Por Diego Araujo Sánchez
daraujo@hoy.com.ec
La Historia de Guayaquil por Melvín Hoyos y Efrén Avilés, publicación para una campaña masiva de educación en esa ciudad, califica a Simón Bolívar de usurpador por la anexión de Guayaquil a la Gran Colombia. En su versión, cuando entra Bolívar a la ciudad, esta se hallaba indefensa porque "casi todos sus hijos habían muerto durante la campaña por la libertad de Quito, y nada pudo hacer frente a los 3 000 hombres puestos en armas que acompañaban al usurpador. Así, de manera artera, Bolívar ocupó y tomó por la fuerza la ciudad capital de la Provincia Libre de Guayaquil y decretó su anexión a Colombia".
Desconcertado frente a una imagen bastante diferente del Libertador que se le había transmitido en su propia experiencia escolar, Marlon Puertas renuncia a refutar cualquier versión de esos capítulos de la historia en su columna del pasado sábado; pero reclama coherencia con el contenido de esa publicación municipal pues, si esa es la verdad, no deberían seguir los homenajes a Bolívar de las autoridades locales y nacionales que acuden a depositar ofrendas flores el 25 de julio y el 9 de octubre en La Rotonda, y el monumento al "usurpador" en el parque Seminario tendrá también los días contados. Puertas da en el clavo en su sospecha de que Bolívar se halla pagando los platos rotos de una bronca que le es ajena. Porque tan manipuladora, caricaturesca y falsa es la utilización chavista de Simón Bolívar -su espada recorre los países del socialismo del siglo XXI hasta para justificar la reelección presidencial indefinida- como la visión del Libertador desde los intereses de una oligarquía de derecha retrógrada en la que alientan pujos autonomistas desintegradores de la patria.
Y si de coherencia se trata, el texto educativo debería estar acompañado del Canto a Bolívar, de Olmedo, para que los lectores recuerden que José Joaquín pensó al final de una forma bastante distinta del Libertador a la que se transmite en esta versión de Hoyos y Avilés.
Con la anexión de Guayaquil, Olmedo se distanció de Bolívar; pero tres años más tarde, frente a la crítica situación militar del Perú, el prócer guayaquileño fue portavoz del llamado peruano a Bolívar, y se entrevistó con el Libertador en Quito en julio de 1823; desde entonces, sellaron y fortalecieron su amistad. En 1824 y 1825, llegaron los triunfos de Junín y Ayacucho, y con ellos el poema mayor de exaltación a Simón Bolívar que salió de la ardiente inspiración de Olmedo.
Aceptar ese calificativo de "usurpador" para Bolívar, deja muy mal parado al propio Olmedo. ¿Quién puede creer que el prócer guayaquileño habría creado el canto épico más importante de la literatura latinoamericana de la Independencia para exaltar a Bolívar si hubiese pensado como los autores de la Historia de Guayaquil? "Olmedo ha cooperado como el que más a la glorificación de Bolívar". Los dos "son inseparables, son dos hombres hechos el uno para el otro. Sin Bolívar, no hubiera habido Olmedo, se entiende el Olmedo del máximo epinicio pindárico inigualado. Y sin Olmedo, Bolívar, aunque seguramente hubiera hecho todo lo que hizo, pero no sería ante nosotros lo que ahora es", escribe Aurelio Espinosa Pólit.
Hora GMT: 04/Mayo/2009 - 05:11

04/Mayo/2009 a las 09:44
Hay la Historia, hay la historieta. La una se revisa, se reescribe en forma permanente por investigadores responsables en desmontar estructuras oficiales. La otra se improvisa por autores a contrato, para cumplir determinados fines aunque carezcan de principios. Bolívar es demasiado grande para la lengua y el bigote de pasajeros anónimos embarcados en otras historietas.
04/Mayo/2009 a las 10:18
Hay una máxima que dice "divide y vencerás", y ese es el propósito de quienes de forma vergonzosa han forjado una "Historia de Guayaquil", acomodaticia a los intereses disociadores, secesionistas, separatistas y egoístas de uno de los últimos caudillismos de la derecha organizada en el Ecuador.
¿Que sería de Guayaquil si fueran una región independiente?:
Su gran industria estaría demás para ellos solos y sobrevendría una cruel desocupación de sus habitantes, ya que lo que producen por ser puerto lo consume todo el país y las industrias tendrían que migrar a otras partes del Ecuador para producir para el gran mercado que es el país entero, el Ecuador entero tendría que usar otros puertos para el comercio por lo tanto los ingresos por aranceles e impuestos se les reducirían drásticamente, en asignaciones esa ciudad recibe mas de lo que produce en impuestos, solo basta ver los informes del SRI; bananeras y camaroneras y agroexportadores en general usarán otros puertos; turísticamente no es un destino apetecido en la región y en el continente, y como un ejemplo simple, solo Otavalo lo supera en visitantes extranjeros, basta ver los datos del Ministerio de Turismo; sus equipos de fútbol tendrían que armar campeonatos entre dos y desaparecería la práctica profesional de ese deporte y amén de los estadios que tienen; la gran burocracia nacional afincada en el Puerto desaparecería, debiendo migrar a otras ciudadaes de la costa; su infraestructura vial quedará estancada, ya que se tomarán otras alternativas para viajes y turismo para el resto de ecuatorianos, ya que habrá que sacar visa para ir a Guayaquil y ¿para qué?; en fin la gran cantidad de problemas que les sobrevendría si algún día llegaren a ser "Independientes", no sería tan sencillo serlo.
Por lo tanto esa absurda idea de desunir a la Patria debe desecharse de una vez por todas y hay que tomar las cosas en serio y unificar mas a este pequeño país que puede llegar a ser grande si todos remamos en una sola direción.
04/Mayo/2009 a las 12:04
Como guayaquileño de ancestro manabita me disgusta enormemente el velado empeño del Municipio de Guayaquil y todos los grupúsculos de poder ligados al Sr. Nebot que poco a poco están pretendiendo introducir la idea de un Guayaquil independiente, Nebot es muchas cosas pero no es tonto, sabe que si hubiera dicho abiertamente que búsca un Guayaquil independiente hubiera sido rechazado en las urnas hace una semana, como víbora sabe acercarse cauto a su meta y atacar sigilosamente, es así que el cambio de nombre del Aeropuerto de Guayaquil tuvo esa finalidad y cuando alguien objetó pues rápidamente salió que el nombre de Bolívar sigue vigente en el centro de convenciones que ese no es su interés, pero este libro lo desenmascara, es un crimen de sembrar odios en los corazones de los jóvenes de Guayaquil contra el resto de ecuatorianos: "¿Guayaquil no debería ser parte de Ecuador?", "Nos iria mejor independientes?", a pesar de que los guayaquileños somos en el 90% hijos o nietos de naturales de otras regiones de la patria: Esmeraldas, Manabí, Bolívar, Loja, Pichincha, etc.
Cuidado ecuatorianos!!! los cobardes y traidores están conspirando contra la patria de nuestros ancestros en los salones del Club la Unión, en el Municipio de Guayaquil, en el Archivo Histórico del Guayas, yo los he escuchado, dale un par de tragos a cualquiera de esos patricios corruptos y empezarán a denostar contra los serranos, los militares y el Ecuador entero. Cuidado, duro con los traidores al Ecuador, llegado el momento no podemos dudar, la unidad de patria dependerá de no dejar crecer el germen disociador en Guayaquil. Es hora de que el gobierno entre a contrarestrar esta campaña velada pero permanente.
04/Mayo/2009 a las 13:01
Sr. Diego Villacrés: seré corta para responder a su retahíla contra la Ciudad de Guayaquil, por se inexacta, ofensiva, y falsamente disfrazada en análisis mal agüero. Esperemos que esa Ilustre Ciudad siga en el seno del Ecuador, pero si sus detractores, envidiosos, y odiadores oficiales insisten en degradarla, entonces no le quedará mas remedio que seguir su propio destino que con certeza será brillante como lo son los de Singapur, Hong Kong, y otras ciudades-estados mas pequeños. Sus ciudadanos pujantes e ingeniosos no tienen nada que enviarle a esos micro-estados exitosos. Por lo de la inmigración al Guayas no se preocupe, que las personas inteligentes seguirán yéndose adonde existan oportunidades de trabajo.
04/Mayo/2009 a las 13:09
UNAS COSA ES CONTAR LA VERDAD HISTÓRICA DESDE LA IMPARCIALIDAD Y OTRA ES INVENTAR UNA HISTORIA PARA DEVENGAR UN AUSPICIO DE LA ALCALDÍA DE GUAYAQUIL.
EL SEÑOR NEBOT, QUE NO ES MAS QUE UNO DE LOS MAS DE DOS CIENTOS ALCALDES QUE HAY EN EL PAÍS Y QUE FUERA DE GUAYAQUIL NO EXISTE, DEBERÍA YA SALIR DE LA BURBUJA AUPADA POR SUS INCONDICIONALES Y APOYADA POR UN PUEBLO GUAYAQUILEÑO QUE NO TIENE, POR MUCHOS AÑOS, OTRA ALTERNATIVA VÁLIDA PARA SU MUNICIPIO.
04/Mayo/2009 a las 13:29
Estimado Sr Villacres
Al parecetr Ud se ha dejado envolver del coro mal intencionado proveniente de Carondelet.
Una y mil vece ya lo hemos manifestado. Guayaquil no quiere la separacion. Guayaquil no quiere la desunion. Lo que Guayaquil quiere es el respeto a su autodeterminacion. En otras palabras "autonomia".
La autonomia es una forma de administrar una region, una empresa o una institucion. Es cierto, la autonomia es sinonimo de libertad. Pero libertad de elegir un modelo de gestion. No es lo mismo administrar una ciudad serrana y pequeña como Cotacachi de poblacion mayoritariamente indigena, que administrar una ciudad costeña de 3'000.000 de habitantes mestizos. Cada una tiene su particularidad, cada una tiene una forma distinta de ser exitosa.
Entonces....¿porque no dar esta LIBERTAD PARA ADMINISTRAR a sus habitantes?
Lo contrario de eso es el "centralismo" y que los asuntos de una region se decidan en las alturas del gobierno.
Es eso lo que queremos?
04/Mayo/2009 a las 15:03
Sr. Villacres con todo respeto, pero hasta para escribir ciencia ficcion hay que tener un poco de cordura, revise lo que leyo, realmente no le encuentro sentido a ninguno de los puntos que comenta, a mas que no le encuentra ninguna conexion con el tema del articulo: Bolivar.
04/Mayo/2009 a las 15:38
Marco: No se deje llevar por la cacofonía centralista. El Alcalde Nebot no es uno mas del montón como Ud. trata de hacerlo aparecer; ni los guayaquileños han votado obligados, ni sufren de ceguera. Las obras y el trabajo abnegado de ese hombre saltan a la vista, y no necesitan presentación. Los guayaquileños aman a su Alcalde que se desvive por ellos. Es simple de comprender eso, ¿no? En Guayaquil solo hay obras que no dejan espacio ni tempo para la demagogia, ni las manipulaciones.
04/Mayo/2009 a las 15:50
Penosamente se sigue haciendole el juego a Correa. Lamento mucho que Nebot se deje enrededar (no creo que el haya cometido la torpeza de promover esta polémica)por estos pseudo historiadores. Debería mostrar inteligencia mandando a retirar de circulación los libros que contienen las afiebradas posiciones de esta gente. No obstante, seguimos cosechando la siembra del "mejor hijo de Guayaquil", que puede esperarse de alguien que, con el único fin de combatir a sus odiados, no se detiene en la probable afectación al desarrollo de su ciudad. Que puede esperar el pais. Seguramente no se detendría ante la posibilidad de destruir la nacionalidad ecuatoriana si eso le lleva a implantar su ridículo y anacrónico sistema. Por fortuna el porcentaje de desengañados crece, lento pero sostenidamente.
27/Julio/2009 a las 12:31
Pues esa parte del libro esta basado en las cartas de Bolivar a Santander, y coincidentemente o mejor dicho todos los historiadores dan la razon (los Guayaquilenos), otra cosa es querer o tratar de seguir viendo a Bolivar como les sirve a algunos, o de ver al Bolivar de la historia, Olmedo escribio el Canto a Bolivar pues en su grado MASON debia jerarquia a su MAESTRE esto pueden explicarlo mejor los MASONES. Soy Guayaquileno de nacimiento de padre manaba (provincia que alguna vez formo parte de la provincia libre de Guayaquil), y la historia es esa, otra cosa es el sesionismo que si bien muchos no contemplan otros se plantean, lo que seguramente se ha dado cuenta el resto del Ecuador es que Guayaquil piensa distinto, desea seguir adelante, ni populismo, ni centralismo, ni socialismo, ni extrema derecha.
27/Julio/2009 a las 12:31
Pues esa parte del libro esta basado en las cartas de Bolivar a Santander, y coincidentemente o mejor dicho todos los historiadores dan la razon (los Guayaquilenos), otra cosa es querer o tratar de seguir viendo a Bolivar como les sirve a algunos, o de ver al Bolivar de la historia, Olmedo escribio el Canto a Bolivar pues en su grado MASON debia jerarquia a su MAESTRE esto pueden explicarlo mejor los MASONES. Soy Guayaquileno de nacimiento de padre manaba (provincia que alguna vez formo parte de la provincia libre de Guayaquil), y la historia es esa, otra cosa es el sesionismo que si bien muchos no contemplan otros se plantean, lo que seguramente se ha dado cuenta el resto del Ecuador es que Guayaquil piensa distinto, desea seguir adelante, ni populismo, ni centralismo, ni socialismo, ni extrema derecha.