Andrés Vallejo
avallejo@hoy.com.ec
La realidad no puede ni debe ser negada porque no estemos de acuerdo con ella. En ningún aspecto de la vida ni menos en el económico. Hoy está afrontando el país -no solamente el Gobierno- el resultado de la inclusión del Ecuador en la lista de países que no hacen lo suficiente para contrarrestar los efectos negativos del lavado de dinero, no solo del que es producto del narcotráfico, sino de aquel que se supone puede contribuir al apoyo que reciben los grupos irregulares que tienen relación con el terrorismo.
El Gobierno ecuatoriano ha protestado, con razón, por esa inclusión porque, al margen de la simpatía o antipatía que se tenga por el Gobierno, es impensable que sus actitudes tengan que ver con un apoyo a actividades terroristas.
Lo que sucede es que cuando los Gobiernos no toman en cuenta, cuando deciden las cosas, todas las implicaciones que esas decisiones pueden tener en varios campos, sin un balance claro del beneficio que puede traer, afrontan después las dificultades propias de esa conducta.
Ese es el caso de la relación con Irán. Nos guste o no, es un país identificado a escala mundial por sus actividades cuestionables en ese y otros campos. Sin que responda a nuestra idiosincrasia, ni tenga relaciones culturales afines, ni signifique mayor cosa en las relaciones comerciales ni en la proyección que puedan tener, ¿cuál es el beneficio de identificarse como se lo ha hecho? El Gobierno lo debería explicar porque, para el común de los mortales, no se puede apreciar ese beneficio.
Es muy grato escuchar las proclamas respecto de la soberanía con que se toman las decisiones, pero esas proclamas no son suficientes para contrarrestar los riesgos tomados. Convenios suscritos para establecer entidades financieras cuya acción económica no se alcanza a vislumbrar en el campo de las relaciones económicas son las que levantando sospechas, seguramente injustificadas, conducen a acciones como las de la inclusión del país en la lista de países riesgosos, lo que hace mucho daño, que no puede desconocerse.
El mundo en el que vivimos es de una enorme interrelación. Es prácticamente imposible aislarse de lo que sucede en el exterior, por soberanía que reclamemos para tomar nuestras decisiones, como debe ser. Lo que hagamos o dejemos de hacer es observado en el exterior por los países y por los organismos que esos países crean con fines específicos, como es el caso del ente que, creado por los países que integran el G7 desde hace años, hoy se amplía con la integración también de países latinoamericanos, muy importantes por el tamaño de su economía y por su representación continental.
Es que la globalización existe. No solo en el campo económico, con sus beneficios y sus inconvenientes, sino en el mundo de la información, con lo que lo que sucede en cualquier punto del planeta es conocido y repercute en el resto con mayor o menor incidencia.
Hora GMT: 23/Febrero/2010 - 05:09

23/Febrero/2010 a las 09:12
La soberanía debiera entenderse como la capacidad de tomar decisiones inteligentes que beneficien a un país. Las relaciones con Irán, a mi parecer, tiene más de oposición al "imperialismo" que beneficios bilaterales. Es una de tantas acciones fundamentadas en la ideologia correísta del Socialismo del Siglo XXI, imprudentes e irresponsables.
23/Febrero/2010 a las 10:43
Cuando Correa anunciaba el inicio de relaciones con IRAN decía que estas iban a incrementar sustancialmente las exportaciones ecuatorianas que en la diversificación de mercados estaba el éxito y que no deberíamos solo depender del Impero y blablablabla, IRAN no nos compra nada pero hay fuertes indicios denunciados internacionalmente que se lava dinero del y para terroristas, LA COSA ESTA FEA PARA EL PAIS:
23/Febrero/2010 a las 10:43
El multipartidista Vallejo, y multifacético también, ya que se ha paseado por la mitad de partidos políticos del país de muchas ideologías y tendencias y ha desempeñado diferentes cargos en los gobiernos de turno y en diferentes especialidades, este especie de todologo es ahora experto en temas de lavado de dinero y puede asegurar que aquí no pasa nada. ASI LAS COSAS EN EL PAIS DE LA REVOLUCION CIUDADANA,
23/Febrero/2010 a las 11:25
Don César: en su primer comentario usted se muestra de acuerdo con el articulista, pero parecería que le cuesta despedirse sin lanzar una pedrada (su segundo comentario).
¿Qué nos pasa a los ecuatorianos? ¿No somos acaso el pueblo amable y culto de antaño? ¿Tanto nos ha cambiado Correa?
Los ánimos se han crispado mucho, tal parece que buscamos a quien fusilar a la brevedad posible.
Estamos viviendo tristes tiempos donde todo insulto es admisible. ¡Duro con el adversario que no piensa como nosotros!
El país necesita tranquilizarse y calmarse.
29/Abril/2010 a las 13:53
El único partido en que he militado es la Izquierda Democrática y el único gobierno en que he servido ha sido el presidido por el doctor Rodrigo Borja. Cuando se insulta se hierra, por falta de información o por pasión.