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¿La decencia no vale una renuncia?

Publicado el 23/Septiembre/2012 | 00:30

Análisis

José Hernández

Director Adjunto

Fernando Cordero, hablando en privado de Venezuela y el Gobierno de Chávez hace un par de años, abrigaba un temor político: el fantasma de la corrupción. En eso, mantenía su línea de coherencia con lo que fue cuando estuvo entre los fundadores de Nuevo País. Tiempos pasados.

Ahora él, presidente del Poder que debe fiscalizar, no teme asistir al homenaje de un funcionario, primo del presidente, involucrado en un escándalo. Un paso más en este largo camino de negaciones que emprendieron muchos dirigentes de la mal llamada revolución ciudadana.

Por supuesto, Fernando Cordero nutre, con evidente entusiasmo y un diccionario de citas históricas que desgrana en su cuenta Twitter, el credo oficial en ese tema. Un credo que se antoja tan cínico como imparable y que Fernando Cordero, Paco Velasco, Virgilio Hernández… (la lista es vasta), desarrollan, sin que se les arrugue la conciencia,  en cinco tiempos.

Primero: ellos sí quieren investigar y fiscalizar en la Asamblea a conocidos y amigos del Gobierno. Pero son los otros, oposición o quien quiera que aluda a irregularidades, los que arman mal las carpetas de las denuncias. El CAL, donde ellos son mayoría, no tiene otro remedio que frenar esos ímpetus fiscalizadores. Vicios y vicios de forma son lo mismo.

Segundo: la corrupción es un tema demasiado serio para convertirlo en un show. Se entiende que una denuncia de corrupción debe ser hecha con calma chicha, sobriedad suiza y sin titulares de prensa. Cualquier señal de lo contrario, sería volver a la partidocracia, y la revolución ciudadana es un proceso demasiado trascendente para prestarse a ese tipo de nimiedades.

Tercero: no hay Gobierno tan escrutado como este. ¿La prueba? Los números: más de un millón de hojas y documentos que han recibido los asambleístas por parte de los funcionarios del Estado. Hasta el presidente en sus sabatinas goza contando que a sus ministros no los dejan trabajar: los tienen haciendo fotocopias.

Cuarto: la transparencia no puede ser mayor. Los contratos están en la Red y no hay Gobierno más digitalizado que este.  

Quinto: si alguien tiene dudas sobre el espíritu diáfano con que proceden los funcionarios o sobre la voluntad inquebrantable del oficialismo en la Asamblea para fiscalizarlos, que vaya a los entes de control y haga sus denuncias. Su independencia está probada.

Imparables, entonces. Por supuesto, ellos no dicen por qué no arman ellos mismos las carpetas para evitar la guillotina del CAL. O por qué no muestran al país -cuestión de pedagogía– cómo se hace una denuncia y se obtienen resultados sin caer en los shows mediáticos que tanto les horrorizan. Lo cierto es que, por fuera de esas falacias, Cordero, Velasco, Hernández y los otros han contribuido -¡y de qué manera! – a que este Gobierno se instale en la total opacidad. Ellos juran que no.

Lo han hecho, sin embargo, a sabiendas de que ellos eran el ala progresista o de izquierda. Lo han hecho, sin embargo, a sabiendas de que tienen pruebas fehacientes de que ellos pusieron años de militancia y de ideas y otros llegaron al Gobierno con lista de cargos y negocios.

Fernando Cordero ha dado un paso más: ahora va a homenajes de personajes que políticamente no han estado en su línea y éticamente estaría lejos de meter la mano al fuego por ellos. Así avanzó Venezuela hacia lo que él tanto temía. La corrupción es eso: la ausencia de referentes políticos y morales. La desvergüenza. Los homenajes oficiales para cubrir a personajes indelicados que son de la familia, del partido o de la trinca que coyunturalmente está en el poder.

La corrupción es eso: la defensa a ultranza de los panas, la ausencia de ética pública, la demostración de la fuerza política (esa sí bien mediática) y el quemeimportismo erigido en show oficial.

¿A eso ya no le teme Fernando Cordero? Antes, para él y otras personas decentes como Virgilio Hernández, importaban principios y valores. ¿Ahora apenas vale el tumulto y ponerse bajo la sombra del que más votos suma? Fernando Cordero era lúcido cuando hablaba de Venezuela: hay que huir del cinismo. Eso, la corrupción y los homenajes a los panas, es lo mismo.

Autor: José Hernández - jhernandez@hoy.com.ec Ciudad Quito

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jcastillo - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Comentarios

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  1. 1 MAPS desde - Quito

    Hay muchas cosas que hemos aprendido de todos los gobiernos luego de vivirlas: corrupciòn, opresión, falsedad, engaño, etc., los cuales nos han enseñado a pensar que son "normales", pero ahora ya las conocemos y nos hace ver que mensajes como éste tienen eso: buscar lo malo de todo y publicarlo pues "vende"
    Enseñémonos a buscar lo contrario, nuestro Ecuador cambiará!

  2. 1 Marco desde - Conocoto

    Excelente radiografía del proceder de los "fieles" adoradores de la "revolución ciudadana" que se inventan pretextos para ocultar la corrupcción de este gobierno.

  3. 1 wilfrido gonzalez desde - Santa rosa El Oro

    "La corrupción es eso: la defensa a ultranza de los panas, la ausencia de ética pública" Pero justamente esto es lo que tiene que ser analizado para los dos lados,
    la presencia fehaciente de mercenarios mediaticos defendiendo oscuros intereses en sus publicaciónes y traficando con el miedo y la mentira. La corrupción tambien es la ausencia de lideres periodisticos y morales,la desverguenza al recibir homenajes y premios como defensores de la libertad de expresión,para cubrir a siniestros personajes publicamente conocidos como informantes de la embajada de los EE.UU. ¿Acaso eso no es una descarada y publica corrupción aupada con el silencio complice de los medios "independientes"?

  4. 1 Estuardo Melo desde - Quito

    No encuentro sindéresis entre el título del artículo y su contenido, quién renunciaría por evitar ser indecente. El poder corrompe el alma de las personas, modifica sustancialmente sus discursos, distorsiona la realidad porque depende del cristal por el que se la mire. Cuál será el discurso de este ciudadano cuando ya no esté, cuando tenga que enfrentar un electorado que ha pasado tolerando un discurso maleable y elaborado para justificar lo peor y más condenable. Así como los otros mencionados que exponen sus rabias e intolerancias hasta con espuma en sus bocas. Gente cegada y sesgada!

  5. 1 Cesar Mora Acosta desde - Quito

    Enfermo

  6. 1 marco desde - new jersey

    Cara de piedra te atrevez hablar de decencia si no eres capaz de ponerla en practica en tu profesion, arrimado y con garrote respeta a nuestro pais que te abrio las puertas ya quisiera ver si en tu pais despotricas como en Ecuador.

  7. 1 FRED desde - QUITO

    Oye posillero, regresa de NJ a que veas cómo son las cosas. cretino

  8. 1 Rodolfo desde - Quito

    Hernández hablando de decencia? O el señor es un completo audaz o es un completo atrevido. Haga un alto al odio que le tiene encapsulada a su consciencia y tal vez verá, cómo en poco tiempo podrá cambiar su visión sobre las cosas, sobre sus amigos, sus enemigos y sobre las personas cercanas a usted. Ya es hora José que te sacudas de esa pasíón que te tiene enfermo.

  9. 1 Marco desde - Conocoto

    Hoy aparecieron nuevos trolls de AP, algunos con tintes xenófobos. No tienen argumentos para discutir la realidad presentada por el articulista Sr. José Hernández.

  10. 1 Raul

    Por que no se centran a discutir sobre el contenido del editorial, seniores "revolucionarios"? Es demasiado profundo para la capacidad intelectual de los que apoyan ciegamente al "sistema" actual? No lo entienden y es mas facil atacar?

    Me parece una exclente estrategia llamar a la decencia que algun dia (hoy me entero), segun el editorialista, Cordero o V. Hernandez tenian. Si es verdad, yo esperaria que esa decencia florezca de nuevo y un dia sean de verdad fiscalizadores de las cuentas publicas del pais.

  11. 1 Raquel desde - Arlington

    Gran descripción de la pérdida de escrúpulos cuando se tiene el poder en las manos: para no perderlo, soy capaz de escupir al cielo y desconocer mis pasos! O tal vez, descripción de lo que pasa cuando nunca se tuvo escrúpulos y se alcanza el poder!

    Y los trolles como siempre sin argumentos, se pasan disparando a las escopetas!

  12. 1 ramiro zamora a. desde - Quito

    En toda mi vida, no recuerdo un solo funcionario publico o privado, que habiendo cometido delitos de todo tipo(incluso de sangre), haya tenido sangre en la cara para renunciar, o al menos reconocer su falta, ¡no!, todos son "honrados, heroes, patriotas, probos, justos, etc., etc."; eso si reciben "homenajes y reconocimientos por su magnifica gestion", sea obligando a los empleados a cotizar, sea con fondos publicos, y anuencia de medios de comunicacion, recuerdo desde la "chatarra", el caso ADA, Bco. La previsora, procesadora de basura, asalto bancario, Ecuahospital, etc., etc.; ahora igual.

  13. 1 Marcoz desde - guayaquil

    Como siempre los asalariados en contra de las verdades que ellos tienen que tapar para que puedan cobrar, ya se les va a acabar este relajito y ahi veremos como desapareceran por arte de magia, es que como ya no les pagaran, no tienen porque estar despiertos y atentos a lo que se diga en contra de los que sabemos.

  14. 1 Jimmy desde - Quito

    Muy buen artículo, ¿de cuándo acá el sigilo bancario es más importante que la transparencia en el país? Que el fernando cordero corche la fiscalización solo significa que la vieja corrupción cabalga y no pueden pararla. La revolución solo es un membrete, en estos tiempos la jugada maestra es por millones de dólares sea a través de juicios millonarios a la prensa, por medio de los contratos del gran hermano o de casi un millón, a través de un crédito falseta promovido por un primo. Mucha pena dan los trolls que bien se ve quieren que le rompan el espinazo a Hernández, a quien le quieren decir corrupto, pero no tienen argumentos. Tal vez Hernández ¿usó el pendrive de un artículo que le dio escribiendo la oposición? Si es así, el que escribió tampoco falla a la verdad, como le dieron fallando a John Walls, juez probo que tiene exactamente las mismas ideas que Gutemberg. Un poco para que no se confundan los trolls o se hagan los confundidos, me permito traducir John Walls es Juan Paredes

  15. 1 Jorge desde - Cuenca

    Los Trolls que defienden a Correa son mucho mejores que los Trolls que defienden a este paria del periodismo.

  16. 1 Francisco Flores desde - Cuenca

    Esto no es un análisis, se trata de un ANOLISIS.

  17. 1 Jacobo desde - Guayaquil

    Decencia es una palabra que no podria pronunciar en publico jamas el paraco Hernandez y otritos "colegas", porque se le incendiaria la jeta.

  18. 1 Alex desde - West Palm Beach

    El pais necesita un organismo independiente que vigile de muy cerca este tipo de conducta. Personas en puestos gubernamentales tienen la obligacion de representar su cargo con una conducta intachable, ademas no pueden olvidar que ellos representan una entidad o un pueblo y que su criterio propio es invalido.
    Debemos comentar en el contenido del articulo y no en el pais de origen del redactor. Como siempre, mis felicitaciones por tremendo articulo y que viva la libertad de prensa.

  19. 1 MIGUEL FARRA desde - Guayaquil

    Por la decencia, la palabra y el honor no vale solo una renuncia, las que fueren necesarias. Pero, obviamente, para quienes la poseen.

  20. 1 VICENTE desde - Loja

    excelente artículo, todos estos son una tarea de borregos arrimados a este corrupto de correa, son demasiado ineptos y caras de tuco que creen que van a ganar las proximas elecciones, estan EQUIVOCADOS, por fin nos vamos a librar de estos esperpentos!

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