de fútbol que salió campeón se hacen ellos mismos una entrevista para explicar las razones de su campeonato, entonces lo que pudo haber sido una crónica resultó un monólogo parcializado.
    Lo rescatable de la entrevista es la siguiente:
    "¿Más que objetividad?
    Esa credibilidad está ligada a su independencia. Un medio que pierde independencia, pierde credibilidad. Puede ser que el poder tenga múltiples cadenas, ediciones que se distribuyan gratuitamente, pero la pregunta es: ¿lo creen?." Y de la misma manera, toda la prensa que son casi la totalidad de los medios, hacen oposición diaria a toda hora, ha perdido independencia ante los ojos de las mayorías, y se aplica en este caso también: ¿Les creen a ellos las grandes mayorías?
    "La información es un bien público y tiene que ver con el contrapeso frente a los gobernantes que tienen los monopolios con el dinero, las armas, las leyes. Los medios no deben estar en manos del Estado." ¿Qué es lo que está descubriendo este señor?, casi todos los países del mundo tienen medios públicos y comunitarios, precisamente porque la información es un bien público como él lo admite, es que la información está secuestrada en dos polos en el Ecuador, la una información que pretende ser independiente como la de los medios públicos de este país, y el otro polo en el que está la información en manos privadas, como debe ser, pero que no por eso llega a ser la verdad, ya que en su gran mayoría obedece a los grupos económicos que siempre hicieron de la información a su antojo o a sus intereses o de los grupos que los auspician.
    Cosa idéntica es la AIP, Asociación Interamericana de Prensa, que es un gremio de dueños de medios de comunicación, mas no una asociación de medios independientes que velan por la verdad e imparcialidad; ellos velan por los intereses de sus asociados y por ende de sus auspiciantes, lo que quiere decir que esa AIP es una organismo privado que defiende a los grupos derechistas de poder en todo el continente, por lo que no son un referente de crítica alguna válida en el contexto de la actualidad política de todo el continente.

  5. 1 Luis Garcés desde - Quito

    Dra Thalia, me parece que las palabras del entrevistado se ajustan tambien en el sentido de los monopolios de la información. En su afan de moldear la opinión pública, los empresarios y los políticos no reparan en formar grandes monopolios tipo el Clarin de Argentina, poseedores de mas de 200 medios de comunicación, o el mas conocido el monopolio de Berlusconi.
    En cuanto se refiere a la etica, es raro que el entrevistado no mencione el caso de la periodista Claudia López, quien fue renunciada de su cargo en el Tiempo de Bogota, por escribir con independencia sobre uno de los casos de corrupción en el gobierno de Colombia.
    Los lectores son suficientemente agudos como para distinguir en que dirección van las opiniones de gentes importantes pero ajenas a nuestro medio.

  6. 1 Yunga desde - Cuenca

    Lo unico que se busca con los cierres de medios en Venezuela y Ecuador es tapar la corrupción y errores de los administradores de turno. Los medios (que son de derecha) quiza no hayan tenido o no tengan la misma diligencia periodistica para resaltar los errores de los de antes, ahora, esto no significa que los errores de los de ahora no sean ciertos, el gobierno lo unico que busca es que se proyecte una sola "verdad" la de Correa, la que le conviene, le pregunto a los defensores del autoritario de turno...han visto alguna critica al gobierno desde los canales adminitrados por este? no verdad...cada quién dice lo que le conviene, eso es asi desde el gobierno o la oposicion...ah, pero cuando se trasmite solo la verdad que le favorece al gobierno, como pasa en los canales incautados, esta bien, lo malo es que desnuden sus falencias ante el pueblo??? hagan las cosas bien y la oposicion no tendra nada que decir. Presidente siga el ejemplo de Lula no el del orangutan de Chavez.

    CADA VEZ SON MENOS, POR QUE NADA CAMBIA, LOS MISMOS ERRORES DE SIEMPRE CON DIFERENTE DISCURSO PERO DIVIDIENDO A LOS ECUATORIANOS.

  7. 1 David Cobos desde - Quito

    A don Diego Villacrés: Típico de los fanáticos, hacer comparaciones descabelladas, un periodista si puede entrevistar a otro periodista o a un futbolista o lo que sea necesario, está preparado para ello, un futbolista no sabe de periodismo, de entrevistas, sabe patear una pelota, no entrevistar. Por gente como él, nuestro Ecuador no levanta cabeza todavía, pero ya estamos trabajando para el verdadero cambio. Ahí le quiero ver a ese señor Villacrés. Le añado que si fue bueno que nos toque ese señor Correa, porque nos ha impulsado a los que realmente queremos el cambio. No a la farsa. Nuestra vida lo demuestra.

  8. 1 Roberto desde - Quito

    Escucharáan y entenderaán....deben darle mayor intensidad de LA PALABRA A LA POBLACIÓN, osea al verdadero pueblo, a la ciudadania, aunque muchísismos discrepamos con sus tendencias...No lo que hacen ahora, de dar la palabra a los dueños de los medios "independientes" y a los grupitos de poder que siempre defienden sus intereses por encima de todo.......

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