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Acerca de la negociación salarial

Publicado el 27/Octubre/2009 | 00:14

Roberto Sansón Mizrahi


Opinión Sur

En una negociación salarial los trabajadores procuran máximizar sus compensaciones financieras y no financieras mientras que los directivos su permanencia y bonificación y los propietarios su rentabilidad. Todas esas expectativas se sustentan en la viabilidad económica y organizativa de la empresa. He ahí los límites y márgenes de negociación. Está en juego como se distribuyen los resultados. La natural pugna debiera ser sencilla y transparente; sin embargo no lo es.

La negociación salarial no es sencilla porque hay muchas circunstancias a considerar, todas ellas de incierta cuantificación. Por ejemplo: el riesgo futuro que exige provisionar defensas; la necesidad de constante mejoramiento para encarar el contexto competitivo; si la empresa es intensiva en trabajo o intensiva en capital; si la estrategia corporativa es cortoplacista o de mediano plazo; necesidades de los trabajadores y nivel de los salarios en relación al mercado; la compensación que reciben propietarios y directivos; otras circunstancias según momento económico, región, sector, etc.

La negociación salarial tampoco suele ser transparente porque cada parte deforma, acomoda o interpreta los datos de la realidad de acuerdo con sus intereses y perspectiva. Hay además formas de escamotear o sesgar a favor de una de las partes los resultados corporativos, base de la negociación salarial; entre otras las siguientes:

En empresas internacionales, sub-facturando exportaciones y sobre-facturando importaciones, de modo de concentrar resultados en aquellas localizaciones que les permitiesen optimizar la carga impositiva y la negociación laboral. Aumentando el stock de productos; adelantando la reposición de equipamientos y bienes de capital; incrementando las compensaciones a directivos; exagerando dificultades financieras; desde la parte sindical aprovechando situaciones de debilidad de la empresa para imponer exigencias desmesuradas.

Si no se lograse resolver las diferencias, la pugna desemboca en conflictos. En lugar de soluciones win-win aparecen ganadores y perdedores, lo que deja resentimientos, mayor desconfianza, perdida de lealtades, una espiral de antagonismos y desencuentros.

Hora GMT: 27/Octubre/2009 - 05:14

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