Hasta el momento, la revolución ciudadana se ha caracterizado por ser mucho más socialista en la retórica que en la práctica
Por Ana María Correa
amcorrea@hoy.com.ec
Tras el nuevo triunfo de Rafael Correa, mucho se ha vuelto a hablar acerca del socialismo del siglo XXI. Correa ha manifestado que radicalizará el mismo, pues la victoria del 26 constituye un espaldarazo a los rasgos "socialistas" de la revolución ciudadana.
Al respecto, es dudoso que la ganancia de Correa se deba a un voto ideológico. Dado que en esta campaña presidencial, menos que en ninguna otra anterior, se discutieron ideas acerca de un modelo socialista, capitalista, comunista o neosocialista, difícilmente la adhesión recibida por el presidente significa otra cosa que un inmenso apego emocional al personaje y fe en su liderazgo y su palabra, puesto que se trata de un figura altamente mesiánica. Por supuesto, la Revolución Ciudadana tiene un voto duro, ideológico que probablemente estará en alrededor del 20%, pero más allá de eso, es probable que el mismo Rafael Correa ganaba de igual manera que si se declaraba seguidor de un modelo más de centro, cercano a la socialdemocracia .
Entonces, ¿a qué mismo se refiere Rafael Correa cuando habla de radicalizar su socialismo? Personalmente, creo que, a pesar de todos los cucos creados y de los trasnochados de un lado y de otro, realmente piensan desde la izquierda que el Ecuador vive un proceso "guevarista" y desde la derecha uno "comunista", la revolución tiene una rúbrica bastante menos gloriosa y dramática que la que aluden los dos bandos extremistas.
Hasta el momento, la revolución ciudadana se ha caracterizado por ser mucho más socialista en la retórica que en la práctica. El socialismo revolucionario hizo agua con la separación de Alberto Acosta -núcleo ideológico de la revolución ciudadana- y la ruptura con el "ecologismo infantilista", y en los hechos ha mostrado ser es extremadamente hábil para actuar como un gobierno de centro envuelto en una retórica radical.
Más allá del idealismo revolucionario de algunos de los corazones ardientes de la revolución, de la utilización de algunos íconos poderosos y clásicos del socialismo, tengo la impresión de que cuando Correa habla de radicalizar su proyecto se refiere a la persistencia y profundización del voluntarismo y personalismo de su gestión. Es decir, a la continuación y agudización de la revolución política más que a una transformación radical de la economía del Ecuador.
Para un Gobierno que atiende eficazmente lo social, que ha podido sentarse con empresarios, banqueros y otros, que le apuesta con fuerza a la gran minería, que ha negociado exitosamente mediante la técnica de la mano dura, que a pesar de las tentaciones ha mantenido una equidistancia con la Alba y que negocia un acuerdo comercial con la UE, el socialismo da la impresión de que le queda lejos.
Por supuesto, en los siguientes cuatro años, mientras se sigue peleando con la prensa, resurgirán los íconos del socialismo, que finalmente han sido electoralmente rentables a la revolución ciudadana. Entonces, nuevamente, cuando Correa habla de profundizar el socialismo, básicamente lo que nos está diciendo es más de lo mismo. El Gobierno persistirá en su lógica política implacable, buscará la unanimidad y ahondará en el descrédito de sus críticos. Largo camino aún para un verdadero socialismo renovado, democrático, tolerante y moderno.
Hora GMT: 08/Mayo/2009 - 05:06

08/Mayo/2009 a las 09:23
La pelea, el insulto, la bulgaridad , la reparticion de bonos, el insulto , el circo y la chabacaneria de las tarimas. Eso es lo que le gusta al pueblo y eso es lo que lo mantiene en el poder. Entonces......¿por que cambiar?
Al contrario eso es exactamente en lo que va a profundizar.
08/Mayo/2009 a las 09:58
Felicitaciones a la Editorialista, es un artículo muy apegado a los hechos y a la verdad sin connotaciones periodísticas parcializadas. Asi deberían ser todos los comentarios editoriales. Pues,cuando sucede todo lo contrario se nota en la redacción que algunos comentaristas destilan sus amarguras y pierden la óptica y el rumbo de cual es su función y responsabilidad ante la colectividad como informadores y periodistas. Esto lo vemos a diario en la prensa televisada con el protagonismo de dos personas que si se muerden la lengua mueren envenenados. Eso no le gusta al público. Queremos periodismo serio como el de esta joven intelectual que hace reflexiones a la luz de los hechos. Eso es informar.
08/Mayo/2009 a las 11:46
Bastante interesante el comentario de la editorialista, ahora falta en ahondar sobre el asunto, ¿porqué no se sientan a conversar con Correa sobre este tema específico?, para que el Presidente explique, científicamente y con bases, al país y a sus votantes particularmente cuales van a ser los pasos a seguir en el proyecto en marcha. Debe ser una charla en la que se solicite al Presidente que ya no nos repita los estribillos ya conocidos, sino que detalle los métodos aplicables del proyecto y la trascendencia económica, social y cultural que tendrá su aplicación futura, para que de una vez por todas enseñe a las grandes mayorías detalladamente los senderos por los que va a seguir el país. Y concuerdo con lo expresado con doña Fany Chávez.
08/Mayo/2009 a las 18:44
La inclinación a la agresión liderada por el presidente Correa, constituye no solo el mayor impedimiento a la reconciliación entre los ecuatorianos, sino que por venir del que dice ser el primer mandatario del pais, tambien nos expone ante los ojos del mundo, como un pais en donde la civilización está perdiendo terreno ante el salvajismo.