
El acelerado aumento demográfico en el mundo y las mejores condiciones higiénicas y médicas que prolongan la esperanza de vida hacen prever para el inmediato futuro un peligroso apocalipsis en un mundo con bienes limitados y en imparable proceso de deterioro ambiental
Cifras en millones de habitantes
AÑO CIFRA
1970 4.000
1997 5.800
2000 6.250
2025 8.500
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Al preguntar a las parejas sobre sus requerimientos en
cuanto a salud sexual y reproductiva, coinciden en señalar que
sus necesidades se orientan a la consecución de capacidad,
éxito y seguridad.
Capacidad de disfrutar el sexo, capacidad de evitar el
embarazo y capacidad de embarazarse cuando deseen; las parejas
quieren que el embarazo tenga un resultado exitoso, incluida
la supervivencia del feto y del recién nacido y el
crecimiento y desarrollo del niño en forma adecuada. Y, por
último, quieren seguridad en sus relaciones sexuales;
seguridad en el uso de técnicas que regulen su fertilidad y
seguridad en los períodos del embarazo y el parto. Si tenemos
todo aquello, tendremos, básicamente, salud sexual y
reproductiva. Estas necesidades se hallan cubiertas, en gran
medida, por el cuidado de la mujer en todas sus fases, la
planeación de la familia, la prevención del aborto y la
prevención de las infecciones del tracto reproductivo
incluidas las enfermedades de transmisión sexual. Estos son,
de acuerdo con la OMS, los cuatro componentes más importantes
de los siete que conforman la salud reproductiva. Existen
algunos comportamientos que contribuyen a ella, desde una
visión adecuada del ejercicio de la sexualidad, en forma
segura y responsable y que supone un acercamiento integral e
integrado de las cuatro esferas de la asistencia médica.
Aquí es necesario considerar:
1) El derecho que tienen las parejas a ejercer su sexualidad
libres del temor a un embarazo no deseado, con la capacidad de
regular y tener control sobre su fecundidad (lo que incluye
no solo planificación familiar sino también, para algunas
parejas, el tratamiento apropiado de la infertilidad. Al
producirse en forma no esperada, predisponen a problemas
psíquicos y sociales de los padres, a abortos provocados y al
aumento de niños abandonados o maltratados.
2) La posibilidad de todas las mujeres de tener un embarazo,
parto y puerperio que transcurran en forma segura y sin
complicaciones, con resultados positivos en términos de
bienestar para los padres y sus hijos. Es necesario que los
padres tengan conciencia de que procrear un ser humano implica
no sólo un compromiso y deber recíproco entre la pareja, sino
también ante el hijo, la familia y la sociedad.
3) La posibilidad de que el recién nacido disfrute de los
beneficios de una niñez sana y que la salud reproductiva
contribuya a que, en el futuro, los individuos tengan una
buena capacidad de aprendizaje y de trabajo; puedan ejercer su
derecho a participar en el desarrollo y disfruten de los
beneficios sociales de la vida. Los padres no sólo deben
procurar brindar adecuada vivienda, alimentación, educación,
salud y vestimenta a sus hijos, sino que tienen la
responsabilidad de brindarles amor, tiempo, amistad y
protección.