|    Pico y placa Quito:  9-0    |  

¡Pobre comisión!

Publicado el 03/Abril/2009 | 00:07

Por Claudio Mena Villamar


cmena@hoy.com.ec

Ya lo profetizó la revista Vanguardia al decir que la comisión creada por el presidente Correa para investigar lo que ocurrió en Angostura es una comisión que nace muerta. El presidente se propuso poner este complejo asunto que entraña aspectos que todavía son materia de investigación especializada, en manos de una comisión ad hoc, para quitarse de encima un problema gordo que, con comisión o sin ella, permanecerá con sus grandes interrogantes y dará todavía mucho que hablar. No es exacto afirmar que los integrantes de esta comisión, que está afuera del ordenamiento legal vigente, son parciales del Gobierno y carecen de independencia.

Es válida la presunción de que todos sus miembros tienen una alta calidad moral. Sin embargo, el resultado de su trabajo, a más de costoso, será nulo y sin valor jurídico. No producirá un resultado válido, pues se concretará a narrar los hechos de acuerdo a una recopilación de testimonios ya conocidos y de investigaciones efectuadas por otros, que no llegarán a determinar nada nuevo.

La comisión de "la verdad", tiene el carácter de investigadora, pero es lamentable que sus integrantes carezcan de los conocimientos especializados requeridos para su trabajo especialmente en materias de Inteligencia Militar, de modernas técnicas investigativas, de sistemas de ubicación en la selva, a más de carecer de fuentes que podrían ofrecer un nuevo esclarecimiento de los hechos. Del Gobierno estadounidense y su casi segura participación en Angostura, la comisión no logrará ni una palabra.

Es más difícil hoy esta investigación, pues varias fuentes ya han dado testimonio en el proceso investigativo que está avanzado y no lo variarán ante la comisión. No es lo mismo un testimonio legal con juramento, ante la autoridad competente, que un testimonio hecho ante elementos de una comisión sin jurisdicción legal ni competencia jurídica.

Cualquier investigación en el caso "Angostura" encontrará evidencias de que elementos de las FARC incursionan esporádicamente en territorio ecuatoriano, llegando en ocasiones a ponerse en contacto con soldados ecuatorianos sin que se produzca ningún conflicto, pues se les pide solamente que se retiren atrás de la frontera, lo que cumplen hasta el momento en que necesitan regresar. Nuestro país no desea entrar en conflicto ni con los soldados regulares colombianos, ni con los de las FARC, pero sí quiere el respeto de su territorio de quienes ilícitamente incursionan en él, o tratan de hacerlo. El hecho de convertirnos en el yunque y Colombia en el martillo, sigue complicando la situación. El martillo del lado colombiano ya ni siquiera es necesario. La petición a Colombia para que resguarde sus fronteras y evite el ingreso de los facciosos al Ecuador no ha dado resultado. Las relaciones diplomáticas siguen rotas y contribuyen a mantener un statu quo lleno de peligros.

El asunto se complica por dos mercados que entran en el problema: el narcotráfico y el comercio de armas, dos actividades básicas de la guerrilla que las realiza siempre por caminos ilícitos.

Hora GMT: 03/Abril/2009 - 05:07

Archivado en | Opinión Perspectivas 

Tags : Claudio Mena 



Actualizado por

1

hoyenlinea - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Publicidad