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Adiós a la autonomía

Publicado el 15/Septiembre/2009 | 00:06

Por Felipe Burbano de Lara


fburbano@hoy.com.ec

El proyecto de Ley Orgánica de Educación Superior elaborado por la Senplades sintetiza muy bien todas las características del Gobierno actual: las buenas intenciones de cambio se confunden con sus prejuicios ideológicos y con un deseo injustificado de control estatal. ¿A quién le puede quedar duda sobre la necesidad de una reforma profunda del sistema de educación superior del país? Por donde se mire al sistema, se encuentran falencias: excesivo número de universidades, proliferación de carreras, falta de investigación, bajísimo nivel de formación de sus profesores y deficientes modelos de gestión. Las excepciones solo sirven para confirmar la necesidad de un cambio profundo que justifique la enorme inversión de recursos estatales en la educación superior.

El proyecto define principios y objetivos generales con los cuales es difícil no coincidir, aunque merecen ser debatidos a fondo para establecer con rigor su necesidad y alcance. Por ejemplo: ¿qué implicaciones tiene el principio del co-gobierno? ¿La pertinencia de los programas de estudio violenta o no la libertad de cátedra? ¿Por qué hablar de una autonomía responsable y no solo de autonomía? ¿Cómo garantizar mecanismos seguros de financiamiento? El problema de la Ley no está en sus principios ni objetivos generales, sino en la pérdida de la autonomía universitaria que conlleva. Tal como se encuentra formulado el proyecto, la autonomía de las universidades se pierde a través de los órganos de gobierno del sistema. Las políticas generales de la educación superior, sus normas y reglamentos serían definidos y vigilados por una instancia externa a las universidades, el Consejo de Educación Superior, que asumirá todos los poderes frente al sistema.

El presidente ejecutivo del Consejo, que contará con voto dirimente, será designado por el presidente de la República y encabezará, además, la Secretaría Técnica de dicho Consejo. El Ejecutivo controlaría también lo que en el proyecto se denomina Agencia Nacional de Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior. Todas las instancias de gobierno del sistema -definición, ejecución y evaluación de políticas- no solo se definen fuera de las universidades, sino que pasan a ser manejadas por el Estado. El proyecto disfraza la anulación de la autonomía bajo un concepto falaz, como es el de autonomía responsable. Introduce un matiz conceptual para justificar la intervención y el manejo estatal de la educación superior. Monta un aparataje subordinado al Ejecutivo, cuando de lo que se trata es de fijar principios y objetivos generales claros, mecanismos para facilitar su cumplimiento y un sistema riguroso e independiente de evaluación y acreditación.

La Ley refleja un problema reiterativo del Gobierno: su tendencia a limitar, hasta donde sea posible, las autonomías, bajo el prejuicio de que solo el Estado -léase la voluntad política de Alianza País- es capaz de garantizar el desarrollo y el buen vivir. Todas las otras instancias del sistema, como en este caso las universidades, resultan sospechosas, si no incapaces, de un actuar responsable y serio.

Hora GMT: 15/Septiembre/2009 - 05:06

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Comentarios

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  1. 1 Eduardo Peña Triviño desde - Samborondón

    El principal problema de la educación superior que es la mala calidad académica de la mayoría de tales instituciones, no se solucionará con el control del poder ejecutivo (conste que no digo función). Este es otro de nuestros movimientos pendulares: de la total incomunicación de la educación superior con el resto del sistema educativo a fuerza de la autonomía universitaria que ha habido en el pasado reciente, al extremo del total control del gobierno central. La solución es que la misma academia proceda a los cambios necesarios que necesariamente pasan por sanear y reducir el número de universidades malas, sacar a los profesores malos y mediocres y confirmar a las excelentes fortaleciendo su autonomía económica y científica. No creo que los iluminados del gobierno tengan más talentos que las personas que dirigen las universidades. Que haya una profunda reflexión y el certero y valiente uso del escalpelo para cortar y separar lo podrido. Pero sí es imprecindible un nivel operativo de coordinación entre todos los sectores educativos: la educación superior, la media y la básica. No ha de ser muy difícil si se consulta a la gente experimentada y patriota.

  2. 1 Patricio Lovato R. desde - Manta

    Contradictorio su artículo de hoy, señor Burbano, preciso. En el primer renglón del segundo párrafo:"El proyecto define principios y objetivos generales con los cuales es difícil no coincidir..." Ultimos renglones del tercer párrafo:"Monta un aparataje subordinado al Ejecutivo, cuando de lo que se trata es de fijar principios y objetivos generales claros...".
    La ley tiene o no tiene principios y objetivos generales claros para identificarse o no con ellos?
    La autonomía ha conducido a un sistema que "por donde se lo mire se encuentran falencias". Serán capaces las universidades, por su propia cuenta y responsabilidad de revertir esta situación? Si no pudieran, dada nuestra crónica incapacidad de autocrítica. Quién podría hacerlo, que no sea el Ejecutivo. En la respuesta quedaba el valor de su análisis.

  3. 1 Patricio Castro desde - Riverside, California

    La primera ley de calidad de una universidad (y qualquier otro centro educativo) reside en la calidad de sus estudiantes. Es decir, toda regulacion impuesta a la universidad empieza y termina en la materia prima que es el estudiante. Entonces resulta imperativo que al esudiante se le de la calidad de educacion desde el Kinder Garden. El use de la investigacion debe empezar desde muy temprano. El desarollo del pensamiento critico se logra con la implementacion del pensamiento independiente. Todos estos parametros cuestan mucho tiempo, esfuerzo y dinero para desarollar. Por lo tanto, no nos fijemos tanto en la universidad que es el tope de la carrera educativa, mas vale hagamos el esfuerzo de mejorar las bases de la educacion para asi llegar un buen dia ha tener la universidad que todos anhelamos y que no se puede lograr de la noche a la maniana con politica de nadie.

  4. 1 hugo palacios desde - guyaquil

    Como todo farsante, con segundas malas intenciones, se nos quiere embaucar, qe las autonomias qe ellos preparan, son las qe deben regir en este proceso de cambio revolucionario,con CONSEJOS,designados por ellos, como en todos los organismos del estado.
    BASTA YA DE TANTO ENGAÑO,VAN YA PARA TRES AÑOS, y siguen con el mismo cuento, los afanes dictatoriales de correa, no tienen limite ni verguenza de ningun tipo,nos tratan como aborregos, qe solo tienen qe agachar la cabeza y decir si a todo, COMO LOS QE TIENE EN LA ASAMBLEA,QE no saben ni donde estan parados,con la constitucion, aprobada y qe segun la grabacion presentada por el VALIENTE FERNANDO BALDA,donde les demuestra hasta de qe son capaces, pero reaccionan como fiera herida de muerte, y ORDEN DE PRISION CON TODO EL QE OSE DENUNCIARLOS,este el el idolo de barro de la revolucion rosada de paso

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