|    Pico y placa Quito:  9-0    |  

¿Cómo hacer un periódico?

Publicado el 24/Diciembre/2008 | 00:05

Por Juan Carlos Moya


Leo Bogart, estudioso del comportamiento de la prensa, de su ceguera, devaneos y creencias, dijo una vez: "El periodismo es esencialmente un arte urbano". Esta línea es importantísima que la entienda desde el reportero hasta el director del medio. Y en esta cita, yo quiero destacar dos palabras: "arte urbano". Visto el periodismo así se establece inmediatamente varios niveles para el estudio, como: estética, edición de fotografía, diseño gráfico (señalética), imaginarios urbanos, investigación de la cotidianidad de las ciudades o campos, de sus objetos y sujetos, técnicas narrativas para informar, lectura de imagen y lectura de la vida contemporánea, el deseo como demanda y fundamento de una tendencia social…

Pero si hablamos de un periódico visto como arte urbano, hay un punto inicial insoslayable que es capital y sin el cual no puede arrancar ningún proyecto: el concepto editorial (su filosofía de comunicación). La esencial definición de acción, pensamiento, negaciones y afirmaciones de un diario.

No basta con que un medio se manifieste plural y objetivo. Ese es un presupuesto tácito. Es como si dijéramos: soy un ser humano y aceptaré respirar oxígeno para vivir. ¡Obvio!

Los diarios se autocomplacen. Establecen como conceptos de acción: cubrir toda, toda, pero toda la información del planeta. ¿Eso es posible? Esa ansía por abarcarlo todo y vender el eslogan de "toda la información" hace que el diario sea un Víctor Frankenstein, un monstruo desfigurado. Lo que hace unidad, columna vertebral son los temas (la agenda del diario), pero el arte está en los enfoques que el medio quiere destacar y hacer su cuño de exclusividad.

Dos. Ryszard Kapuscinski -quien era más amante de leer literatura que diarios- decía: los diarios se siguen la cola como ovejas. Lo que hace uno imita el otro. Y son tan distantes que no se dan cuenta de que el lector los está mirando con rechazo o pena.

Tres. Los diarios hacen diagnósticos de la vida diaria a punta de expertos. Y dejan de lado la lectura cotidiana que hacen de la vida quienes estamos todavía vivos. Es decir, se apela a una fórmula propia y distante de la televisión. Recordemos la prístina belleza y eficacia de la radio: "Tenemos una llamada de un oyente". Y entonces habla un ser vivo y nos cuenta cómo lee el mundo que le tocó vivir.

En los diarios poco habla la gente y poco se habla de ella.

Cuatro. Mientras unos periódicos pueden abusar del boletín oficial y saturar las páginas de micronoticias, otros podrían pensar que el manejo de otros géneros periodísticos, la diversidad y la tendencia es sacar fotos de lagartijas y crónicas de campesinos pelando choclos o comiendo habas.

¿El periódico visto como arte urbano?

Leo Bogart murió en el Hospital Mont Sinaí, en Manhattan, New York, el 15 de octubre de 2005. Tenía 84 años. Era un hombre apasionado por los periódicos y su industria, investigó y advirtió siempre, pionero y moderno, su función vital y apegada a la vida de sus lectores.

jcmoya@hoy.com.ec

Hora GMT: 24/Diciembre/2008 - 05:05

Archivado en | Opinión Perspectivas 

Tags : Juan Carlos Moya 



Actualizado por

1

hoyenlinea - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Publicidad