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¿Qué es la memoria social?

Publicado el 06/Noviembre/2009 | 00:08

Por Claudio Mena Villamar

cmena@hoy.com.ec

El Proyecto de Ley de Cultura que se encuentra en estudio tiene como eje fundamental el de la estructura de la cultura que se piensa instaurar, lo que denomina "memoria social", concepto que no está definido en el proyecto, lo cual es un grave vacío, por cuanto la definición de memoria social ha tenido diversas interpretaciones, siendo una de las más interesantes la de Halbwachs, sociólogo francés, discípulo de Bergson y muerto en el exterminio nazi. En la exposición de motivos, se dice que "el proyecto comienza por incorporar al bien protegido (¿cuál será éste?) el concepto de memoria social, en alusión al carácter dinámico de la cultura y a su permanente resignificación y revalorización por parte de los actores sociales agentes de la transformación política y cultural". Es necesario tomar en cuenta la importancia que tienen el olvido y, en este caso, la amnesia colectiva como resultado de una filtración censurada de la memoria que contiene el rostro oculto de la representación que han hecho los grupos sobre el recuerdo de su existencia.

El olvido es un agente más poderoso que la memoria, por lo cual es necesario en este presente rescatar aquello que ha agobiado nuestro pasado, para sacar del olvido a los muertos innumerables, las derrotas, los sufrimientos, los crímenes, las cobardías, las traiciones. En cambio, casi siempre nos basta que la memoria rescate las llamadas victorias, los héroes, aquello que hemos sacralizado, por una memoria social que ha alterado y desnaturalizado los hechos en función de un pasado heroico. La memoria social siempre aparecerá frente a un telón de olvido, pues será mayor el número de lo que se olvida que lo recordado. La memoria colectiva o generacional tiene una vida perecible, pues desaparece cuando ha muerto su último representante. La memoria colectiva es aquella que perdura entre personas que han vivido y compartido juntamente importantes etapas de sus vidas, en la vida universitaria, en el ejército, en el convento, etc. El conjunto de estas memorias colectivas produce la memoria social, que con sus alteraciones e interpretaciones es sacralizada por las generaciones que viven en el presente, dando lugar a las conmemoraciones, los festejos, los monumentos, los grandes recuerdos. Las generaciones actuales, de cara al futuro, deben rescatar todo aquello que la amnesia social y aún la memoria histórica han dejado en el olvido.

El pasado deberá curarse de la amnesia colectiva para que se convierta en objeto de reinterpretaciones que nos permitirán confrontar un futuro a partir de una memoria limpia y sin olvidos.

La memoria social deberá permitir el rescate de lo verdadero, limpiando el pasado en donde se han acumulado las supuestas glorias, los héroes inmarcesibles, los vencedores de guerras fratricidas, etc.

La última memoria que queda es la memoria histórica, cuando del pasado solo quedan documentos, versiones, testimonios, que deben ser interpretados y que constituyen el acervo de fuentes a disposición del historiador para una reconstrucción del pasado que será la tarea de quienes lo estudien con una nueva mirada.

Hora GMT: 06/Noviembre/2009 - 05:08

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