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¿Cálculo político?
"León Roldós (RED) intuye en el manifiesto de Acuerdo País un posible cálculo político para no entrar a promover temas que puedan afectar la sensibilidad de la mayoría de los ecuatorianos y pongan en riesgo la aprobación de la nueva Constitución en el referendo aprobatorio.
Esa percepción no es admitida por actores de la bancada gobiernista que representan diversas vertientes del bloque de Acuerdo País que integra a 79 asambleístas, contabilizada la salida de Queirolo. Aunque el tema tiene diversas lecturas.
Y es que el pulseo entre Queirolo y un grupo mayoritario puso en dos veredas opuestas a los integrantes de Acuerdo País, unos más cercanos en sus convicciones al presidente Rafael Correa y aquellos que han promovido una discusión más abierta de temas controversiales relativos a ciertas minorías. La mayoría, según cercanos colaboradores de asambleístas, se quedó en la mitad y el manifiesto expresaría esa demostración interna.
Una fuente de AP que prefirió la reserva aseguró que, después de la difusión del manifiesto, los asambleístas de "los temas de avanzada" han recibido una lluvia de mails de representantes de minorías que señalarían su contrariedad, porque consideran que se ha cedido ante la posición extrema de la derecha, lo que cierra toda posibilidad del debate público.
La asambleísta Rossana Alvarado, activista social y comunicadora, asegura que el contenido del manifiesto lo que hace es clarificar temas que estaban siendo distorsionados, pues allí no se invoca ninguna creencia religiosa y las posturas se hacen desde una perspectiva incluyente.
La asambleísta admite que tal vez el contenido no satisface completamente a ciertos asambleístas, pero debe entenderse que es un pronunciamiento que compromete la protección hacia todo lo que se ha dicho que se estaba violentando. Ratifica que la Constitución "es un canto a la vida" y el matrimonio seguirá en los mismos términos al actual, acota.
Alvarado destaca que el planteamiento de ciertas minorías no apuntó a cambios en este último sentido, sino de que no se los discrimine en cuanto al cumplimiento de la garantía de sus derechos al trabajo, salud, educación, etc..., por su orientación o apariencia sexual, por ejemplo.
Desde la otra perspectiva, el asambleísta Rolando Panchana considera que el contenido del manifiesto en ningún momento violenta los principios que han sido el centro de la controversia. "Me siento tranquilo como cristiano católico practicante", asegura.
A su juicio, no es verdad que haya habido algún tipo de pulseo interno en el grupo. Lo acontecido es fruto de la libertad de pensamiento que existe en el bloque y que aquello se expresa en el contenido del manifiesto: el resultado significa que había personas que pensaban de otra manera.
Panchana no reconoce que haya habido una crisis y, por tanto, rechaza que haya cálculos políticos escondidos en el accionar del grupo. Al menos, él sostiene que no hace de sus principios una plataforma política. (LB)
Los temas polémicos, sin muchos cambios
Esta semana los asambleístas de Acuerdo País zanjaron sus diferencias internas en torno a temas polémicos que pusieron en riesgo su unidad. Ello ocurrió luego de que el bloque se allanó a la posición de dos de sus integrantes (Rosanna Queirolo y Diana Acosta). Ellas habían expresado públicamente su oposición al aborto, al matrimonio gay y, por otra parte, defendían que en el preámbulo de la nueva Constitución se invoque el nombre de Dios.
Durante la reunión del lunes por la noche en el edificio de Autoridad Portuaria de Manta (APM), a la cual asistió el presidente Rafael Correa, la bancada oficialista discutió durante cerca de cinco horas sobre las diferencias que enfrentaban a sus miembros sobre esos temas.
Ellas ratificaron sus posiciones durante la reunión del oficialismo, de la cual salieron antes de que terminara, aproximadamente a la medianoche del lunes.
Al final de la reunión, el bloque de Gobierno señaló que el "preámbulo de la Constitución incorporará de manera ecuménica el nombre de Dios y las diversas formas de religiosidad, espiritualidad y creencias de los ecuatorianos".
También indicó que la nueva Constitución "garantizará la vida, y la reconocerá y protegerá en todas sus etapas, incluido el cuidado y la protección desde la concepción". Es decir, según consta en la actual Carta Política, vigente desde 1998.
La resolución también subraya en su texto que el Estado fortalecerá a las familias como núcleo de la sociedad. El matrimonio se mantendrá como la unión de un hombre y una mujer, reconociendo la unión libre, y no se discriminará a nadie por su orientación sexual.
Lo que dice la constitución de 1998
Dios, en el Preámbulo
LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE EXPIDE LA PRESENTE CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA REPUBLICA DEL ECUADOR
EL PUEBLO DEL ECUADOR
Inspirado en su historia milenaria, en el recuerdo de sus héroes y en el trabajo de hombres y mujeres que, con su sacrificio, forjaron la patria; fiel a los ideales de libertad, igualdad, justicia, progreso, solidaridad, equidad y paz que han guido sus pasos desde los albores de la vida republicana, proclama su voluntad de consolidar la unidad de la nación ecuatoriana en el reconocimiento de la diversidad de sus regiones, pueblos, etnias y culturas, invoca la protección de DIOS, y en ejercicio de su soberanía, establece en esta Constitución las normas fundamentales que amparan los derechos y libertades, organizan el Estado y las instituciones democráticas e impulsan el desarrollo económico y social...
ORIENTACIÓN SEXUAL Y MATRIMONIO HETEROSEXUAL
TITULO III
DE LOS DERECHOS, GARANTÍAS Y DEBERES
Capítulo 2
De los derechos civiles
Art. 23.-
3.- La igualdad ante la ley. Todas las personas serán consideradas iguales y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin discriminación en razón de nacimiento, edad, sexo, etnia, color, origen social, idioma, religión, filiación política, posición económica, orientación sexual, estado de salud, discapacidad o diferencia de cualquier índole.
Capítulo 4
De los derechos económicos, sociales y culturales
Sección Tercera
De la familia
Art. 37.-
El Estado reconocerá y protegerá a la familia como cédula fundamental de la sociedad y garantizará las condiciones que favorezcan integralmente la consecución de sus fines. Esta se constituirá por vínculos jurídicos o de hecho y se basará en la igualdad de derechos y oportunidades de sus integrantes.
Protegerá el matrimonio, la maternidad y el haber familiar, igualmente apoyará a las mujeres jefas de hogar.
El matrimonio se fundará en el libre consentimiento de los contrayentes y en la igualdad de derechos, obligaciones y capacidad legal de los cónyuges.
Art. 38.-
La unión estable y monogámica de un hombre y una mujer, libres de vínculo matrimonial con otra persona, que formen un hogar de hecho, por el lapso y bajo las condiciones y circunstancias que señale la ley, generará los mismos derechos y obligaciones que tienen las familias constituidas mediante matrimonio, inclusive en lo relativo a la presunción legal de paternidad y a la sociedad conyugal.
DERECHO A LA VIDA DESDE LA CONCEPCIÓN (sin excepciones)
Capítulo 4
De los derechos económicos, sociales y culturales
Sección Quinta
De los grupos vulnerables
Art. 48.-
Los niños y adolescentes gozarán de los derechos comunes al ser humano, además de los específicos de su edad. El Estado les asegurará y garantizará el derecho a la vida, desde su concepción; a la integridad física y psíquica; a su identidad, nombre y ciudadanía; a la salud integral y nutrición; a la educación y cultura, al deporte y recreación; a la seguridad social, a tener familia y disfrutar de la convivencia familiar y comunitaria; a la participación social, al respeto a su libertad y dignidad, y a ser consultados en los asuntos que les afecten.
Sección Tercera
De la familia
Art. 39.-
Se propugnarán la maternidad y paternidad responsables. El Estado garantizará el derecho de las personas a decidir sobre el número de hijos que puedan procrear, adoptar, mantener y educar. Será obligación del Estado informar, educar y proveer los medios que coadyuven el ejercicio de este derecho.
Cecilia Velasco, Articulista de HOY
No todos los ámbitos de la vida los debe normar la ANP
Soy partidaria de que el aborto se debe despenalizar, pero ¿es la Constitución donde tal sustancial modificación deba constar? Dado que el aborto suscita reparos morales y religiosos, despojarlo de su aura de crimen y verlo como un tema de salud pública es prioritario. Deberían ser instituciones del Estado, especialistas en derechos sexuales y reproductivos, las que lo despenalicen y otorguen a las mujeres la posibilidad de acceso bajo condiciones de seguridad.
Si hubiera un cuerpo legislativo independiente de la ANC, así como un gabinete ministerial más comprometido, el Gobierno nacional estaría obligado a pensar, en serio, en cuántas vidas cuestan las prácticas abortivas clandestinas. Si hubiera un compromiso político institucional, se despenalizaría el aborto. Acaso vendrían las protestas de los fieles de las distintas religiones, pero las máximas autoridades del Estado habrían actuado con seriedad, pues hay situaciones en que no se deben delegar responsabilidades.
Consta, en la actual Constitución, el principio de defensa de la familia y de la vida, desde el instante mismo de la concepción (lo que no se opone al acceso a educación sexual ni a métodos de planificación familiar ni a la opción de abortar). Así debe ser, pues el Estado nos debe eso. Algunos países europeos, en los que la homosexualidad se ha incorporado a la cotidianidad, reconocen a la pareja homosexual derechos iguales a los que tiene la heterosexual.
¿Está preparada la sociedad ecuatoriana para otorgar derechos legales, en el marco de la Constitución, a las parejas homosexuales? Me temo que no, aún no.
Si bien en el preámbulo de la Constitución actual, se invoca la "protección de Dios", el Estado está definido como laico, lo que es clave. Frente a la idea de eliminar esa breve pero significativa alusión religiosa, se han producido reacciones de algunas iglesias: unas, irracionales por dogmáticas, y otras con las que será más difícil lidiar, porque no se trata de meter a Dios, sino de sacarlo.
El país tiene una población que mayoritariamente se declara católica, y muy conservadora, como lo prueba un par de ex militantes de AP, lo que ha traído como cola declaraciones más piadosas que lo esperado, pues se habría podido decir que se conservará la referencia a Dios en el preámbulo, y no referirse a su nombre invocado ecuménicamente, o se habría podido ratificar la defensa de la familia, sin incluir una definición positiva del matrimonio heterosexual ni una condena implícita al aborto.
Tales concesiones se pueden justificar, si se piensa que, al incluir "asuntos delicados" en la nueva Constitución, se estaría poniendo en riesgo el favor popular
Por mi parte, tengo la convicción de que el pueblo no tiene siempre la razón; si se le consultara sobre la pena de muerte, tal vez ganaría el sí.
No todos los ámbitos de la vida de un país deben ser normados por una Asamblea Nacional Constituyente. La modernización de las leyes y el acceso más universal a derechos globalizados no es, necesariamente, la opción favorita de las mayorías. Tal vez todo lo contrario.





