El hombre y su sexualidad


Por Teresa Borja
----------------------------
Ph.D. Psicóloga, coordinadora de Psicología de la Universidad San Francisco

        Para entender la sexualidad masculina es necesario, primero, entender el papel del hombre en nuestra sociedad. Al hombre se le inculca, desde muy pequeño, que debe imponerse por la fuerza; que debe conquistar sus triunfos activamente; que es superior a la mujer en todos los sentidos, menos en su capacidad paternal y en su capacidad afectiva; que debe mantener a la familia económicamente y, por tanto, debe dedicar gran parte de su energía a ser productivo en el área laboral. Nuestra sociedad no aprecia al hombre por lo sensitivo ni lo emocional sino por su fuerza física y su valor "económico". Al varón se le enseña a no expresar sus emociones, no se le permite llorar, arrullar a un bebé, mostrar sensibilidad o miedo. Tampoco se le permite servir a una mujer o ayudarla en los quehaceres domésticos.
Las expectativas sociales convierten al hombre en un agresor sexual mientras a la mujer la hacen pasiva y receptora. El hombre, en nuestra sociedad, es visto como muy sexuado y la mujer como poco sexuada. Desafortunadamente, estos papeles sexuales no son compatibles con la realidad del hombre y la mujer e impiden el desarrollo óptimo de ambos. Debemos convencernos de que la esencia emocional y sexual del hombre y la mujer son idénticas: ambos necesitan dar y recibir afecto tanto emocional como físico.

 

PAGINA SIGUIENTE

INDICE
TEMAS DE LA COLECCION DIARIO HOY