
Ni los padres ni los profesores son preferidos por los jóvenes como fuentes de información acerca de la sexualidad. El canal más frecuente de conocimiento suelen ser los amigos. Este hecho supone un problema para los enfoques y métodos de la educación sexual. Ciertas tensiones y dolorosas experiencias adolescentes, derivan de las incompletas o deformadas orientaciones. ¿CON QUIEN PREFIERES HABLAR SOBRE SEXUALIDAD? CON AMIGOS/AS: 53.0% CON MEDICOS/ENFERMERAS: 29.7% CON LOS PROFESORES: 10.2% NSC: 7.1% DATOS a nivel nacional Fuente: (AIC) La cultura de los adolescentes, Rodrigo Tenorio Ambrossi. |
TEMORES Y MITOS DE LOS HOMBRES La eyaculación nocturna es absolutamente normal y no un
trastorno. Casi todos los hombres se han masturbado en algún momento de
su vida. La masturbación no produce trastornos sexuales, sicológicos
ni físicos. La circuncisión no afecta ni positiva ni negativamente al
desarrollo sexual. La circuncisión no es necesaria y sólo es recomendable en
casos específicos. El semen sale del cuerpo o es absorbido internamente y no es
"como una olla de presión que puede explotar". Los hombres no "se vuelven locos" si no tienen relaciones
sexuales. El espermatozoide de los hombres es el que determina el sexo
de los hijos. Es falso que el hombre esté siempre dispuesto y desee tener
relaciones sexuales. Es falso que el sexo solo debe darse por iniciativa del
varón. No es cierto que cuando más grande es el pene, más
placentera es la relación sexual. |
La exploración de los genitales es un hábito de salud que debe estar incorporado en la práctica de higiene habitual. Una sencilla y rápida autoexploración mensual puede ayudar a identificar precozmente diversas enfermedades, infecciones e incluso cáncer. Los pasos para la autoexploración son los siguientes: Retraer el prepucio hasta descubrir el glande
completamente. Observar la piel del glande, que debe permanecer lisa y
brillante, sin grietas ni erosiones. Observar la concavidad de la base del glande. Debe de estar
limpia y libre de cualquier adherencia. Observar el orificio uretral, sin enrojecimientos. Apretar suavemente el glande y observar si sale algún
líquido al exterior. Observar la piel del pene buscando enrojecimientos, úlceras,
granos o heridas. Apretar todo el tallo del pene buscando bultos o
durezas. Apretar suavemente con los dedos de las dos manos el escroto
y los testículos, buscando bullitos o zonas dolorosas. En el caso de encontrar alguna anomalía,
acuda inmediatamente a un especialista. |