Opinión de diario HOY
Juan de Dios Parra, el activista sucesor y amigo de Gustavo Larrea en la dirección de la Aldhu, al recibir la notificación de que el presidente Correa canceló los privilegios diplomáticos de esa organización, a la que se denuncia por sospechosas relaciones con las FARC y el narcotráfico, anunció su salida del país para reinstalarse en Montevideo a seguir gozando de sus prebendas diplomáticas encubiertas con la protección de los derechos humanos.
Mark Sullivan, el segundo funcionario más importante de la Embajada de los EEUU en el Ecuador, tuvo que empacar de un momento a otro sus pertenencias, al ser expulsado, otorgándole "diplomáticamente" un plazo de 48 horas para salir del país. Antes lo fue Alfredo Astorga, otro funcionario acusado de condicionar la ayuda que su Gobierno prestaba a los cuerpos de inteligencia ecuatorianos, el cual ya había abandonado el país, cuando el presidente lo expulsó. Ambos funcionarios extranjeros, vinculados a la cooperación de su Gobierno con la Policía Nacional, en la lucha contra el narcotráfico.
Parra, cercano a miembros del Gobierno y a otros acusados de narcoguerrilla, anuncia ahora que se queda "para encausar a los medios que lo han difamado "
El Gobierno aduce infantilmente que sus decisiones contra los funcionarios norteamericanos obedecen a su defensa de la soberanía
El presidente pide disculpas al principal sospechoso de todo este escándalo, el amigo de las FARC, Larrea y la Aldhu, José Ignacio Chauvin, y acusa a una inexistente oposición, a los "medios de información corruptos" y a los grupos económicos, de conspiración.
En estos hechos no hay contrastes, coincidencias, acusaciones u ocultamiento. Solo desesperados actos para desviar la atención y enterrar uno de los más graves escándalos de la historia reciente, hasta que brote otro hecho que atraiga el interés de los medios que son, por ahora, los únicos denunciantes en un país descompuesto.
Hora GMT: 21/Febrero/2009 - 05:13

21/Febrero/2009 a las 13:28
Lamentablemente todos estos hechos solo apuntan en una triste dirección que denota la irresponsabilidad del gobierno en el tema de las FARC. La cantaleta de no involucrarnos en el problema colombiano ha sido tan superficial que hemos importado la peor parte del problema: el gobierno tuvo en su nómina a un personaje directamente involucrado con narcotraficantes y terroristas. Nada de ideología, solo el delito!
21/Febrero/2009 a las 16:20
El excelentisimo Presidente, esta metido en el caso chauvin-Ostaiza, tanto es asi que ordeno movilizar 60 policias de sus puestos, expulsa americanos encargados de investigar sus nexos, y ahora hasta la prensa esta en contra de él según sus palabras, señor presidente, yo vote por usted... y ahora me arrepiento.Aqui hay muchas contradicciones, muchas coincidencias, muchos primos, ahijados etc.