Aunque el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) anunció ayer una disminución de la inflación mensual de agosto, los consumidores mantienen preocupación por el alza diaria de los precios, especialmente de los alimentos.
Martha Herrera, compradora en el Mercado Mayorista de Quito, por ejemplo, dijo que el precio del quintal de papas ha subido de $22 a $25 (la delgada), mientras que la gruesa pasó de $30 a $32.
"Todo está caro, hasta hace cinco meses todavía me alcanzaba con $30 semanales a llevar todo lo necesario, incluido frutas, ahora necesito mínimo $40", explicó.
Mientras tanto, ayer los intendentes de policía del país se reunieron con el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, para conocer detalles del decreto que fija techos a algunos precios, con base en acuerdos previos con empresarios.
La idea, según el ministro, es que todos conozcan el espíritu del decreto y apliquen controles correctos.
Sin embargo, el titular de la Confederación Ecuatoriana de Comerciantes Minoristas, Enrique Astudillo, dijo que la fijación de precios es inaplicable. (GC)
Hora GMT: 05/Septiembre/2008 - 05:18
