Por Teodoro Bustamante P.
tbustamante@hoy.com.ec
El Ecuador ha sido reconocido por algunos de los procesos más interesantes en cuanto a educación y revalorización de las culturas indígenas. Emblemas de ello son las escuelas radiofónicas de Riobamba y también la Radio de la Federación Shuar. No se trata de que el prestigio en el exterior sea un criterio muy sólido. Al contrario, no es raro que haya voces de gringuitos que se entusiasman con nuestros folclorismos o, inclusive, con nuestras chambonadas constitucionales.
Pero, en este caso, el trabajo realizado por estas radios ha tenido más importancia para construir un país pluricultural que todas las funciones radiales sabatinas.
El que se trate de experiencias que nos dan orgullo como país no significa que en ellas no hayan existido errores o que no sea necesario procesar adecuadamente las acusaciones que puedan existir contra acciones incorrectas en la radio La Voz de Arutam. Si estuviéramos en un país en el que imperara la Ley, existirían acusaciones, derechos a la defensa y un juicio independiente que sancione lo que haya que sancionar, con debido proceso y sin destruir a una institución emblemática por un eventual error o ilícito.
Pero temo que eso no se aplica a nuestro país. ¿No será que entre nosotros lo que impera es una forma de poder gamonal que se desligó del agro?
El gamonalismo y su poder se basan en la violencia discrecional del poderoso. Para el gamonal, respetar procedimientos es casi humillante. Su poder consiste en que puede sancionar, destruir cualquier espacio o institución a su antojo para demostrar que es bien berraco y, sobre todo, para amedrentar a todo aquel que no se pliegue a su voluntad.
El gamonalismo destruye y odia a las instituciones. No hay nada más lejano de la convivencia democrática que esta forma de poder. En ella, el poder se personaliza y queda al servicio de los caprichos del cacique. Estos gamonales, que generalmente son psicológicamente inseguros, se emperran, se enfurecen en contra de cualquier persona que no les rindió la pleitesía y el reconocimiento que ellos fantasearon merecer. Utilizan todos los trucos arbitrarios para agredirlos. Usan el poder de la hacienda, del Estado, para impulsar sus venganzas, para tratar de recomponer sus pobres egos tan mal constituidos.
Otra base del poder gamonal es la doble moral. Lo que en sus amigos y aliados está permitido, en los otros es sancionado. Lo que en unos es subversión inaceptable, en los amigos es militante lucha por la payasada que el caudillo habrá inventado como eslogan de su retórica.
En realidad, lo que se sanciona y combate no son los actos, sino lo que el caudillo más odia: que haya quienes permanezcan independientes de su poder y, sobre todo, que se nieguen a humillarse para recibir las migajas que reparte o para evitar su descontrolada ira.
Yo, por mi cuenta, insisto que, como ecuatoriano, con críticas y todo, sí tengo orgullo de la trayectoria de la radio de la Federación Shuar. Respecto a los ataques de que es víctima, adivinen lo que siento.
Hora GMT: 06/Enero/2010 - 05:09

06/Enero/2010 a las 05:16
A todo el que saca a la luz los múltiples errores del desgobierno de RCD tiene que ser silenciado, por eso, insisten en la nueva ley de Comunicación en sancionar a los medios, TV, Radio, períodicos, etc.
06/Enero/2010 a las 08:36
Ya sabemos lo siente Olafo. Pero algunos "independientes" "como no pueden estar en contra del intento de crear una sociedad más equitativa disfrazan su real interés atacando a Correa, creyendo que aniquilado este, el proyecto se acaba. Es un recurso inteligente, no pueden oponerse a que se eleve el nivel de vida de los más deprimidos, pero si pueden decir ¡que se vaya Correa!"
06/Enero/2010 a las 10:24
Se puede estar a favor del gobierno pero por lo menos hay que intentar pensar más halla de cortar y pegar. Peligra el puestito de opinador en roles "desde Guayaquil".
06/Enero/2010 a las 10:24
No, no hay libertad de expresion!!!, no podemos insultar a Correa porque vamos presos, donde han visto un medio escrito, radial o televisivo que insulte a Correa?, nadie puede hacerlo porque no hay libertad de expresion. Queremos libertad, libertad...