Por Cecilia Velasco
Este 28 de noviembre, al menos nueve hombres fueron abatidos a tiros en un lugar cercano a nuestra ciudad. Las imágenes, en las que buena parte de los periódicos se regodean de modo tan morboso, muestran los cuerpos rodeados de charcos de sangre, tirados en la vía. Según testigos, los supuestos delincuentes no fueron perseguidos por patrulleros, sino por autos particulares sin identificación oficial, cuyos ocupantes habrían rematado a víctimas aún agonizantes. Según una nota de El Universo, se hicieron más de 50 disparos. Ningún policía resultó herido. Al parecer, habría habido una denuncia previa de la empresa que fuera asaltada, minutos antes, por los ahora fallecidos, miembros de una banda organizada. El monto de lo usurpado es casi ridículo: dos ordenadores laptop, menos de $100 y pocas armas de los guardias de la compañía.
En múltiples Cartas al Director, suscitadas por esta noticia que nos pone los pelos de punta, se han expresado quienes alertan sobre el peligro de pretender frenar la inseguridad y delincuencia creciente con actos que atropellan los derechos humanos, y privan a los infractores y a sus propias víctimas de procesos legales justos y racionales, y han hablado también quienes se congratulan del proceder policial y hasta piden premios para quienes victimen a criminales. Si reconocemos a los medios de comunicación el papel de orientadores de la opinión, no cabe la exaltación de ideas que postulan la venganza y el homicidio como acciones encomendadas a la Policía, pues en una sociedad civilizada y moderna, todos los ciudadanos son sujetos de deberes y derechos. No cabe, pues, la pregunta sobre si se aprueba o no el proceder policial, porque animar tal debate implicaría refrendar un procedimiento autoritario y violatorio. El respeto que debemos a toda vida humana y la sujeción a procedimientos que garanticen una administración racional y desapasionada de la justicia son normas inapelables y no, como se quiere hacer aparecer, un asunto polémico. Cabe, en su lugar, un periodismo investigativo que muestre los excesos cometidos.
Uno de los principios básicos consagrados por el derecho penal internacional es que "no hay pena sin juicio", esto es, que nadie puede ser castigado sin antes haber sido sometido a un proceso; asimismo, otro postulado dice que "no hay pena sin delito", pero si los delincuentes están bien muertos ¿cómo se puede comprobar las infracciones cometidas? "Nadie puede ser dañado sino por juicio legal", dice otra máxima del derecho, que también parece vulnerada.
Una Policía más profesional, menos inclinada a disparar primero y preguntar después, más limpia ante los ojos de la ciudadanía, purgada la corrupción, libre de malos tratos y violaciones dentro de sus propias filas. Eso necesitamos. Y no cuerpos de élite armados hasta los dientes y dispuestos a sacar el revólver en cualquier cruce de caminos.
cevelasco@hoy.com.ec
Hora GMT: 09/Diciembre/2008 - 05:06

09/Diciembre/2008 a las 08:37
Como quiera que fuese, la ciudadanía buscara la forma de proteger tanto su seguridad física como su bienes, el gobierno no hace nada para combatir la delincuencia y al contrario la estimula con reducciones y condenas y perdones de condenas, con premios a los narcotraficantes de paquetes de Coca, la ciudadanía va ha tomar acciones que hasta cierto punto son normales en medio de tanta inseguridad y de tanta impunidad, lastimosamente esto genera mas violencia, mientras su majestad se esta paseando en los países que son expertos en generar violencia y terrorismo, que belleza de país.
09/Diciembre/2008 a las 10:02
No creo que la reacción de la policía debe estar en relación directa con el monto robado. Nada se dice sobre la evidencia de los disparos que hicieron los delincuentes. Además, parece que los delincuentes no son tales, porque no hay policías heridos o muertos.
09/Diciembre/2008 a las 12:00
¿Quién obligó a esas personas a buscarse problemas asaltando? Hay miles de gentes que se dan modos de sobrevivir sin ponerse en riesgo. Para eso se han creado tanto ministerios.